sábado, 16 de junio de 2012

Recomendaciones:


Peibolster Recomienda:

He aquí una selección de títulos que, por la razón que sea, me han parecido más que interesantes y considero que un buen cinéfago debería ver, dependiendo del estado de ánimo en el que se encuentre.

1) Amytiville 1992


 Sexta entrega de la serie de Amityville y, junto con la segunda, una de las mejores. De estética típicamente noventera de directo a vídeo, tiene como protagonista a una familia, propietaria de un antiguo reloj que estaba en la casa original y que empieza a trasladar el mal a este nuevo hogar. Guarda ciertos paralelismos con la segunda película de la saga, especialmente gracias a la presencia de una familia disfuncional. Dirigida por Tony Randel (Hellbound: Hellraiser II), Amityville 1992 es una correcta y divertida película de terror con bastantes dosis de sangre, sustos, muchos de los tópicos de las cintas de casas encantadas y un pasablemente original guión que encierra interesantes sorpresas al final. Se agradece cierta continuidad en la serie y, a pesar de que muchos echan pestes de esta saga, a mí me parece que innova bastante en cada entrega.

Nota: 6/10.

2) Atraco por duplicado


Divertida comedia de suspense escrita por los guionistas de Resacón en Las Vegas. Con un coral reparto encabezado por Patrick Dempsey y Ashley Judd, narra la historia de dos robos paralelos que ocurren en el mismo banco. Absurda, malhablada, y cargadísima de gags, esta divertida cinta es una original muestra de cine de robos que arranca carcajadas prácticamente desde el principio (sólo que dos atracadores se hagan llamar en clave Mantequilla y Mermelada ya me parece descacharrante). Pese a que a final hay giros “inesperados” que benefician a la historia, ciertos puntos eran francamente mejorables para su mejor comprensión. Con todo, es de lo más recomendable para pasar un rato divertido sin exigir demasiado.

Nota: 6/10.

3) The Horribly Slow Murderer with the Extremely Inefficient Weapon


Tronchante cortometraje a modo de falso trailer que cuenta la desternillante historia de un asesino horriblemente lento con un arma extremadamente ineficiente (esto es, una cuchara) y una pobre víctima, un hombre de mediana edad al que arruina la vida a cucharazos. Original, desesperante para el espectador (e impecablemente rodado, este cortometraje de diez minutos es de lo mejor que he visto en mucho tiempo en materia de comedia terrorífica. Espectacular.

Nota: 8/10.

4) Zombie in a penguin suit


Para terminar por hoy, otro cortometraje. La belleza, el horror y el drama trasladado a una sanguinaria invasión zombi. Un hombre que trabaja para un acuario vestido de pingüino muere y poco después despierta convertido en zombi, formando parte de las hordas que están atacando a los humanos. En poco más de siete minutos el espectador hace en soledad un recorrido terriblemente amargo por un mundo devastado y desolado, y pese a que lo que cuenta no es nada nuevo, sí capta toda la esencia del buen cine de muertos vivientes. Zombie in a penguin suit está cargado de dramatismo a través de imágenes durísimas y de una preciosísima banda sonora que quita el hipo. La sobresaliente ambientación recuerda a títulos como 28 semanas después. El final es más triste si cabe y deja al espectador con un nudo en el estómago, a la vez que le deja con plena satisfacción por haber visto un cortometraje de tanta calidad como este.

Nota: 10/10.

Sombras Tenebrosas (Dark Shadows)




Dirección: Tim Burton
Con Johnny Depp, Michelle Pfeiffer, Helena Bonham Carter, Eva Green

Crítica:

El último trabajo de Tim Burton sólo tiene un calificativo: decepcionante. A muchos no les gustó Alicia en el País de las Maravillas, a un servidor le encantó. Pero esta vez la cosa ha sido muy distinta, así que vayamos por partes. Dark Shadows empieza muy bien, ya que desde el principio la narración es trepidante y, como el resto del film, hace gala de unos efectos visuales y una fotografía alucinantes. Hay una parte central que se hace pesada y plomiza en la que no se cuenta absolutamente nada, siendo poco más que un ir y venir de personajes sin ningún tipo de profundización dramática en los mismos ni un argumento definido. Y hay una parte final frenética, artificiosa y terrorífica, al nivel del prólogo. Y eso es todo.

Se esperaba mucho más de esta película, pero Tim Burton, un tanto apático, nos obsequia con la nada durante más de una hora central en la que no ocurre nada relevante (y no es una exageración) y en la que sobra minutaje para parar un tren. Sin embargo, la culpa no la tiene del todo Tim Burton puesto que sigue conservando el estilo tétrico que le caracteriza de siempre, sino los guionistas. El principal defecto grande de Sombras Tenebrosas es la poco trabajada historia que se quiere contar a través de un guión no menos logrado, dentro del cual se describen secuencias sin apenas contenido y, peor aún, sin originalidad alguna. Para colmo, sumándose a la falta total de una descripción satisfactoria de personajes, está ese desequilibrio narrativo que empapa cada página de guión. Así, justo cuando llega el final de la película, da la sensación de que los autores del libreto quieren arreglar todo lo que han hecho mal hasta entonces aportando multitud de datos que podrían haber desarrollado más convenientemente desde el principio. Por consiguiente, lo mejor del film es su estética, haciendo pleno honor al título.

Dentro de lo lento que resulta el film, son de agradecer los puntos cómicos que dan cierta frescura al conjunto, aunque desgraciadamente son tan escasos que no consiguen salvarlo del desastre. Pequeños brotes de ingenio surgen de vez en cuando para diluirse sin remedio en la laguna de lo vacío.

Interpretativamente, lo mejor es Johnny Depp, como en cualquier otra cinta de Tim Burton que se precie. El resto de intérpretes, a excepción de Michelle Pfeiffer, son meros monigotes desdibujados que, siguiendo la batuta de Burton, hacen un trabajo sobreactuado muy en la línea de aquello a lo que ya nos ha acostumbrado durante toda su carrera, para bien y para mal. No merece elogio ni siquiera el papel de Helena Bonham-Carter, totalmente desaprovechado y sin chispa ni justificación de presencia. Mención especial se merece Chloe Moretz, un personaje tan confuso y mal escrito que, de patético que resulta, no desentona en absoluto con toda la mediocridad lastimosa que envuelve la película. Y encima, para colmo, este personajillo desdibujado pone la guinda final de la desidia argumental en el desenlace de la función.

En resumidas cuentas, Dark Shadows es una cinta de género inclasificable, muy irregular, carente de ritmo y garra, y visualmente magistral pero vacía en su conjunto. La considero, muy de lejos, la peor película que ha rodado Tim Burton.

Una pena.

Nota: 2,5/10.
Leer critica Sombras tenebrosas en Muchocine.net

American Pie: El reencuentro (American reunion)




American Pie: El reencuentro

Dirección: Jon Hurwitz, Hayden Schlossberg
Con Jason Biggs, Alyson Hannigan, Seann William Scott, Tara Reid


Crítica:

Odiada por gran parte de la crítica seria pero todo un éxito de público, a partir de la cuarta entrega la saga quedó relegada al mercado del vídeo, aunque su popularidad no disminuyese ni un ápice. Cierto es que la séptima parte, American Pie: El libro del amor fue, con diferencia, la peor hasta la fecha, ya que no quedaba nadie de la quinta y sexta, y ni mucho menos de la trilogía original, a excepción del entrañable padre de Jim. Band Camp, The Naked Mile, Beta House y The book of love no dejaban de ser meros spin-offs de las tres primeras películas pero seguían aportando risas desprejuiciadas al espectador. Por supuesto, la forma de calificar una película de este tipo es completamente diferente a calificar Ciudadano Kane, pero si se tiene cierta vena gamberra no se tiene por qué no disfrutar con American Pie. Además, de eso se trata.

Esta octava entrega vendría a ser una continuación de la trilogía original y retoma todos (y digo todos) los personajes de las dos primeras, ya que ni Mena Suvari, ni Chris Klein ni Tara Reid (entre otros muchos) estuvieron en la hilarante American Pie: ¡Menuda boda! American Reunion funciona como continuación, como comedia guarrilla y sorprendentemente como película reflexiva. Si en la primera American Pie muchos nos reímos a los 18 años, ahora nos reímos a los 30, estableciendo cierto paralelismo entre el tipo de espectador al que va dirigida la película y los personajes de la misma. Esta nueva entrega es la más nostálgica de toda la serie y funciona a base de guiños y gags que rememoran situaciones pasadas en un contexto muy distinto al de la trilogía: la madurez. Una reunión de antiguos alumnos de la promoción del 99 es la excusa para juntar a toda la tropa una vez más. Sin embargo, las cosas entre ellos son ya muy distintas: Jim y Michelle tienen un hijo y apenas tienen relaciones sexuales, Oz y Heather dejaron su relación y cada uno hace su propia vida, Stifler sigue haciendo de las suyas aunque aparentemente tiene un buen trabajo, Kevin está casado y no tiene contacto con Vicky y Finch ha desaparecido del mundo que le conocía. Básicamente, es lo mismo que podría ocurrirle a cualquier grupo de amigos.
            
La película es hilarante de principio a fin y deja al espectador satisfecho por varias razones, siendo la primera de ellas una historia que funciona al no ser una mera excusa para unir situaciones guarras. La continuidad argumental es bastante buena, agradeciéndose ciertos diálogos para justificar la ausencia de algunos personajes en la tercera película. No obstante, lo que sí era inevitable era el encontrar ciertas incongruencias con la saga directa a vídeo.

Interpretativamente, American Reunion también es genial y sus personajes siguen igual, salvo que ahora han envejecido. En resumidas cuentas, American Pie: El reencuentro es una muy buena continuación de la saga, es divertida, es tan guarra como las anteriores y bastante nostálgica.

Nota: 8/10.