viernes, 30 de diciembre de 2011

The Human Centipede II (Full Sequence)


The Human Centipede 2: Full Sequence
Dirigida por Tom Six
Crítica:
The Human Centipede 2 es una secuela ejemplar. Ojo, no es una continuación, sino una segunda versión de una película que, en principio, rompía esquemas. Han sido pocas las veces que ha funcionado la maniobra de irse al extremo opuesto para rodar una secuela, por no decir que ninguna… Si echamos mano de ejemplos como Gremlins 2: La nueva generación, La matanza de Texas II o Los Inmortales II: El Desafío, podemos darnos cuenta de que la mejor forma de abarcar el planteamiento de una continuación no siempre es llevándola al extremo opuesto. Pero en este caso, ¿qué otras opciones tenía Tom Six para repetir el éxito de su primer Ciempiés Humano? Pocas, la verdad, y más aún teniendo en cuenta el final de aquella primera entrega
.
Esta segunda película de una futura trilogía no se limita a ser más de lo mismo y ya. Es una cinta realmente enferma en la que todo es llevado hasta el extremo más extremo, a la vez que está planteada de una forma de lo más original. Gracias al film conoceremos a Martin, un gordo repugnante y vomitivo que vive con su madre y trabaja como vigilante nocturno en un aparcamiento. Durante cada jornada laboral pasa el tiempo viendo una y otra vez en su ordenador una copia de The Human Centipede (First Sequence), de Tom Six. Martin está obsesionado con la película de un modo enfermizo, hasta el punto de secuestrar a doce personas, recluirlas en una nave alquilada y construir su propio ciempiés humano. Durante la niñez, Martin sufrió abusos sexuales por parte de su padre, y ahora va a poder resarcirse poniendo en práctica todas sus sádicas fantasías.
La trama es enferma, cada fotograma que vemos nos hace revolvernos en el asiento y, al final somos testigos de una vorágine de horror escatológico difícil de olvidar. En su afán de servir de revulsivo, The Human Centipede II cumple con creces su cometido, aunque en más de una ocasión Tom Six se pasa de provocador. En cierta manera me recuerda al cine del alemán Jörg Buttgereitt. El contrapunto principal que encontramos en el film es el rechazo de toda la limpieza y pulcritud que había en la primera entrega. La primera película perturbaba al espectador porque estaba planteada de la manera más estéril y quirúrgica posible, pero en esta especie de secuela prima, ante todo, la suciedad, la mugre, la infección… en definitiva, la mierda. Y dado que nuestro protagonista, Martin, que no pronuncia palabra en todo el metraje, no tiene precisamente conocimientos de Medicina ni Cirugía, el trabajo que hace es, cuando menos, grotesco, empleando todo tipo de artilugios y herramientas varias (martillos, sierras, grapadoras…). La esterilidad es, literalmente, olvidada por completo.
Secuencias horrendas se repiten sin cesar en una de las cintas de terror más retorcidas de los últimos años. La película es una oda al trauma y al mal rollo, es desagradable, es grotesca, y es un sinfín más de calificativos despreciables que, junto con el empleo de la fotografía en blanco y negro, son las señas de identidad de las que hace gala.
No recomiendo su visionado a personas impresionables, aunque hará las delicias de los fanáticos de las emociones fuertes y el cine de terror extremo. Habrá quienes no consideren cine a esto, pero desde luego supera con creces a cualquiera de las cintas de terror que puedan estrenar en nuestro país. Posiblemente sea una de las cintas más cafres que yo haya visto y aún así la he disfrutado divinamente.
Un 8.

Leer critica The human centipede 2: full sequence en Muchocine.net

Alone in the Dark II


Recientemente he podido disfrutar nuevamente de una caspa, gracias al mercado de importación.

A pesar de que el nivel de inglés que uno tiene no es que sea bueno precisamente, no he tenido dificultades para seguir ninguna de las dos películas. Eso sí, comprender argumentalmente la cinta en cuestión no tiene nada que ver con el idioma, porque no hay por donde pillarla. Estoy hablando de Alone in the dark II, de la que podéis leer la reseña, ya que publiqué la crítica hace tiempo.

Poco tiene que ver esta secuela con la película original de Uwe Boll, aquí mero productor, ya que se aleja totalmente de los xenomas y los abkani para contar una historia de cazadores de brujas en la que se encontramos tiroteos, secretos enterrados, abuelos malvados, una bruja muy mala malísima y hasta dagas milenarias. Está bien hecha, dentro de su condición de serie B para DVD, y entretiene, aunque tiene ritmo lento. Lo único es que tiene el inconveniente de que no se comprende absolutamente nada…

A pesar de todo, Alone in the Dark II es tan atmosférica y absorbente que te lleva a verla hasta el final, el cual, por el contrario, es bastante mediocre. No es ni por asomo una gran película, pero si le paso por alto ese gravísimo fallo de contar con un guión tan cochambroso, he de reconocer que me gusta tanto por su oscurísima y contrastada fotografía como por más de una secuencia de interés. Y, qué diablos, la copia que tengo en DVD se ve tan bien que la disfruto cada vez que la veo.

No es ninguna maravilla, pero para los amantes de la serie B cochambrosa, viene perfecta.

Hostel 3




Hostel, part III


Dirección: Scott Spiegel.
Crítica:
He aquí la gran pregunta: ¿Es Hostel 3 una buena película? Como secuela hace añorar las dos anteriores entregas, en especial la primera, que se ha ganado un hueco en mi colección de títulos de terror. Hostel era un muy buen film porque tenía una estructura muy organizada que permitía mantener el suspense hasta que llegaba la orgía sangrienta. Cierto es que el gore se limitaba a momentos puntuales tanto en Hostel como en Hostel 2, y aún así resultaban turbadoras. Hostel: Part III, guionizada por el temible Michael D. Weiss, responsable de los libretos de cosas como Octopus, Octopus II o Sé lo que hicisteis el último verano 3, tiene que recurrir al giro argumental con el fin de no resultar cansina y repetitiva para poder recuperar algo el elemento sorpresa que, por desgracia, no pudimos encontrar por ninguna parte en Hostel 2. Los trucos de guión son prácticamente constantes y, aunque en algún momento lleguen a resultar cansinos, ayudan bastante a mantener el seguimiento de la historia con interés y agrado. En el guión se nota la mano de Weiss, muy dado al absurdo, como bien ha demostrado al sufrido espectador gracias a sus libretos para los títulos anteriormente mencionados. Weiss es un tipo al que, o bien le da igual caer en el ridículo, o bien realmente tiene verdadera fe en su trabajo y no considera que, de manera continuada, haga el pánfilo. Afortunadamente, en Hostel III ha estado más comedido y el trabajo que ha hecho es bastante decente, alejado de la mediocridad de la que ha hecho gala en obras anteriores. Además, se ha apostado por la innovación, trasladando la acción a Las Vegas, convirtiendo a esta ciudad en un lugar hostil y terrorífico, como se hizo con Europa del Este en Hostel y Hostel 2.
El responsable que encontramos tras la cámara es Scott Spiegel, responsable de aquella caspa divertidísima que fue Abierto hasta el amanecer 2: Texas Blood Money, así que, al menos dentro del terreno del cine-basura, tenemos una buena labor más que garantizada. Y pese a que Hostel 3 no deja de ser un producto preparado para DVD y Blu-Ray, evidenciando ciertas carencias visuales, sí presenta un acabado bastante decente dentro de lo que cabe.
En un título así no es que tenga mucho sentido hablar de la labor del equipo de actores, aunque no es que sea malo precisamente. Es más, al igual que el tono general del film, es bastante decente. Se echa en falta, eso sí, una mayor abundancia de secuencias de corte sexual, muy recurrentes en la primera Hostel, un poco más retraídas en Hostel 2, y aquí casi ausentes o de contenido muy light. Chicas guapas hay unas cuantas, pero el grueso principal lo compone el cuarteto protagonista. Light es también el gore de la historia. No hay que negar que el film cuenta con secuencias sádicas y grotescas, pero carecen de la fuerza y el impacto visual de los dos primeros títulos de la serie. A pesar de todo, el espectador puede sorprenderse y revolverse en su asiento en más de una ocasión, gracias a unas ingeniosas secuencias de tortura a las que las falta, como bien he comentado con anterioridad, un poco más de brío. No obstante, se sabe impregnar cierto salvajismo demente que, sazonado por una curiosísima novedad, contribuye con esmero a aumentar el impacto de estas secuencias.
Hay que mencionar sin remedio el forzadísimo final. Y aquí impera la opinión personal: un servidor hubiese optado por un final un poco más retorcido y, por consiguiente, muchísimo menos forzado que el que exhibe el film. Lo bueno es que, aunque un tanto absurdo, resulta sorprendente.
Hostel: Part III no es una gran película, pero sí todo un ejemplo de cómo hacer una secuela en condiciones, elevándola además por encima de la media habitual, más aún teniendo en cuenta que se trata de un producto pensado para su distribución videográfica. De lo más recomendable, sobre todo para los seguidores de la sádica saga.
Un 6.

Leer critica Hostel 3 en Muchocine.net

sábado, 10 de diciembre de 2011

Recomendaciones.


Ante la enorme cantidad de títulos que me quedan por ver en esta vida, intento sacar tiempo de donde puedo para ir desprecintando todos los DVDs que voy comprando y no consigo terminar de ver... Es como un círculo vicioso, a medida que los consumo, voy adquiriendo más, así que esto es el cuento de nunca acabar y siempre tengo en mi estantería un buen puñado de estuches con su precinto intacto.

Entre las recomendaciones de última hora os pediría que vierais los siguientes titulillos, siempre y cuando os llamen la atención. No son novedades, son títulos con unos cuantos añitos a sus espaldad, pero la verdad es que, por una razón o por otra, les encuentro algún atractivo especial:

1) Persiguiendo a Amy, de Kevin Smith. Esta película de 1997 es, sin duda, de lo mejor que ha hecho este señor junto a la espléndida Clerks 2. Una comedia romántica cargada de drama y con un final tan triste como lleno de vida. La película encierra diálogos duros, deslenguados y a la vez llenos de ingenio. Es un título de lo más recomendable, sin lugar a dudas.

2) Invicto, de Walter Hill. Aquí tenemos una película de acción de ambientes carcelarios con una historia muy trabajada y, ante todo, bastante creíble. Guionizada por éste junto a David Giler (Alien 3), Invicto cuenta con varios puntos que la convierten en una película muy destacable, entre ellos unas intensas interpretaciones por parte de Wesley Snipes, Ving Rhames y el siempre interesante Michael Rooker (Henry, The Walking Dead), unas coreografías impactantes y, como dije con anterioridad, una historia trabajada y muy por encima de la media. Cuenta con dos secuelas directas al mercado del DVD, la tercera de ellas con una muy buena nota en IMDB, Undisputed III: Redemption.

3) Replicant, de Ringo Lam. Los de Millenium Films nos deleitaron con este titulillo de Van Damme que, pese a no estar entre mis favoritos, sí que se ve con agrado, ya que no deja de ser un thriller de acción con trasfondo de syfy de esos que te sirven perfectamente para amenizar una noche de viernes en tu casa. Todo es tirando a normalito y, sin embargo, hace disfrutar.

4) Dark Justice, de Glenn Klinker, es el plato fuerte de este menú. Este desconocidísimo film, editado en DVD en España, cuenta la historia de Yup Yup Man, un vagabundo esquizofrénico que quiere llevar a cabo una cruzada contra el crimen caracterizado como Dark Justice, el protagonista de su cómic favorito. Todo un precedente de Kick-Ass, que pese a sus limitaciones presupuestarias, resulta lo bastante interesante como para echarle un ojo. Y digo que es interesante porque, pese a lo cargante que resulta su protagonista durante la primera media hora, al final acabamos simpatizando con él, volviéndose hasta entrañable en cierto punto. Un film rodado con cuatro duros puede resultar curioso para el aficionado si cuenta una historia con potencial, como es el caso. No esperéis grandes efectos, grandes dosis de acción, sangre o sexo, porque Dark Justice no es nada de eso. Sin embargo, sí que es un título que podríamos calificar como curioso y, aún siendo dramático en muchos momentos, divertido. Tiene una duración moderada y eso ayuda bastante a su digestión.

5) Kinjite: Prohibido en Occidente, de J. Lee Thompson (La rebelión de los simios), es otra facciosa película del grande Charles Bronson, reaccionaria, dañina, políticamente incorrecta y violenta a más no poder, en la que esta vez se narra una historia de prostitución infantil. Cómo no, Bronson, policía rudo él, no tendrá más remedio que imponer sus drásticos y cuestionables métodos para acabar con una organización de proxenetas que llegan a causar verdadero asco al espectador. De lo mejor de Charles Bronson junto a Yo soy la justicia.

6) Seed, de Uwe Boll. Os aconsejo ver la versión no censurada de este violentísimo slasher. Su guión no encierra grandes diálogos ni una historia innovadora, pero está bien realizada, es cortita y entretiene de lo lindo, siendo junto a Rampage, una de las mejores películas de este polémico y odiado cineasta. Eso sí, su visionado no es ningún camino de rosas y hay momentos realmente incómodos, cargados de violencia, repugnancia y maldad, especialmente una secuencia con bebé y otra con una mujer masacrada a martillazos, esta última suavizada para la versión con censuras.