domingo, 9 de diciembre de 2012

Tus gritos me dan risa gana dos premios en el Festival Navidades Sangrientas de Alicante.



Soy plenamente consciente de que no me muestro demasiado por el blog desde hace tiempo. Sumido en mis tareas diarias, poco tiempo me queda libre, el cual aprovecho para ver películas y alguna que otra serie de TV. El problema es que, si me queda algún hueco libre para escribir, lo empleo para consumir mas audiovisuales...

Pero hoy necesito expresar mis emociones en esta nueva entrada. Hoy, a día 9 de diciembre de 2012, tengo el honor de anunciar que el cortometraje Tus gritos me dan risa, dirigido por el joven director Sergio Morcillo, producido por Terror Club, Lars Von Lieben y Peibolster Productions, y escrito por Pablo Rodríguez, es decir, un servidor, ha ganado el Premio del Público y el Premio al Mejor Director en el Festival Navidades Sangrientas, celebrado en Alicante. Tanto esfuerzo (y no solo esfuerzo) invertido en la realización de este corto ha dado, por fin, algunos frutos. 

Espero que, con el tiempo, todos podáis disfrutar de este excelente trabajo cargado de horror, diversión y sangre a borbotones. Y no solo eso, hoy quiero dar las gracias a todo el equipo por haberme permitido participar de algo tan estupendo así como por haberme hecho un pequeño hueco en sus vidas ya que ademas de compañeros les considero muy buenos amigos. En este sentido, les quiero dar gracias por todos los buenos momentos que hemos pasado juntos.

Enhorabuena a todos.

lunes, 27 de agosto de 2012

Miedo en la ciudad de los muertos vivientes



Miedo en la ciudad de los muertos vivientes, de Lucio Fulci.


Reseña:

Si hay algo que se le puede atribuir a esta película de culto del director Lucio Fulci es su condición de pequeña joyita visual. Y repito y remarco eso de “visual”, porque la fuerza de Miedo en la ciudad de los muertos vivientes reside principalmente en sus poderosas imágenes. Es fácil deducir pues, que más allá de esas imágenes todo es mejorable, especialmente el guión.

Fulci nos cuenta en su película como un cura se suicida en la capilla de un cementerio, lo que permite que se ejecute una antigua maldición y los muertos resuciten como zombis, tomando la ciudad de Dunwich en Nueva Inglaterra. Todo lo que viene a continuación sucede porque sí, tosco y abrupto final incluido, sin ningún tipo de justificación que permita entender medianamente lo que acontece en pantalla. Por tanto, queda bien claro que aunque la historia que se narra en el film es verdaderamente terrorífica, también es incongruente y absurda.

Si uno pasa por alto este poco elaborado guión no puede dejar de sentirse atraído e hipnotizado tanto por sus imágenes horrorosas, siniestras y su atmósfera opresiva y agobiante. El problema es que más allá de esto no encontramos más. Los personajes que aparecen en la cinta están tan desdibujados que el espectador tiene serias dificultades para conectar con ellos y recordarlos de una secuencia a otra. Fulci no profundiza en ninguno ni llega a explicar de manera mínima cualquiera de las posibles motivaciones que justifiquen sus actos, simplemente se limita a colocarlos como monigotes en su historia. Además, da la impresión de que toda relación que entre ellos surge a lo largo del metraje es fortuita. Hay que añadir también serios errores de continuidad y un buen puñado de escenas inconexas o mal explicadas por lo que el pastiche es tal que, de no ser por las otras virtudes (que son poderosas), Miedo en la ciudad de los muertos vivientes hubiese sido una película insufrible. El truco es dejarse llevar y esperar con avidez cada secuencia truculenta.

Un ritmo pausado y cautivador, unos artesanales y repelentes FX, un manejo de la cámara elegante, montones de planos nerviosos pero precisos y un sabor agridulce al cine de Fulci (Zombi 2 es mucho mejor película) son los principales componentes de este título de culto. En definitiva, se trata de una cinta de horror con secuencias asquerosas y memorables no apta para todos los estómagos.

Un 5,5.

domingo, 26 de agosto de 2012

Prometheus



Crítica de Prometheus, por Pablo Rodríguez. 

La forma más acertada para comenzar mi discurso sobre Prometheus, de Ridley Scott, es haciendo una afirmación absoluta y poniéndola en boca de todo el mundo: Alien es una auténtica obra maestra del cine de ciencia-ficción y terror así como la mejor entrega de una saga que se ha prolongado hasta la friolera de 5 entregas más (Aliens, Alien 3, Alien: Resurrección y los discutibles pero disfrutables cross-overs con Predator, Alien vs Predator y Aliens vs Predator 2: Réquiem). La precuela de la saga, o más bien de la primera cinta de los xenomorfos, se hizo mucho de rogar. Años y años de especulaciones y teorías han transcurrido hasta que Prometheus ha sido finalmente una realidad. Los responsables de la película han insistido en que ésta compartía el ADN de Alien pero que era una historia distinta que transcurría en el mismo universo. Lo que quieran los señores, pero tras su visionado, afirmo con rotundidad que se Prometheus es precuela con todas las consecuencias. Por tanto, dichas afirmaciones no vendrían a ser más que rollos para ir creando expectación. En mi caso, despertaron bastante mi curiosidad. 

Una vez visto el film me veo en la imperiosa necesidad de afirmar varias cosas: la primera de ellas es que Prometheus es el arranque de la saga, convirtiéndose en uno de los mejores prólogos a una saga de la historia del cine al alejarse por completo de la mera repetición de esquemas que tiene que aguantar el espectador cuando se enfrenta a una precuela; la segunda cuestión a afirmar es que este nuevo trabajo del director de Gladiator es todo un prodigio visual cargado de impresionantes FX y unos decorados de infarto que remiten inevitablemente al primer Alien; y la tercera, que uno de los responsables del guión, Damon Lindeloff, es muy bueno desarrollando historias y tejiendo tramas con alto nivel de complejidad pero es todo un desastre a la hora de resolverlas y ponerles fin. Muchos lectores aficionados a la ciencia-ficción pensarán automáticamente en el final de la serie Perdidos. A un servidor aquel ambiguo final carente de explicaciones le convenció por puro conformismo, ya que las posibilidades de resolver un rompecabezas de tales proporciones eran ya prácticamente inexistentes. Pero no se puede hacer lo mismo con todo, así que el principal culpable de que Prometheus no sea perfecta es directamente de Lindeloff. En este sentido, el guión de la película es muy mejorable. ¿Qué puntos merecerían más desarrollo? Todos los relacionados con la descripción de determinados personajes así como los relacionados con la resolución de varias cuestiones que no terminan de comprenderse de manera idónea. No importa que queden líneas argumentales en el aire, pero sí que estas no terminen de comprenderse. 

 Donde sí sale triunfadora Prometheus es en su conexión tanto visual como argumental con la primera Alien. Ya he dicho con anterioridad que no nos encontramos ante una fotocopia esquemática de la película original ambientada años antes sino ante un trabajo que expande lo ya conocido manteniendo las acertadas dosis de suspense. Se puede afirmar que esta precuela funciona perfectamente como cinta de syfy aunque sea de lo más arriesgada a la hora de no ofrecer respuestas a las preguntas que plantea. Es la falta de respuestas la que lanza toda esa oleada de nuevos interrogantes y enigmas que permiten mantener vivo el suspense y el horror. Cada secuencia, cada plano, cada fotograma, todo ello recuerda a la obra seminal que lo empezó todo y negar la evidencia es de lo más absurdo. De esta manera, la mano de Scott se siente a cada minuto de película. No creo que merezca la pena hacer referencia a lo que deberíamos dar por sentado: los FX son de infarto, por lo que el comentario es bastante obvio. 

 A nivel interpretativo, Prometheus también se antoja impresionante. La pega es que varios de los personajes que pululan por la historia no son convenientemente desarrollados por lo que, a pesar del buen trabajo de los actores, poco más pueden hacer estos para hacerse un hueco reseñable en pantalla. Por consiguiente, el culpable de estos errores es un guión al que no le hubiese venido nada mal una revisión más antes de empezar a rodar. De toda la plantilla de actores me quedo con Michael Fassbender (Centurión, Eden Lake), que interpreta a David, otro androide enviado por la Compañía. Se trata pues de un personaje muy interesante, cargado de carisma y de lo mejor, no sólo de esta cinta, sino de toda la serie Alien. Del resto cabe destacar, por razones lógicas, tanto a Noomi Rapace, que es algo más que la nueva Ripley, y a esa belleza humana que es Charlize Theron. 

 La partitura de Marc Streitenfeld casa como un guante con cada imagen, resultando épica y bonita. En resumidas cuentas, nos encontramos ante un espléndido film de syfy que exige una continuación para resolver todos los enigmas surgidos a raíz del planteamiento de toda una nueva tanda de cuestiones acerca del origen de la Humanidad. Es una película con tintes trascendentales que encaja como un guante en un universo que parecía agotado y que se erige como una de las mejores precuelas de la historia del cine, desde que a la industria cinematográfica se le acabaron las ideas y empezó a indagar en los orígenes de sus sagas más rentables. Por parte de Ridley Scott, director de Blade Runner, Prometheus es un magnífico retorno a la ciencia-ficción clásica. 

 Nota: 9/10. 

 Lo mejor: La ambientación, los intérpretes, la historia, los efectos especiales. 

 Lo peor: El guión, que es muy mejorable.

sábado, 16 de junio de 2012

Recomendaciones:


Peibolster Recomienda:

He aquí una selección de títulos que, por la razón que sea, me han parecido más que interesantes y considero que un buen cinéfago debería ver, dependiendo del estado de ánimo en el que se encuentre.

1) Amytiville 1992


 Sexta entrega de la serie de Amityville y, junto con la segunda, una de las mejores. De estética típicamente noventera de directo a vídeo, tiene como protagonista a una familia, propietaria de un antiguo reloj que estaba en la casa original y que empieza a trasladar el mal a este nuevo hogar. Guarda ciertos paralelismos con la segunda película de la saga, especialmente gracias a la presencia de una familia disfuncional. Dirigida por Tony Randel (Hellbound: Hellraiser II), Amityville 1992 es una correcta y divertida película de terror con bastantes dosis de sangre, sustos, muchos de los tópicos de las cintas de casas encantadas y un pasablemente original guión que encierra interesantes sorpresas al final. Se agradece cierta continuidad en la serie y, a pesar de que muchos echan pestes de esta saga, a mí me parece que innova bastante en cada entrega.

Nota: 6/10.

2) Atraco por duplicado


Divertida comedia de suspense escrita por los guionistas de Resacón en Las Vegas. Con un coral reparto encabezado por Patrick Dempsey y Ashley Judd, narra la historia de dos robos paralelos que ocurren en el mismo banco. Absurda, malhablada, y cargadísima de gags, esta divertida cinta es una original muestra de cine de robos que arranca carcajadas prácticamente desde el principio (sólo que dos atracadores se hagan llamar en clave Mantequilla y Mermelada ya me parece descacharrante). Pese a que a final hay giros “inesperados” que benefician a la historia, ciertos puntos eran francamente mejorables para su mejor comprensión. Con todo, es de lo más recomendable para pasar un rato divertido sin exigir demasiado.

Nota: 6/10.

3) The Horribly Slow Murderer with the Extremely Inefficient Weapon


Tronchante cortometraje a modo de falso trailer que cuenta la desternillante historia de un asesino horriblemente lento con un arma extremadamente ineficiente (esto es, una cuchara) y una pobre víctima, un hombre de mediana edad al que arruina la vida a cucharazos. Original, desesperante para el espectador (e impecablemente rodado, este cortometraje de diez minutos es de lo mejor que he visto en mucho tiempo en materia de comedia terrorífica. Espectacular.

Nota: 8/10.

4) Zombie in a penguin suit


Para terminar por hoy, otro cortometraje. La belleza, el horror y el drama trasladado a una sanguinaria invasión zombi. Un hombre que trabaja para un acuario vestido de pingüino muere y poco después despierta convertido en zombi, formando parte de las hordas que están atacando a los humanos. En poco más de siete minutos el espectador hace en soledad un recorrido terriblemente amargo por un mundo devastado y desolado, y pese a que lo que cuenta no es nada nuevo, sí capta toda la esencia del buen cine de muertos vivientes. Zombie in a penguin suit está cargado de dramatismo a través de imágenes durísimas y de una preciosísima banda sonora que quita el hipo. La sobresaliente ambientación recuerda a títulos como 28 semanas después. El final es más triste si cabe y deja al espectador con un nudo en el estómago, a la vez que le deja con plena satisfacción por haber visto un cortometraje de tanta calidad como este.

Nota: 10/10.

Sombras Tenebrosas (Dark Shadows)




Dirección: Tim Burton
Con Johnny Depp, Michelle Pfeiffer, Helena Bonham Carter, Eva Green

Crítica:

El último trabajo de Tim Burton sólo tiene un calificativo: decepcionante. A muchos no les gustó Alicia en el País de las Maravillas, a un servidor le encantó. Pero esta vez la cosa ha sido muy distinta, así que vayamos por partes. Dark Shadows empieza muy bien, ya que desde el principio la narración es trepidante y, como el resto del film, hace gala de unos efectos visuales y una fotografía alucinantes. Hay una parte central que se hace pesada y plomiza en la que no se cuenta absolutamente nada, siendo poco más que un ir y venir de personajes sin ningún tipo de profundización dramática en los mismos ni un argumento definido. Y hay una parte final frenética, artificiosa y terrorífica, al nivel del prólogo. Y eso es todo.

Se esperaba mucho más de esta película, pero Tim Burton, un tanto apático, nos obsequia con la nada durante más de una hora central en la que no ocurre nada relevante (y no es una exageración) y en la que sobra minutaje para parar un tren. Sin embargo, la culpa no la tiene del todo Tim Burton puesto que sigue conservando el estilo tétrico que le caracteriza de siempre, sino los guionistas. El principal defecto grande de Sombras Tenebrosas es la poco trabajada historia que se quiere contar a través de un guión no menos logrado, dentro del cual se describen secuencias sin apenas contenido y, peor aún, sin originalidad alguna. Para colmo, sumándose a la falta total de una descripción satisfactoria de personajes, está ese desequilibrio narrativo que empapa cada página de guión. Así, justo cuando llega el final de la película, da la sensación de que los autores del libreto quieren arreglar todo lo que han hecho mal hasta entonces aportando multitud de datos que podrían haber desarrollado más convenientemente desde el principio. Por consiguiente, lo mejor del film es su estética, haciendo pleno honor al título.

Dentro de lo lento que resulta el film, son de agradecer los puntos cómicos que dan cierta frescura al conjunto, aunque desgraciadamente son tan escasos que no consiguen salvarlo del desastre. Pequeños brotes de ingenio surgen de vez en cuando para diluirse sin remedio en la laguna de lo vacío.

Interpretativamente, lo mejor es Johnny Depp, como en cualquier otra cinta de Tim Burton que se precie. El resto de intérpretes, a excepción de Michelle Pfeiffer, son meros monigotes desdibujados que, siguiendo la batuta de Burton, hacen un trabajo sobreactuado muy en la línea de aquello a lo que ya nos ha acostumbrado durante toda su carrera, para bien y para mal. No merece elogio ni siquiera el papel de Helena Bonham-Carter, totalmente desaprovechado y sin chispa ni justificación de presencia. Mención especial se merece Chloe Moretz, un personaje tan confuso y mal escrito que, de patético que resulta, no desentona en absoluto con toda la mediocridad lastimosa que envuelve la película. Y encima, para colmo, este personajillo desdibujado pone la guinda final de la desidia argumental en el desenlace de la función.

En resumidas cuentas, Dark Shadows es una cinta de género inclasificable, muy irregular, carente de ritmo y garra, y visualmente magistral pero vacía en su conjunto. La considero, muy de lejos, la peor película que ha rodado Tim Burton.

Una pena.

Nota: 2,5/10.
Leer critica Sombras tenebrosas en Muchocine.net

American Pie: El reencuentro (American reunion)




American Pie: El reencuentro

Dirección: Jon Hurwitz, Hayden Schlossberg
Con Jason Biggs, Alyson Hannigan, Seann William Scott, Tara Reid


Crítica:

Odiada por gran parte de la crítica seria pero todo un éxito de público, a partir de la cuarta entrega la saga quedó relegada al mercado del vídeo, aunque su popularidad no disminuyese ni un ápice. Cierto es que la séptima parte, American Pie: El libro del amor fue, con diferencia, la peor hasta la fecha, ya que no quedaba nadie de la quinta y sexta, y ni mucho menos de la trilogía original, a excepción del entrañable padre de Jim. Band Camp, The Naked Mile, Beta House y The book of love no dejaban de ser meros spin-offs de las tres primeras películas pero seguían aportando risas desprejuiciadas al espectador. Por supuesto, la forma de calificar una película de este tipo es completamente diferente a calificar Ciudadano Kane, pero si se tiene cierta vena gamberra no se tiene por qué no disfrutar con American Pie. Además, de eso se trata.

Esta octava entrega vendría a ser una continuación de la trilogía original y retoma todos (y digo todos) los personajes de las dos primeras, ya que ni Mena Suvari, ni Chris Klein ni Tara Reid (entre otros muchos) estuvieron en la hilarante American Pie: ¡Menuda boda! American Reunion funciona como continuación, como comedia guarrilla y sorprendentemente como película reflexiva. Si en la primera American Pie muchos nos reímos a los 18 años, ahora nos reímos a los 30, estableciendo cierto paralelismo entre el tipo de espectador al que va dirigida la película y los personajes de la misma. Esta nueva entrega es la más nostálgica de toda la serie y funciona a base de guiños y gags que rememoran situaciones pasadas en un contexto muy distinto al de la trilogía: la madurez. Una reunión de antiguos alumnos de la promoción del 99 es la excusa para juntar a toda la tropa una vez más. Sin embargo, las cosas entre ellos son ya muy distintas: Jim y Michelle tienen un hijo y apenas tienen relaciones sexuales, Oz y Heather dejaron su relación y cada uno hace su propia vida, Stifler sigue haciendo de las suyas aunque aparentemente tiene un buen trabajo, Kevin está casado y no tiene contacto con Vicky y Finch ha desaparecido del mundo que le conocía. Básicamente, es lo mismo que podría ocurrirle a cualquier grupo de amigos.
            
La película es hilarante de principio a fin y deja al espectador satisfecho por varias razones, siendo la primera de ellas una historia que funciona al no ser una mera excusa para unir situaciones guarras. La continuidad argumental es bastante buena, agradeciéndose ciertos diálogos para justificar la ausencia de algunos personajes en la tercera película. No obstante, lo que sí era inevitable era el encontrar ciertas incongruencias con la saga directa a vídeo.

Interpretativamente, American Reunion también es genial y sus personajes siguen igual, salvo que ahora han envejecido. En resumidas cuentas, American Pie: El reencuentro es una muy buena continuación de la saga, es divertida, es tan guarra como las anteriores y bastante nostálgica.

Nota: 8/10.

sábado, 26 de mayo de 2012

Silent Agony



Silent Agony, de Octavi Espuga.

Crítica:

He aquí la demostración de que con interés y talento se puede hacer un buen corto en España. Harto de títulos casposos donde lo único que importa es hacer reír al espectador sin ninguna otra pretensión artística, uno agradece encontrarse con obras tan buenas como la que aquí comento. Puesto que el corto dura quince minutos debo tener cuidado para no desvelar nada, así que me voy a limitar a hacer una advertencia: recomiendo ver primero el corto y luego leer mi comentario. ¿Supone ir a ciegas? Para muchos, sí, pero aseguro que merece muchísimo la pena verlo dada su enorme calidad. De esta manera, podré explayarme totalmente sin estropearle la sorpresa a nadie.

Lo primero que se me viene a la cabeza al ver Silent Agony es que sigue la estela argumental  de todo survival horror (ya sea Hostel, Paintball, El rey de la montaña o El placer de la caza) pero desde un punto de vista nuevo, diferente, cruel y original. En resumidas cuentas, es un muy retorcido cortometraje donde el sufrimiento y el dolor se apoderan de un grupo de niños que residen en un repelente orfanato. No voy a contar más. El guión es claro y sin concesiones, y está estructurado de una forma precisa y milimétrica, de forma que desde el comienzo nos va dosificando los datos hasta conducirnos a un final sobrecogedor, bestial y conclusivo. Es decir, no quedan cabos sueltos bajo ninguna circunstancia, y la película no cuenta con ideas abstractas tan de moda entre muchos realizadores, que no suponen más que una vía de escape ante la inconsistencia argumental y la nulidad creativa. La originalidad de Silent Agony va mucho más allá de lo anteriormente dicho al carecer de diálogos. Y ni falta que hace para que el espectador se sumerja de inmediato en la trama. Aquí cuenta todo, desde esa apagada y azulona fotografía hasta la música aterradora que pone los pelos de punta. Son elementos necesarios para crear tensión supliendo la ausencia de diálogo, y lo consiguen de lleno. Silent Agony encierra planos espectaculares, rodados con suma pericia, además de contar con unos efectos visuales dignos de envidiar.

            Todo en su conjunto es bueno y, consciente de que suena mal decirlo, afirmo que este cortometraje podría pasar perfectamente por una producción americana, lo que me lleva a reflexionar. ¿Por qué los realizadores españoles se empecinan en rodar una y otra vez lo mismo? ¿Por qué en este país el cortometraje fantástico ha de ser siempre verbenero y casposo? ¿Por qué no puede haber más cortos de este calibre y que tengan más repercusión mediática? Son preguntas a las que no he dado respuesta aún. Lo que sí que queda clara es la enorme capacidad creativa de su director.

            Concluyendo, Silent Agony es un cortometraje terrorífico que pone los pelos de punta. Es original, cruel, agobiante, está rodado con muchísimo estilo y muy bien interpretado. Y tiene la enorme virtud de ir en serio y alejarse de la tónica habitual a la hora de rodar un corto en nuestro país.

Sólo me queda una cosa: felicitar tanto a su director como al resto del equipo por haberme hecho pasar 15 minutos de angustioso placer cinéfago.

            Nota: 8,5/10.

domingo, 20 de mayo de 2012

Battleship

       


Battleship, de Peter Berg.

Con Taylor Kitsch, Liam Neeson, Alexander Skarsgård y Brooklyn Decker.

Crítica:


            He aquí todo un ejemplo de blockbuster del siglo XXI: una película de acción cargada de efectos especiales deslumbrantes puestos al servicio de la nada argumental basada, dicen, en el famoso juego de mesa Hundir la Flota, al que todos jugamos de niños (ya fuese el original o cualquier edición de saldo). Asumiendo que Peter Berg, responsable una comedia negra tan deslumbrante como Very bad things, ha rodado una cinta de encefalograma plano a partir de un guión bobo y por momentos sonrojante, podemos disfrutar como enanos de dos horas hinchadas de tiros, marcianos cabreados, barquitos, patriotismo, comedia involuntaria y una risible historia de amor. Porque eso es esta película palomitera, el descerebre en su máxima expresión, y poco más se puede pedir a una cinta en la que lo único a destacar son los asombrosos efectos especiales y las cuatro mal contadas referencias al juego de mesa en el que supuestamente se inspira. Es entretenida, es divertida en muchas ocasiones, sí, pero Battleship es una película bastante mala. Cuando sales del cine sabes que te has divertido, pero al rato empiezas a macerar lo que has visto y tomas consciencia de que es una auténtica estupidez en la que apenas se explica nada para entender el escaso argumento. El guión de  Erich y Jon Hoeber es tan vacío que uno no sabe discernir si se debe a falta de talento o a algo intencionado. Si prestamos atención a la banda sonora de Steve Jablonsky comprobaremos que es tan típica y funcional como la de cualquier otro blockbuster.

Debemos reconocer que no la película no es más que otro producto de syfy al uso, de esos que se consumen sin ningún tipo de problema. Es más, esta clase de cintas suelen ser extremadamente disfrutables, pero desde luego no hace falta acudir al cine. Se me vienen a la cabeza ejemplos como Skyline. ¿Tenía algo más que un puñado de buenos efectos especiales? La verdad es que no. Aunque, por alguna extraña razón, esta Battleship aparenta una menor calidad que otras de sus hermanas. 

            Si me pongo a describir el trabajo de los actores tiene sentido que me centre en dos, pues el trío protagonista, compuesto de los dos hermanos interpretados por Taylor Kitsch y Alexander Skarsgård, y la novia del menor (Brooklyn Decker), es tan tópico y tan de nuestros días que sólo provoca indignación. ¿A qué actores me refiero? A Liam Neeson, que se apunta a un bombardero (qué broma más buena) y hace el mismo buen trabajo de siempre, y a la cantante Rihanna, que de actriz tiene lo que servidor tiene de millonario y no cambia el gesto durante toda la puta película, ya que tan sólo se limita a gruñir y hacer comentarios groseros para parecer muy dura.

            En resumidas cuentas, Battleship se puede ver una vez, o como mucho dos, se puede disfrutar de ella y pasar un rato divertido dada su condición de mero producto de evasión. Sirve para muy poco más, aunque si cinematográficamente se es muy exigente, lo mejor casi es ni acercarse. Para los cinéfagos es otra historia.

            Nota: 4/10.

Attack the block





Attack the block, de Joe Cornish

 Con John Boyega, Jodie Whittaker, Alex Esmail, Franz Drameh.

Crítica:

            Voy a empezar con una frase directa: Attack the block es una agradable sorpresa. Aunque en un principio me mostré un tanto descolocado con la primera escena y no tenía ni idea de por dónde iban a ir los tiros (no me suele gustar leer demasiado sobre una película antes de verla), poco a poco me fui sumergiendo en una trama original, divertida y terrorífica a partes iguales, con suficientes dosis de sangre y unos efectos especiales como para satisfacer a cualquier aficionado exigente. Attack the block es una serie B con un planteamiento distinto a lo convencional que centra su atención en una pandilla de adolescentes marginales y delincuentes convertidos en víctimas y héroes, enfrentados a una extraña raza de peluchones extraterrestres con dentadura azul luminiscente. Todo lo que deriva de esta idea es una colección de situaciones rocambolescas, sangre, marihuana, diálogos brillantes, acción y persecuciones por el bloque que da nombre al título. Es decir, una fiesta para el aficionado y da gusto poder disfrutar de películas de serie B como esta, porque son las más apetecibles y las más logradas. No hacen falta presupuestos enormes para que una película sea buena, y Attack the block lo demuestra, ya que es muy superior a películas tan sobrevaloradas como Super 8, que no me convenció en absoluto. Una cinta de serie B ha de ser consciente de su condición y resultar gamberra, aunque también ha de tener un acabado decente. Creo que Attack the block cumple con los tres requisitos.

            En cuanto a las interpretaciones, me han parecido de lo más correctas, aunque voy a ser sincero diciendo que no había visto a ninguno de los actores en otros trabajos, a excepción del divertido Nick Frost (Shaun of the dead, Paul), al que aquí he visto menos suelto que otras veces.

            Attack the block funciona como película de terror, como comedia, como cinta de acción y de ciencia-ficción. Es un pastiche de géneros y sale victoriosa en todos, a pesar de que, en el fondo, sea la típica película de alienígenas que se cuelan por la puerta de atrás. Su desvergüenza y su frescura hacen de esta película un título de obligado visionado para cualquier aficionado al género fantástico.

Nota: 7,5/10


Los Vengadores




Los Vengadores, de Joss Whedon

Con Robert Downey Jr., Chris Evans, Mark Ruffalo, Chris Hemsworth, Jeremy Renner, Scarlett Josansson, Samuel L. Jackson.

Crítica:

            La nueva película basada en el universo Marvel es un mostrenco épico, divertido, entretenido y atronador apoyado en una historia trabajadísima y un guión excelente tanto por sus brillantes diálogos como por las situaciones que describe. De la mano de Joss Whedon, Los Vengadores es una película de superhéroes que sabe a puro cómic de principio a fin y supera con creces a todas las películas Marvel paridas hasta la fecha, resultando incluso un poquito mejor que Iron Man, lo que ya es decir mucho. Los Vengadores no es la típica cinta que se limita a explotar un puñado de personajes metidos con calzador (véase la lamentable X-Men: La decisión final) sino una congruente continuación de las películas de sus personajes en solitario, de manera que se profundiza en los personajes del Capitán América, Iron Man, Hulk y Thor, entre otros, poniendo especial atención a los conflictos existentes entre ellos, siendo este uno de los puntos más llamativos del film. A su vez, se introducen otros personajes como Ojo de Halcón, interpretado por Jeremy Renner (Misión: Imposible. Protocolo Fantasma, El legado de Bourne) y al que ya pudimos ver brevemente en la estupenda Thor. Los Vengadores se puede disfrutar como película independiente aunque es recomendable haber visto todas las cintas de sus personajes (Capitán América: El primer vengador, El increíble Hulk, Thor y Iron Man 1 y 2) para comprender todos los detalles y sentir admiración ante una serie de piezas tan bien ensambladas. Es posible que en más de una ocasión el espectador se sienta ligeramente perdido, o bien por desconocimiento del cómic, o bien por no haber visto alguna de las películas mencionadas, cosa que tiene fácil solución disfrutando de ellas, puesto que son las más conseguidas de todo el universo Marvel. Los Vengadores cuenta además con un detalle importante, y es que el carisma de sus personajes se conserva en esta película gracias a unas muy buenas interpretaciones. Samuel L. Jackson, retomando su papel de Nick Furia, hace otro buen trabajo, como de costumbre, y Scarlett Johansson, a parte de estar muy guapa como La Viuda Negra, hace una labor bastante convincente.

            La acción trepidante se dosifica inteligentemente a lo largo de un extenso metraje de más de dos horas que en ningún momento llega a incomodar y que se pasa en un suspiro. Es precisamente eso lo que permite conseguir una buena película sin caer en el mero escaparate de efectos especiales, ya que a un servidor no le gustan nada los videojuegos en los que sólo hay que mirar, y si consigues que un mamotreto de más de dos horas resulte entretenido desde el principio hasta el final y sin altibajos, ya has hecho mucho. La cinta posee otro valor añadido: sus inteligentes notas de comedia y los chistes con sorna que convierten a Iron Man/Tony Stark en un individuo socarrón al que aparentemente todo lo importa un pepino. Creo que es el mejor personaje de la película junto con el Capitán América, ambos fieles al cien por cien a su perfil en las películas previas. Los Vengadores es, por tanto, una película de acción de lo más divertida.

            En resumidas cuentas, Joss Whedon ha acertado de pleno y ha hecho un trabajo impecable apoyándose en un no menos impecable guión, original, inteligente y con un agradable sabor a puro cómic. Su película es un claro ejemplo de que con esmero, interés e inteligencia se puede conseguir una buena película de superhéroes sin traicionar el espíritu comiquero ni ofender al espectador.

            Nota: 8/10 

viernes, 3 de febrero de 2012

The Collector


Director: Marcus Dunstan
Con Josh Stewart, Michael Reilly Burke, Andrea Roth y Juan Fernández.

Crítica:

Más vale tarde que nunca. Y así ha sido. Con dos años de retraso nos llega a los cines esta película de los dos guionistas de Saw IV, V y VI, Patrick Melton y Marcus Dunstan (éste también director del festín), responsables también del libreto de la estupenda Feast (Atrapados) y de sus dos lamentables secuelas, Feast II: Sloppy Seconds y Feast III: The Happy Finnish.

The Collector es una esforzada y enferma cinta de terror que se respalda en un guión de lo más trabajado. La trama que presenta engancha prácticamente desde el principio, especialmente porque no se anda con excesivos rodeos. La presentación de los personajes es rápida y, pese a que no se profundiza en ninguno, se aportan datos y elementos suficientes como para que no se limiten a ser los típicos monigotes de este tipo de producciones. El personaje principal, Arkin, interpretado por Josh Stewart, tiene bastante carisma, y principalmente gracias a él nos sumergimos de lleno en el espectáculo, compartiendo su terror y su dolor en más de una secuencia.

El suspense está muy bien dosificado y la tensión creada a lo largo de la cinta va en aumento. Creo que eso es algo muy importante a la hora de elaborar una buena película de terror. The Collector es una historia de suspense y terror que integra perfectamente los elementos más sanguinolentos del torture-porn. Haciendo directa referencia a la saga Saw, los guionistas introducen en su particular historia un buen puñado de trampas mortales, cada cual más bestia, haciendo gala de un salvajismo atroz que es el principal inconveniente a la hora de recomendar la película a espectadores sensibles. Porque esta The Collector es bestia a rabiar.

Lo cierto es que una película que trata sobre un psicópata que secuestra y tortura a familias enteras es interesante y tópica al mismo tiempo. Lo bueno es que si se introducen elementos como los que se nos plantean en la película, la cosa mejora. De primeras, la forma de relacionar a nuestro protagonista con el escenario donde transcurre la sádica acción resulta creíble y poco forzada. Si a eso añadimos un prólogo turbador con unos créditos a golpe de música machacona y videoclipera a lo Seven, el interés se dispara. A su vez, la idea de acabar con familias enteras es un tema que a un servidor siempre le ha resultado, cuanto menos, traumático.

Lo peor de todo es que, pese a lo notable que es el guión, hay alguna que otra laguna argumental debida a detalles importantes que no se llegan a explicar en ningún momento, lo que hace necesaria una continuación. Quizás por eso en más de un momento The Collector se antoje algo confusa.

El resto, ya sean esa fotografía siniestra, esa banda sonora obsesiva y enferma, y el correcto empleo de la cámara lenta, le dan un aire de distinción a la película, resultando pues un producto que se eleva por encima de la media habitual, algo muy de agradecer en los tiempos del remake en los que vivimos.

The Collector no es ni por asomo una obra maestra, pero sí una entretenida, estupenda, sádica y enfermiza cinta de asesinos psicópatas que se ve capaz de aportar algo diferente gracias al talento de sus responsables.

Y, como colofón, los créditos finales también son espectaculares.

Nota: 7,5.


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jueves, 2 de febrero de 2012

Los descendientes.




Director: Alexander Payne

Con George Clooney, Shailene Woodley, Amara Miller, Nick Krause.
a:


¿Qué hay de interesante en lo que cuenta Los descentientes?

La última película de Alexander Payne, director de Entre copas, Election o A propósito de Schmidt, cuenta la historia de un padre de familia Matt King, interpretado por George Clooney, arrancando en el momento en el que su mujer sufre un horrible accidente y la deja en coma. Además de descubrir la infidelidad de ésta hacia él, Matt tiene que ocuparse de sus dos hijas, Scottie, de 10 años y Alexandra, de 17, ambas con los problemas típicos de su edad. Por otra parte, Matt tiene un problema añadido, nada más y nada menos que tomar la difícil decisión de vender las tierras vírgenes de Hawai que su familia tiene en propiedad.

No se trata de una cinta con aspavientos ni nada parecido. La historia que nos cuentan es de verdad, y engancha de principio a fin al espectador. Gracias a un ritmo pausado pero constante, el film no pierde un ápice de su energía en ningún momento. Bonitas imágenes, una tierna banda sonora e interpretaciones de infarto son los principales ingredientes que vamos a encontrar en en esta nueva película de un director tan capacitado para hacer buen cine como es Alexander Payne.

Los descendientes es un enternecedor y bonito drama con brevísimas notas de comedia que en más de una ocasión te deja un nudo en la garganta y hace que se te salte alguna que otra lagrimilla. No es una cinta que busque la sensiblería facilona, es una película de sentimientos, tierna, real e interpretada por un George Clooney en estado de gracia, que hace que olvidemos y perdonemos su presencia en bodrios de la talla de Batman y Robin.

Este humilde crítico recomienda encarecidamente su visionado, pues es de lo mejor que hay actualmente en cartelera.

Nota: 9.

Underworld: El Despertar




Dirección: Måns Mårlind, Björn Stein
Con Kate Beckinsale, Stephen Rea, Michael Ealy y Theo James.

Crítica:

Tras una secuela y una precuela, la estupenda Underworld, odiada por muchos (especialmente cierto sector de la crítica seria), y admirada por otros tantos, ahora cuenta con una cuarta entrega que mantiene perfectamente el listón de las anteriores. Kate Beckinsale vuelve a vestirse de cueros negros, aunque esta vez no cuente con la compañía de Scott Speedman, para repartir leña a diestro y siniestro.

Underworld: El Despertar es una película lineal, sin altibajos ni demasiadas profundizaciones, y eso es precisamente lo que la hace tan sumamente entretenida, ni más ni menos. Dentro de su condición de secuela, el logro de la película es contar una historia bastante innovadora con respecto a las anteriores entregas, dejando de lado toda aquella mitología sobre vampiros y hombres lobo, explotada divinamente en esa joya que es Underworld: La Rebelión de los Licántropos, y pasando a ofrecer una trama de venganza ambientada en un mundo completamente nuevo y futurista, en el que los seres sobrenaturales son ahora las presas cazadas por los humanos. La introducción de nuevos conceptos, ideas, personajes y el planteamiento de la historia en general hacen que la película gane enteros al instante. Underworld 4 no es una mera repetición esquemática de lo que el espectador ya ha visto basándose en la idea de que "si funciona tres veces, funcionará una cuarta", sino que ofrece algo distinto y apetecible. Si se es puntilloso, se verá algún que otro agujero de guión, pero tampoco es que llegue a resultar demasiado grave, pues el argumento de esta cuarta parte es

Los personajes de la película son de esos que van y vienen, de esos que sirven para que el metraje vaya pasando y se llegue hasta el final. Aquí la verdadera protagonista es Selene, que está bastante más guapa y bastante más burra que en Underworld y Underworld: Evolution. Salvo por el prólogo, en el que se hace breve alusión al resto de títulos de la serie, el resto del film está dominado completamente por la Beckinsale. Merece mención un punto negativo, y es que, sin entrar en detalles, no me ha convencido demasiado la forma de justificar la ausencia de Speedman en la película. Lo veo todo muy precipitado y no es que quede precisamente bien.

Underworld: El Despertar es una cinta de acción con tintes apocalípticos y de syfy de bioingeniería, y su ambientación podría recordar a maravillas como Daybreakers. El apartado técnico es impecable, por lo que vamos a poder disfrutar de una fotografía azulona completamente acorde con lo que ya conocemos, además de unos FX de impresión.

Nos encontramos ante una cuarta parte que mantiene el tipo con suficiencia, y aunque no resulta tan buena como las películas precedentes, ni mucho menos como la tercera, sí llega al notable, lo que ya es decir mucho. Underworld: El Despertar es para disfrutarla y para desear más tras su visionado, a lo que contribuye ese final abierto.

Nota: 8.


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jueves, 19 de enero de 2012

Eden Lake


Director: James Watkins
Con Kelly Reilly y Michael Fassbender.
Crítica:
¿Qué tiene Eden Lake que la hace tan diferente de otras cintas de terror cuando en realidad es su punto de partida es el mismo de siempre en lo que al subgénero survival se refiere? Pues es muy simple: el realismo que transmite. La historia es simple: una pareja que está a punto de casarse se marcha de fin de semana al Eden Lake que da nombre al título y, una vez allí, tras tener un pequeño y natural enfrentamiento con un grupo de jóvenes rebeldes, delincuentes y maleducados, tendrán que sobrevivir a un fin de semana en principio idílico y después sanguinario ante el acoso salvaje por parte de los mismos. En este film lo importante es cómo se cuentan las cosas y las situaciones que el guión plantea, alejadas por completo del absurdo de otros productos de temática parecida. Si nos lo cuentan, es porque puede pasar.
No sólo todo lo que les ocurre a los protagonistas goza de realismo, sino que además el grupo de jóvenes que intenta acabar con ellos podría tener su equivalente en el mundo que vivimos. Es el acoso llevado al máximo exponente, y casos como el que plantea Eden Lake son una triste realidad, lo que supone mucho más terror que cualquier ser de ultratumba o cualquier asesino en serie tres al cuarto. El terror que aquí sentimos es visceral y se llega a conectar tanto con el joven matrimonio que en más de una ocasión tienes que revolverte en tu asiento.
El film no da descanso alguno y todo lo que percibimos se interpreta como algo hostil. Es digna de elogio la pericia narrativa de su director y su capacidad para crear tensión a través de situaciones simples. Y, cuando llega la carnaza, el malestar está más que servido. Han logrado de pleno un survival horror en estado puro, en el cual queda encerrada además una amarga reflexión evocando a los verdaderos culpables de casos como el que nos plantea la película.
A todo ello contribuye la labor de dos buenos actores, que hacen que suframos y nos creamos su papel. En cuanto a los mocosos, la sensación que llegan a transmitir es de asco y rabia a partes iguales.
En resumidas cuentas, considero que Eden Lake es una cinta de terror impecable, hiperviolenta, realista y muy capaz de aportar tanto una visión diferente como algo nuevo, no sólo al survival, sino a todo el trillado género de terror.
Un 8,5.


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Terminator 3: La Rebelión de las Máquinas


Dirección: Jonathan Mostow
Con Arnold Schwarzenegger, Kristanna Loken, Nick Stahl, Claire Danes y David Andrews.
Crítica:
La primera entrega de la saga Terminator siempre será mi preferida por dos razones: es cine ochentero a la máxima potencia y me gusta la historia de pura syfy que cuenta. La segunda parte es estupenda también, aunque a pesar de unos FX mejorados e impresionantes, una música épica y secuencias que te dejan sin aliento, no es tan buenísima como la original. La tercera me dejó algo frío en un principio cuando la vi en cine. Sin embargo, hay que reconocer que va ganando con el paso del tiempo, convirtiéndose en una de esas cintas a las que hay que darle una segunda oportunidad.
Tras el buen hacer de James Cameron, retomar la historia y contar algo mejor sin caer en la mera repetición era complicado. De hecho, en buena parte esta tercera entrega es un reciclado de ideas, o más bien una ampliación de los esquemas de las dos primeras, pues coge un poquito de ambas. En Terminator 2 había ya cierto humor que en la tercera parte ya está disparado, por supuesto de manera consciente. Ese descaro acaba por resultar, en cierto modo, beneficioso para la película, pues le aporta cierta frescura a la hora de definirla bajo su condición de producto de entretenimiento.
Pese a un argumento logrado y bastante trabajado, los diálogos son un pequeño lastre en algunos momentos, ya que en más de una ocasión el espectador espera que le cuenten algo que nunca le llegan a contar. Es una sensación de quedarse a medias a consecuencia de unos diálogos pobretones, a la par que excesivamente sarcásticos. En resumidas cuentas, no se llega a profundizar nunca en el asunto.
Un punto fuerte es que los FX son magistrales, y el film está rodado con pulso firme dejando claros tanto como el talento como la solvencia de Jonathan Mostow, lo que trae como resultado que las secuencias de acción sean simplemente espectaculares. Y lo mejor de todo es que son tremendamente realistas. Salvo en alguna pelea cuerpo a cuerpo, el ordenador no canta nada de nada, algo que en los tiempos que corren valoro muchísimo. Terminator 3 es puro artificio pirotécnico pero del que tiene calidad.
Ante la negativa de Linda Hamilton de volver a interpretar a Sarah Connor, aquí el personaje de importancia es su hijo John, interpretado por Nick Stahl, un poco blandito pero buen actor. Sí que merece mención especial el monumento humano de Kristanna Loken, que mucho no es que interprete, pero acojona lo suficiente como terminatrix asesina… El bueno de Arnold sigue con sus siempre agradecidas e inexpresivas interpretaciones y aunque el paso de los años ya se le va notando bastante, hay que reconocerle su buena forma física para rodar esta película, hace ya casi 9 años.
A parte de las espectaculares secuencias de acción, los notables efectos especiales, las salvajes peleas y el conseguido argumento, hay que destacar que el final de la película es, con diferencia, lo mejor de todo. Y no voy a entrar en detalles porque no quiero reventarle la sorpresa a nadie.
No es tan buena como las dos primeras, pero mantiene un buen nivel, así que aconsejo su visionado repetido en Blu-Ray. Aún así, la cuarta entrega, Terminator Salvation, es mejor que esta.
Un 7.

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domingo, 15 de enero de 2012

El origen del planeta de los simios



Dirección: Rupert Wyatt
Con James Franco, John Lithgow, Freida Pinto, Brian Cox y Tom Felton.

Crítica

Haciendo un breve repaso de la saga:

Tras un lamentable y ridículo remake de la obra maestra de Franklin J. Schaffner perpetrado por Tim Burton en 2001, era poca la fe que tanto un servidor como un buen número de aficionados mostramos por una nueva película de los simios, teniendo en cuenta que aquella última versión que pudimos ver era un bodrio de dimensiones mastodónticas.

Si bien la obra original era un portento cinematográfico de syfy cargado de una amarguísima crítica social antibelicista, la mediocre cinta de Burton no hizo sino tirar a la basura todos aquellos interesantes conceptos que ya encontramos tanto en la primera como en las cuatro secuelas que la siguieron, destacando sólo por ser una película ridícula de principio a fin.

Por estas razones, El origen del planeta de los simios es toda una sorpresa. Aquí todo cambia, y volvemos al principio de la historia, o más bien, a la reinvención de la misma. Planteada como una precuela de la primera parte, El origen es una especie de re-versión de la cuarta película de la serie, titulada en España La rebelión de los simios, pero rindiendo a la vez homenaje al resto de títulos. Si ya en el film de 1972, la historia se consideraba una precuela gracias a la curiosa paradoja espacio-temporal a la que los guionistas sometieron la saga, aquí el film queda claramente planteado como tal, sólo que la supuesta rebelión es simplemente una idea de base para crear un nuevo prólogo. En definitiva, El origen del planeta de los simios hace borrón y cuenta nueva, y afortunadamente no alude en ningún momento a la versión de Burton, creando un universo paralelo al creado para Huída del planeta de los simios, La Rebelión de los simios y Batalla por el planeta de los simios.

¿De qué trata El Origen del Planeta de los Simios?

Rupert Wyatt ha sido el encargado de dirigir esta estupenda nueva entrega de la franquicia, con ideas muy del siglo XXI, ya que el argumento vendría a ser más o menos el siguiente: El joven científico Will Rodman (James Franco) está investigando en la creación de una cura contra el Alzheimer, movido por el deseo de que su enfermo padre (interpretado por un magnífico John Lithgow) se recupere algún día. Cuando, tras un desafortunado incidente en el que uno de los chimpancés con los que trabaja es abatido a disparos, al pobre Will le cancelan el proyecto. Para continuar con sus investigaciones, Will se lleva a un nuevo ejemplar recién nacido de chimpancé al que le da el nombre de César. La inteligencia de este simio evoluciona de manera asombrosa, lo que parece a indicar a Will que se haya cerca de encontrar la ansiada cura. Lo que Will y todos los implicados desconocen es lo que César supondrá para la Humanidad y su futura existencia en el Planeta...

La trama principal del film no se anda con rodeos, y la verdad es que se antoja extremadamente competente para sorpresa de todos. No importa tanto lo que cuenta, sino cómo lo hace, algo que en un buen porcentaje de ocasiones es casi más importante que la historia en sí misma. La película conserva bastantes puntos en común con La rebelión de los simios, en especial en el sorprendente y frenético último tramo. Al margen de posibles parecidos con su modelo, el film transcurre por otros derroteros, haciendo hincapié de forma especial en el personaje principal y sus motivaciones. El origen del planeta de los simios es un drama de ciencia-ficción, y lo que en él importa es la relación del protagonista con su padre, algo que dota a la cinta de un excelente dramatismo hasta el punto de conseguir momentos realmente tristes a la par que enternecedores. Otro punto de vital importancia es el crecimiento y desarrollo del chimpancé César, la evolución de su desconcertante inteligencia y cómo todo el mundo le percibe como una amenaza, hasta que finalmente se convierte en ella.

¿Qué es realmente El Origen del Planeta de los Simios?

A todos los que esperaran una película más con monos revolucionados de apariencia humanoide hay que avisarles que no encontrarán aquí nada semejante, y eso es justamente el punto clave del film, en el que reside su portentoso valor. Es una película distinta dentro de un mismo universo, y toda una lección de como realizar correctamente una precuela, sin dar por contadas muchas cosas y sin limitarse a repetir lo mismo pero ambientado años antes. En mi opinión, es una revitalización de la franquicia, hecha con esmero y talento.

Los efectos especiales son buenos, de eso no cabe duda, aunque sigo sin mostrarme partidario de tanta infografía. Considero que, a pesar de su enorme poderío, el elaborado guión le acaba ganando terreno a los FX.

Los actores:

La verdad es que el conjunto es más que apreciable pero, por encima de todos están James Franco y John Lithgow, el primero porque es un muy buen actor que sabe transmitir carisma y enternecer a cualquiera (¿qué tal si recordamos su interpretación en la trilogía de Spiderman?), y el segundo porque su trabajo en esta película es impecable a la hora de perfilar al enfermo padre del protagonista.

Freida Pinto no aporta demasiado a la historia, y aún así resulta bastante convincente. El único pero es que su presencia parece ser obligada como personaje femenino.

Destaco el odioso personaje interpretado por Tom Felton, que llega a sacar de quicio al respetable.

En conclusión:

El origen del planeta de los simios es un ejemplo de buen cine de evasión hecho con energía y nervio, es un buen producto de ciencia-ficción, apoyado en un guión de lo más trabajado, que da un nuevo giro a una franquicia agotada y reinicia la historia de la forma más competente posible.

Si algo se le puede echar en cara es quizás su abrupto final, el cual deja en el tintero demasiadas cosas, de cara a estrenar una supuesta continuación.

Aún así, se merece un 9 sobradísimo, porque merece mucho la pena, más que cualquier producto de fuegos artificiales de esos a los que nos tienen tan acostumbrados hoy día.

sábado, 7 de enero de 2012

Drive



Director: Nicolas Winding Refn
Con Ryan Gosling, Carey Mulligan, Ron Perlman y Christina Hendricks.

Crítica:

Estoy más que convencido de que si menciono Fast and Furious 5 a la hora de empezar una crítica de Drive, más de uno me tirará los trastos a la cabeza. ¿Por qué empiezo así entonces? Porque las dos películas, aún siendo muy diferentes, son excelentes ejercicios de acción, con mucha más chicha que la simple destrucción de mobiliario urbano que suelen ser este tipo de títulos. Las dos han demostrado que con esmero, generosas dosis de competencia, un buen guión y ganas de ofrecer un buen trabajo, se puede llegar a conseguir una película de acción en condiciones, que satisfaga a los más puritanos y también a los más palomiteros. Y, además, las dos se han estrenado este pasado 2011.

Drive es una película que cuenta la historia de Driver (Ryan Gosling), un conductor especialista de cine, que a su vez trabaja como conductor para delincuentes. No hace preguntas, simplemente lleva a sus clientes de un punto A a un punto B y recibe el dinero. Es bueno, y lo sabe. Driver tiene un mentor y jefe, Shannon, y es él quien le busca los negocios. Sin embargo, la vida de Driver pega un cambio radical el día que conoce a su vecina Irene (Carey Mulligan).

Todo en Drive, obra del director Nicolas Winding Refn es digno de alabanza. Sus virtudes son muchas pero mencionaré, por encima de todo, un guión elaborado, coherente y directo, basado en la novela de James Sallis. A su vez, Drive tiene una fotografía que roza la perfección, preciosa, oscura e inquietante. Aunque lo que realmente considero importante es que este enorme homenaje al buen cine de acción de los 70-80 atrapa al espectador desde el principio, por la sencilla razón de que todo lo que cuenta tiene un valor. Drive cuenta lo que tiene que contar a través de imágenes, dejando a un lado algo que muchos cineastas aún no han aprendido a ignorar, el diálogo de relleno. Y lo mejor de todo es que el film profundiza en los personajes sin hacer una disección excesiva de los mismos. De hecho, en ningún momento llegamos a saber demasiado de su protagonista, ni siquiera su nombre de verdad. Pero da igual, pues una vez nos sumergimos en la historia, no podemos escapar de su frescura.

Como cinta de acción, el film es un modelo a seguir, ya que se aparta de cualquier tipo de convencionalismo en el género para reinventarlo de pies a cabeza. No hay explosiones exageradas, no hay saltos acrobáticos imposibles, pero sí persecuciones trepidantes, disparo y mucha, pero que mucha violencia, con sangre a borbotones. Y lo mejor de todo, es esa perspectiva ultra-realista con la que el director empapa cada imagen. También hay un aroma exquisito a cine negro, y de hecho es uno de los géneros en los que se mueve Drive con resultados más que notables. Pero, por si esto nos sabe a poco, el trasfondo romántico y amoroso que embebe la cinta también es de agradecer, en parte porque no se hace en absoluto empalagoso y en parte porque es de lo más realista.

Mención a parte se merecen todos sus actores, pero como está mandado, hay que tener en cuenta, por encima de todos, a un actor tan enorme y tan fantástico como Ryan Gosling, que lleva mucho tiempo demostrando ese potencial que tiene para la interpretación. Dentro del panorama actual, él es uno de los mejores. El resto de ellos, son también sensacionales.

Drive es una película de acción con un espíritu puro, y aunque en algunos tramos posee un ritmo lento y pausado, es trepidante y frenética cuando lo requiere. En suma, resumiría este título como todo un ejemplo de buen cine, y casi una de las mejores películas de este pasado 2011. Es una película hecha con pasión, la cual a su vez es compartida por el espectador.

Una absoluta maravilla de principio a fin.

Un merecidísimo 10.




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viernes, 6 de enero de 2012

Aullidos IV



Crítica:
Hay que reconocer que las secuelas de la mítica Aullidos han sido auténticos bodrios. Todas ellas han sido estrenos directos a vídeo de dudosa calidad, preparados únicamente para aprovechar el tirón del nombre. Hice mención hace un tiempo sobre la tercera parte, Aullidos III: Los marsupiales, del mismo director responsable de Aullidos II, y ya dejé bien claro que era divertida por su condición de comedia grotesca, siendo por el contrario una cinta bastante horrenda cinematográficamente hablando, aunque no carente de gracia. Y, por supuesto, creo que he dejado bien patente mi opinión sobre la lamentable The Howling: Reborn, aún sin estrenar en España. Con Aullidos IV, película que nos interesa en este momento, se volvió no solo al terror, sino también a la novela original de Gary Brandner en la que se basó la primera película y que aquí querían adaptar más fielmente.
Pese a las buenas intenciones, Aullidos IV no es ni por asomo una buena película, sino todo lo contrario. Es evidente que el presupuesto para la película era limitado, hasta el punto de que cuando parece que arranca, aparecen cuatro FX medianamente resultones y termina la función. Y sin exagerar, el final es tan abrupto que al espectador le cuesta asimilar que el film ha terminado. Irónicamente, a pesar de ese final atolondrado y absurdo, lo mejor de la película son los últimos quince minutos, en los que la acción es un poco más movida y, por fin, vemos la esperada y esperable transformación. Al margen de esto, el metraje restante se emplea para contar una investigación de lo más vacía por parte de las dos protagonistas, hasta que llegan a una conclusión tan tonta que hace aún más evidente la pobreza de medios.
Los actores, siguiendo el tono de mediocridad que invade toda la película, hacen un trabajo bastante malo, con sobreactuaciones y poco carisma. Esto dice muy poco del director, John Hough, responsable de una de las mejores películas de casas encantadas de la historia del cine, La leyenda de la casa del infierno, lo que hace sentir aún más que el film que nos ocupa es un bodrio, esperando además un mejor trabajo viniendo del mismo.
Si bien la mayor parte de lo escrito sobre el film son puntos negativos, Aullidos IV tiene la decencia de volver a los orígenes de la saga y no desvariar demasiado como ocurría con las dos entregas previas, especialmente con la segunda, cuya diferencia con respecto a la primera película podría catalogarse de abismal. No es demasiado pesada dada su corta duración y se ve con mediano agrado, quizás más por nostalgia ochentena de videoclub que por razones puramente artísticas. A destacar quedan el tema musical de Justin Hayward que abre y cierra el film, Something Evil, Something Dangerous, y el hecho de que, pese a sus enormes limitaciones, es mucho más divertida y entrañable que la última entrega, recientemente estrenada al otro lado del charco, The Howling: Reborn.
La película se estrenó en vídeo en España de la mano de CBS/Fox bajo el título de Pueblo maldito, y posteriormente la han emitido en canales como Showtime ya retitulada Aullidos IV.
Un 5 justito.

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lunes, 2 de enero de 2012

The Howling: Reborn


Director: Joe Nimziki
Con Ivana Milicevic, Lindsey Shaw, Landon Liboiron, Niels Schneider.

Crítica:

Aullidos de Joe Dante, ese gran clásico que conservo en VHS y que guardo en una lujosa edición en DVD, es una de mis películas de terror preferidas. Se ha ganado un hueco como clásico y es una de las obras más representativas de la década de los 80, cuando el cine fantástico gozaba de una salud de ideas que ya quisiera el actual cine pedorrero dirigido a las masas. Tuvo hasta seis secuelas, bastante mediocres en su conjunto, pero si me lo permitís, muy superiores a este supuesto remake o reboot o lo que quiera que sea. Puede que Aullidos 2, Aullidos III: Los marsupiales o Aullidos IV sean malas películas, pero eran cine ochentero y auténtica carne de videoclub. Aullidos V: El regreso, tiene ciertos valores añadidos que la hacen interesante, al igual que Aullidos VI, y a pesar de estar rodadas con cuatro duros, como todas las demás, son entrañables y divertidas, y nunca está de más verlas. La séptima parte, The Howling: New Moon Rising, ostenta un 1,5 en IMDB y, tras un ligero vistazo, certifico que es intragable.

Cuando me enteré de que iban a hacer un remake no pensé nada bueno, y visto el resultado creo que acerté de pleno. The Howling: Reborn pega más como otra entrega de la saga, no como un remake, ya que no tiene nada que ver con la obra de Joe Dante. Y digo que pega más como secuela por decir algo, porque tampoco es que tenga mucho que ver con la saga en general.

The Howling: Reborn es, si me permitís la expresión, una auténtica basura. La película viene a contar la siguiente historia: Es la víspera de la noche de graduación, Will va a poder atraer a una chica que siempre le ha gustado, Eliana Wynter. Sin embargo, un terrible secreto está a punto de salir a la luz, y es que el chico va a convertirse en hombre lobo. El enfrentamiento contra un mundo de oscuridad y sangre es más que inminente y Will deberá afrontar su destino, cuando empiece a sentir la sed de sangre...

Vista esta sinopsis, yo me pregunto, ¿qué coño tiene que ver con la saga Aullidos? En los créditos se dice que la película se basa en la novela The Howling II, de Gary Brandner, y no puedo juzgar sobre ella porque no me la he leído. Aunque sí recuerdo que Aullidos 2, de Phillippe Mora, ya se basaba en aquella novela... y ambas dos se parecen la una a la otra como un huevo a una castaña. Evidentemente, la castaña es esta nueva entrega, a pesar de que Aullidos 2 ya era cutre a rabiar. Resulta curioso que dos películas que se basan en un mismo libro cuenten historias tan diferentes y tan desligadas la una de la otra.

No hay nada en este directo a DVD que valga la pena destacar, porque desde los primeros planos nos damos cuenta que es un título de cuarta pensado para recaudar poco más de los cuatro duros que ha costado, y es tan típica de los tiempos que corren que causa pena, lástima y asco a partes iguales. No deja de ser una colección de imágenes de adolescentes pedorros que se pasean sin ton ni son por los pasillos de un instituto salpicado de sangre de manera ocasional, hecho que pone en evidencia una lastimosa ambientación y una nula capacidad a la hora de lograr una correcta puesta en escena. La historia es para mencionarla a parte, más que nada porque es prácticamente inexistente, horrorosa, petarda y aburrida. Nada tiene sentido en esta casposa cinta de horrores licantrópicos, servidos al espectador con unos FX que causan espanto, y no precisamente por resultar terroríficos.


En definitiva, la octava entrega de una saga que se suponía terminada es, con mucha diferencia, la peor de todas junto con la séptima y anterior entrega. Es un subproducto lamentable surgido a la sombra de cosas como Crepúsculo, que no hace honor a su título y supone un insulto a la obra maestra de los años 80, una cinta representativa de una época dorada. Resulta patético que se estrenen semejantes bodrios apuñalando vilmente las ilusiones de todo espectador a la hora de ver una buena película.

Un 1, no se merece más esto, de verdad.

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