viernes, 22 de abril de 2016

La invitación

Título original: The invitation

Intérpretes: Logan Marshall-Green, Michiel Huisman, Tammy Blanchard, John Carroll Lynch, Mike Doyle, Emayatzy Corinealdi, Karl Yune, Toby Huss, Marieh Delfino, Michelle Krusiec, Lindsay Burdge, Aiden Lovekamp, Jordi Vilasuso, Jay Larson, Danielle Camastra


Reseña:

Sigo en mi búsqueda implacable de cine de calidad y aquí traigo otra muestra de que, efectivamente, aún hay esperanzas en el mundo del séptimo arte. Y esta vez la propuesta, titulada The invitation, viene de la mano de la directora Karyn Kusama, responsable de títulos como la resultona Aeon Flux y la mediocre Jennifer's Body. La verdad es que, vistos los resultados de este último trabajo, da la impresión de que no se trata de la misma directora. ¿Qué se nos cuenta en The invitation? La pérdida años atrás del hijo de Will y Eden hizo que su relación se truncara de manera irreversible, provocando  la repentina desaparición de ella. Después de un tiempo sin que nadie sepa de su paradero, Eden regresa de repente a la ciudad, y su vida parece haber pegado un giro de 180 grados. Ha vuelto a casarse, aunque algo parece haber cambiado en ella, convirtiéndola en una presencia inquietante y difícil de reconocer incluso para Will.

No sé al resto de espectadores, pero a mí el mero hecho de leer la sinopsis ya me coloca en una situación de desconfianza, no hacia la película, sino hacia los personajes. Todos estos detalles descritos en el párrafo anterior los podemos conocer de primeras siempre y cuando hayamos leído algo sobre la película. Sin embargo, estos datos se nos van introduciendo poco a poco en una historia que sabe jugar con el espectador dosificando la información a lo largo de todo el metraje. Nada queda al azar,  en parte gracias a un milimétrico guión y a la notable dirección de Kusama, que se maneja sorprendentemente bien tras la cámara.

Analizando la película detenidamente, veremos que en aproximadamente una hora no cuenta nada y a la vez cuenta muchísimo. No ocurre nada, ¿o tal vez sí? La paranoia que va invadiendo al protagonista principal es compartida por el espectador. O, al menos, yo la compartí durante la hora y media que duró la cinta, ya que estuve en vilo durante aquellos noventa minutos, fijándome detenidamente en todo lo que me rodeaba, prestando atención a cada detalle, por pequeño que fuera, y cuestionando las acciones de cada uno de los personajes. Es más, aunque no pasase nada realmente destacable, todo el entorno era interpretado como una amenaza. El hecho de que no ocurra nada ya lleva a pensar que en cualquier momento esa situación puede cambiar. Y teniendo en cuenta el modo en el que se nos cuenta la historia, cómo se nos ocultan datos y se incide en otros, es lógico pensar que la paranoia y la locura hagan estragos en la mente del protagonista principal. Evidentemente, que una película de estas características ejerza tales efectos de incomodidad en el respetable, no se logra sin un buen trabajo por parte del elenco interpretativo. De acuerdo que todos, en mayor o menor medida, bordan sus papeles, pero el trabajo de Logan Marshall-Green es, sencillamente, impresionante.

Hasta ahora, todo han sido alabanzas hacia la película, y lo van a seguir siendo, desde luego. Sin embargo, The invitation no es precisamente una película que se pueda recomendar a la ligera. Puede un amplio sector del público se sienta atraído por la propuesta que ofrece el film, pero es que en realidad no se trata de una cinta de terror al uso, y eso hay que dejarlo claro. Es más, tengo que reconocer que, como espectador, aficionado y crítico, muchos de los clásicos del cine de terror no me causan tal sensación. Así por ejemplo, me remito a El exorcista, película que siempre me ha fascinado pero que nunca me ha llegado a producir miedo como tal. Otra cosa es que no me impresione, que lo hace, pero no me produce terror. Sé que la comparativa puede llegar a ofender a más de uno pero en realidad los tiros no van por ahí. En ningún momento reniego de la joya de Friedkin, en absoluto, simplemente quiero justificar el origen de mis miedos. Puedo asustarme con películas como La leyenda de la casa del infierno, Los extraños, Alien... En este sentido, con el caso concreto de The invitation, ocurre que el verdadero terror procede del desconocimiento, la incertidumbre y el hecho de encontrarte en un territorio hostil camuflado de reunión de viejas amistades. Aquí vuelvo a recuperar un concepto que encuentro de vital importancia en una película que pretende crear desasosiego: la imprevisibilidad.

Por ende, y volviendo al tema que nos ocupaba al principio, toda esa curiosa sensación de malestar se va aumentando progresivamente a medida que nos acercamos al final. Y qué final, señores, qué final... Personalmente, me ha parecido directo, sencillo, efectivo y enormemente aterrador, ya que sugiere muchísimo más de lo que muestra. Sin duda, la guinda del pastel para una pieza de terror realmente sobresaliente y a reivindicar por completo. The invitation es una maravilla y, desde luego, me ha parecido una de las mejores propuestas terroríficas de la última década, gracias a los motivos expuestos anteriormente.


A vuestra salud.

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