viernes, 30 de diciembre de 2011

The Human Centipede II (Full Sequence)


The Human Centipede 2: Full Sequence
Dirigida por Tom Six
Crítica:
The Human Centipede 2 es una secuela ejemplar. Ojo, no es una continuación, sino una segunda versión de una película que, en principio, rompía esquemas. Han sido pocas las veces que ha funcionado la maniobra de irse al extremo opuesto para rodar una secuela, por no decir que ninguna… Si echamos mano de ejemplos como Gremlins 2: La nueva generación, La matanza de Texas II o Los Inmortales II: El Desafío, podemos darnos cuenta de que la mejor forma de abarcar el planteamiento de una continuación no siempre es llevándola al extremo opuesto. Pero en este caso, ¿qué otras opciones tenía Tom Six para repetir el éxito de su primer Ciempiés Humano? Pocas, la verdad, y más aún teniendo en cuenta el final de aquella primera entrega
.
Esta segunda película de una futura trilogía no se limita a ser más de lo mismo y ya. Es una cinta realmente enferma en la que todo es llevado hasta el extremo más extremo, a la vez que está planteada de una forma de lo más original. Gracias al film conoceremos a Martin, un gordo repugnante y vomitivo que vive con su madre y trabaja como vigilante nocturno en un aparcamiento. Durante cada jornada laboral pasa el tiempo viendo una y otra vez en su ordenador una copia de The Human Centipede (First Sequence), de Tom Six. Martin está obsesionado con la película de un modo enfermizo, hasta el punto de secuestrar a doce personas, recluirlas en una nave alquilada y construir su propio ciempiés humano. Durante la niñez, Martin sufrió abusos sexuales por parte de su padre, y ahora va a poder resarcirse poniendo en práctica todas sus sádicas fantasías.
La trama es enferma, cada fotograma que vemos nos hace revolvernos en el asiento y, al final somos testigos de una vorágine de horror escatológico difícil de olvidar. En su afán de servir de revulsivo, The Human Centipede II cumple con creces su cometido, aunque en más de una ocasión Tom Six se pasa de provocador. En cierta manera me recuerda al cine del alemán Jörg Buttgereitt. El contrapunto principal que encontramos en el film es el rechazo de toda la limpieza y pulcritud que había en la primera entrega. La primera película perturbaba al espectador porque estaba planteada de la manera más estéril y quirúrgica posible, pero en esta especie de secuela prima, ante todo, la suciedad, la mugre, la infección… en definitiva, la mierda. Y dado que nuestro protagonista, Martin, que no pronuncia palabra en todo el metraje, no tiene precisamente conocimientos de Medicina ni Cirugía, el trabajo que hace es, cuando menos, grotesco, empleando todo tipo de artilugios y herramientas varias (martillos, sierras, grapadoras…). La esterilidad es, literalmente, olvidada por completo.
Secuencias horrendas se repiten sin cesar en una de las cintas de terror más retorcidas de los últimos años. La película es una oda al trauma y al mal rollo, es desagradable, es grotesca, y es un sinfín más de calificativos despreciables que, junto con el empleo de la fotografía en blanco y negro, son las señas de identidad de las que hace gala.
No recomiendo su visionado a personas impresionables, aunque hará las delicias de los fanáticos de las emociones fuertes y el cine de terror extremo. Habrá quienes no consideren cine a esto, pero desde luego supera con creces a cualquiera de las cintas de terror que puedan estrenar en nuestro país. Posiblemente sea una de las cintas más cafres que yo haya visto y aún así la he disfrutado divinamente.
Un 8.

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Alone in the Dark II


Recientemente he podido disfrutar nuevamente de una caspa, gracias al mercado de importación.

A pesar de que el nivel de inglés que uno tiene no es que sea bueno precisamente, no he tenido dificultades para seguir ninguna de las dos películas. Eso sí, comprender argumentalmente la cinta en cuestión no tiene nada que ver con el idioma, porque no hay por donde pillarla. Estoy hablando de Alone in the dark II, de la que podéis leer la reseña, ya que publiqué la crítica hace tiempo.

Poco tiene que ver esta secuela con la película original de Uwe Boll, aquí mero productor, ya que se aleja totalmente de los xenomas y los abkani para contar una historia de cazadores de brujas en la que se encontramos tiroteos, secretos enterrados, abuelos malvados, una bruja muy mala malísima y hasta dagas milenarias. Está bien hecha, dentro de su condición de serie B para DVD, y entretiene, aunque tiene ritmo lento. Lo único es que tiene el inconveniente de que no se comprende absolutamente nada…

A pesar de todo, Alone in the Dark II es tan atmosférica y absorbente que te lleva a verla hasta el final, el cual, por el contrario, es bastante mediocre. No es ni por asomo una gran película, pero si le paso por alto ese gravísimo fallo de contar con un guión tan cochambroso, he de reconocer que me gusta tanto por su oscurísima y contrastada fotografía como por más de una secuencia de interés. Y, qué diablos, la copia que tengo en DVD se ve tan bien que la disfruto cada vez que la veo.

No es ninguna maravilla, pero para los amantes de la serie B cochambrosa, viene perfecta.

Hostel 3




Hostel, part III


Dirección: Scott Spiegel.
Crítica:
He aquí la gran pregunta: ¿Es Hostel 3 una buena película? Como secuela hace añorar las dos anteriores entregas, en especial la primera, que se ha ganado un hueco en mi colección de títulos de terror. Hostel era un muy buen film porque tenía una estructura muy organizada que permitía mantener el suspense hasta que llegaba la orgía sangrienta. Cierto es que el gore se limitaba a momentos puntuales tanto en Hostel como en Hostel 2, y aún así resultaban turbadoras. Hostel: Part III, guionizada por el temible Michael D. Weiss, responsable de los libretos de cosas como Octopus, Octopus II o Sé lo que hicisteis el último verano 3, tiene que recurrir al giro argumental con el fin de no resultar cansina y repetitiva para poder recuperar algo el elemento sorpresa que, por desgracia, no pudimos encontrar por ninguna parte en Hostel 2. Los trucos de guión son prácticamente constantes y, aunque en algún momento lleguen a resultar cansinos, ayudan bastante a mantener el seguimiento de la historia con interés y agrado. En el guión se nota la mano de Weiss, muy dado al absurdo, como bien ha demostrado al sufrido espectador gracias a sus libretos para los títulos anteriormente mencionados. Weiss es un tipo al que, o bien le da igual caer en el ridículo, o bien realmente tiene verdadera fe en su trabajo y no considera que, de manera continuada, haga el pánfilo. Afortunadamente, en Hostel III ha estado más comedido y el trabajo que ha hecho es bastante decente, alejado de la mediocridad de la que ha hecho gala en obras anteriores. Además, se ha apostado por la innovación, trasladando la acción a Las Vegas, convirtiendo a esta ciudad en un lugar hostil y terrorífico, como se hizo con Europa del Este en Hostel y Hostel 2.
El responsable que encontramos tras la cámara es Scott Spiegel, responsable de aquella caspa divertidísima que fue Abierto hasta el amanecer 2: Texas Blood Money, así que, al menos dentro del terreno del cine-basura, tenemos una buena labor más que garantizada. Y pese a que Hostel 3 no deja de ser un producto preparado para DVD y Blu-Ray, evidenciando ciertas carencias visuales, sí presenta un acabado bastante decente dentro de lo que cabe.
En un título así no es que tenga mucho sentido hablar de la labor del equipo de actores, aunque no es que sea malo precisamente. Es más, al igual que el tono general del film, es bastante decente. Se echa en falta, eso sí, una mayor abundancia de secuencias de corte sexual, muy recurrentes en la primera Hostel, un poco más retraídas en Hostel 2, y aquí casi ausentes o de contenido muy light. Chicas guapas hay unas cuantas, pero el grueso principal lo compone el cuarteto protagonista. Light es también el gore de la historia. No hay que negar que el film cuenta con secuencias sádicas y grotescas, pero carecen de la fuerza y el impacto visual de los dos primeros títulos de la serie. A pesar de todo, el espectador puede sorprenderse y revolverse en su asiento en más de una ocasión, gracias a unas ingeniosas secuencias de tortura a las que las falta, como bien he comentado con anterioridad, un poco más de brío. No obstante, se sabe impregnar cierto salvajismo demente que, sazonado por una curiosísima novedad, contribuye con esmero a aumentar el impacto de estas secuencias.
Hay que mencionar sin remedio el forzadísimo final. Y aquí impera la opinión personal: un servidor hubiese optado por un final un poco más retorcido y, por consiguiente, muchísimo menos forzado que el que exhibe el film. Lo bueno es que, aunque un tanto absurdo, resulta sorprendente.
Hostel: Part III no es una gran película, pero sí todo un ejemplo de cómo hacer una secuela en condiciones, elevándola además por encima de la media habitual, más aún teniendo en cuenta que se trata de un producto pensado para su distribución videográfica. De lo más recomendable, sobre todo para los seguidores de la sádica saga.
Un 6.

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sábado, 10 de diciembre de 2011

Recomendaciones.


Ante la enorme cantidad de títulos que me quedan por ver en esta vida, intento sacar tiempo de donde puedo para ir desprecintando todos los DVDs que voy comprando y no consigo terminar de ver... Es como un círculo vicioso, a medida que los consumo, voy adquiriendo más, así que esto es el cuento de nunca acabar y siempre tengo en mi estantería un buen puñado de estuches con su precinto intacto.

Entre las recomendaciones de última hora os pediría que vierais los siguientes titulillos, siempre y cuando os llamen la atención. No son novedades, son títulos con unos cuantos añitos a sus espaldad, pero la verdad es que, por una razón o por otra, les encuentro algún atractivo especial:

1) Persiguiendo a Amy, de Kevin Smith. Esta película de 1997 es, sin duda, de lo mejor que ha hecho este señor junto a la espléndida Clerks 2. Una comedia romántica cargada de drama y con un final tan triste como lleno de vida. La película encierra diálogos duros, deslenguados y a la vez llenos de ingenio. Es un título de lo más recomendable, sin lugar a dudas.

2) Invicto, de Walter Hill. Aquí tenemos una película de acción de ambientes carcelarios con una historia muy trabajada y, ante todo, bastante creíble. Guionizada por éste junto a David Giler (Alien 3), Invicto cuenta con varios puntos que la convierten en una película muy destacable, entre ellos unas intensas interpretaciones por parte de Wesley Snipes, Ving Rhames y el siempre interesante Michael Rooker (Henry, The Walking Dead), unas coreografías impactantes y, como dije con anterioridad, una historia trabajada y muy por encima de la media. Cuenta con dos secuelas directas al mercado del DVD, la tercera de ellas con una muy buena nota en IMDB, Undisputed III: Redemption.

3) Replicant, de Ringo Lam. Los de Millenium Films nos deleitaron con este titulillo de Van Damme que, pese a no estar entre mis favoritos, sí que se ve con agrado, ya que no deja de ser un thriller de acción con trasfondo de syfy de esos que te sirven perfectamente para amenizar una noche de viernes en tu casa. Todo es tirando a normalito y, sin embargo, hace disfrutar.

4) Dark Justice, de Glenn Klinker, es el plato fuerte de este menú. Este desconocidísimo film, editado en DVD en España, cuenta la historia de Yup Yup Man, un vagabundo esquizofrénico que quiere llevar a cabo una cruzada contra el crimen caracterizado como Dark Justice, el protagonista de su cómic favorito. Todo un precedente de Kick-Ass, que pese a sus limitaciones presupuestarias, resulta lo bastante interesante como para echarle un ojo. Y digo que es interesante porque, pese a lo cargante que resulta su protagonista durante la primera media hora, al final acabamos simpatizando con él, volviéndose hasta entrañable en cierto punto. Un film rodado con cuatro duros puede resultar curioso para el aficionado si cuenta una historia con potencial, como es el caso. No esperéis grandes efectos, grandes dosis de acción, sangre o sexo, porque Dark Justice no es nada de eso. Sin embargo, sí que es un título que podríamos calificar como curioso y, aún siendo dramático en muchos momentos, divertido. Tiene una duración moderada y eso ayuda bastante a su digestión.

5) Kinjite: Prohibido en Occidente, de J. Lee Thompson (La rebelión de los simios), es otra facciosa película del grande Charles Bronson, reaccionaria, dañina, políticamente incorrecta y violenta a más no poder, en la que esta vez se narra una historia de prostitución infantil. Cómo no, Bronson, policía rudo él, no tendrá más remedio que imponer sus drásticos y cuestionables métodos para acabar con una organización de proxenetas que llegan a causar verdadero asco al espectador. De lo mejor de Charles Bronson junto a Yo soy la justicia.

6) Seed, de Uwe Boll. Os aconsejo ver la versión no censurada de este violentísimo slasher. Su guión no encierra grandes diálogos ni una historia innovadora, pero está bien realizada, es cortita y entretiene de lo lindo, siendo junto a Rampage, una de las mejores películas de este polémico y odiado cineasta. Eso sí, su visionado no es ningún camino de rosas y hay momentos realmente incómodos, cargados de violencia, repugnancia y maldad, especialmente una secuencia con bebé y otra con una mujer masacrada a martillazos, esta última suavizada para la versión con censuras.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Melancolía


Director: Lars von Trier
Con Kirsten Dunst, Charlotte Gainsbourg, Kiefer Sutherland, Charlotte Rampling, Alexander Skarsgård, Stellan Skarsgård, Udo Kier, John Hurt y Brady Corbet


Crítica:

Tras un primer visionado, sólo puedo concluir, desde el principio, que Melancolía, el último trabajo del polémico Lars Von Trier, es una película que refleja a la perfección una personalidad totalmente depresiva. Y no creo que haya que ser psicólogo para darse cuenta de eso. Ya lo demostró con la retorcida, misógina y sádica Anticristo, y lo ha vuelto a hacer una vez más, aunque esta vez haya dejado de lado esa provocación obsesiva de la que hizo gala en su anterior trabajo, obviando los elementos más escabrosos y directamente pornográficos.

En Melancolía vuelve a sentirse esa atmósfera tenebrosa que ya vivimos en Anticristo, en la que se mezclan elementos de la naturaleza con la historia que se narra. Y todo cuanto vemos en pantalla refleja belleza y tristeza por igual. El film produce una constante sensación de desasosiego en el espectador, pero a la vez le atrapa de tal manera que la tensión producida no es sino la forma de mantener la constante atención. El planteamiento del film es atípico, y esta vez está enmarcado en el terreno de la ciencia-ficción, al contar con un punto de partida tan curioso como es el fin del mundo por la colisión con la Tierra del planeta que da título a la cinta.

Aunque, para el director, el trasfondo de ciencia-ficción en el que se mueve la película es lo de menos, y no sirve más que de pretexto para volver a contar, una vez más, una historia que, literalmente, da ganas de que uno se pegue un tiro. Si que es cierto que, esta vez, hay una contraposición clara de sentimientos al estructurar la película en un prólogo que conecta directamente con el desenlace y dos partes, cada una de ellas dedicada a una de las dos hermanas protagonistas, interpretadas por Kirsten Dunst y Charlotte Gainsbourg. Durante la primera parte la espiral depresiva en la que se sumerge el personaje interpretado por una magnífica Kirsten Dunst es compartido por el espectador. En esta parte de la película se mantiene la idea reiterada del rechazo total de la felicidad, lo que hace que, en ese sentido, Melancolía sea una película bastante dañina.

En el film también encontramos personajes odiosos que actúan de una manera despreciable (cómo olvidar a ese asqueroso jefe interpretado por Stellan Skarsgård) y, sorprendentemente, gotas de humor negro que son capaces de arrancar una sonrisa. El director y guionista vuelve a dar rienda suelta a sus obsesiones, haciendo hincapié en una idea que, desgraciadamente, tiene mucho de verdad: "La Tierra es cruel, nadie la echaría de menos". Es duro, es triste, pero es verdad. Todo lo que vemos en Melancolía tiene una razón de ser, con mayor o menor justificación, pero está ahí, tan real como la vida misma que nos ha tocado vivir. Y, pese a una total falta de explicaciones, en Melancolía se refleja la soledad, la decadencia, la muerte y la más absoluta desolación.

Por contraposición a todo lo que esta nueva película de Lars Von Trier representa, me atrevo a decir que es pura poesía, brutal, contundente y directa. Y el truco para, por decirlo de alguna manera, disfrutar del film es, tal cual, dejarse llevar y sentirse envuelto por la historia.

Es una película tan amarga como bella.

Un 10.



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viernes, 18 de noviembre de 2011

Psicosis II: El regreso de Norman


Psycho II, de Richard Franklin.Con Anthony Perkins, Vera Miles y Meg Tilly.

RE-CRÍTICA:


Hacer una secuela de un gran clásico como lo fue Psicosis de Alfred Hitchcock era una tarea bastante arriesgada. Como ya he mencionado en otras ocasiones, Robert Bloch, el autor de la novela original que dio pie la obra maestra de Hitchcock, escribió dos novelas más centradas en la figura de Norman Bates y en la historia de Psicosis, pero no tuvo nada que ver con las secuelas cinematográficas.

No obstante, Psicosis II: El regreso de Norman, es una muy buena cinta de terror y una continuación de lo más competente, ya que cuenta con un guión de lo más esforzado que, aunque peca de intentar sorprender cueste lo que cueste, ofrece una historia completamente nueva que siendo un homenaje a la película original, se encuentra bastante alejada de ésta.

Esta primera secuela atrapa al espectador desde el principio, ya que empieza con el asesinato de Marion Crane en la ducha, reciclando las imágenes de la Psicosis de Hitchcock y añadiendo planos nuevos. A partir de aquí, la acción se sitúa 23 años más tarde, con Norman Bates en principio recuperado y Lyla Loomis, lahermana de Marion, obsesionada porque éste vuelva al manicomio, cueste lo que cueste. Desde estos primeros minutos en los que nos reencontramos con este Norman supuestamente rehabilitado, sabemos que vamos a asistir a una obra dramática interpretada magistralmente por Anthony Perkins. El resto de actores hacen también un trabajo impecable, especialmente Meg Tilly.

El suspense, que en principio podría ser de lo más forzado, comienza en cuanto Norman regresa a su Motel Bates. Cabe destacar esa extraña atmósfera opresiva y casi sobrenatural que envuelve toda la cinta, llegando a producir verdadero terror cuando un nuevo y misterioso asesino entra en juego. Psicosis II posee un ritmo lento e hipnótico, y cautiva a la par que fascina, siendo todo un ejemplo de que, con esmero, ganas y veneración por el original, se puede hacer una continuación de altura. La banda sonora de Jerry Goldsmith es, como el resto de la película, sensacional, además de bonita y alejada de la banda sonora original.

Otra de las diferencias entre esta continuación y la primera Psicosis es un mayor nivel de violencia, traducido en asesinatos con apuñalamientos gráficos no aptos para todos los espectadores. Quizás este sea el mayor defecto de la cinta, puesto que intenta causar impresión en el espectador a través de golpes de efecto, lo que la hace caer en recursos de lo más trillados.

La película transcurre por varios caminos diferentes, siendo uno de ellos el mejor de todos, ese en el que Norman empieza a recaer y perder nuevamente la cordura. Es esto lo que hace al espectador sentir cierta lástima con un personaje tan desgraciado como Norman. Otra vía argumental es la que tiene como protagonista a Lyla Loomis, empecinada en que Norman vuelva al psiquiátrico, para lo que no dudará en poner en práctica las más retorcidas artimañas. Y, finalmente, hay que destacar la aparición de un supuesto nuevo asesino, que irá haciendo de las suyas en el motel.

Hay que ver la película como si fuera un puzzle, puesto que su desarrollo es mucho más enrevesado que el de la primera entrega, siendo algo que beneficia bastante a la historia, puesto que implica una mayor atención por parte del espectador.

Los últimos planos son sorprendentes, tanto como sorprendente es el resto de la película, y dejan un final abierto.

Como continuación y secuela es magistral.

Un 9.

Psicosis


Director: Alfred Hitchcock
Con Anthony Perkins, Janet Leigh, John Gavin, Vera Miles, John McIntire, Martin Balsam, Simon Oakland y Patricia Hitchcock

Crítica:

La primera vez que la vi tenía 14 años y fue en un pase del espacio Qué grande es el cine de La 2. Recuerdo que en aquel primer visionado ya me quedé encantado con la cinta. Ese encanto se ha mantenido a lo largo de los años y, de hecho, tras revisar el filme hace un par de semanas, no he variado nada la percepción que tengo de él, pues me sigue pareciendo una obra maestra indiscutible, precursora de todos los psychothrillers de la historia del cine, que se conserva hoy en perfecto estado. Es una cinta que ha sabido envejecer muy bien.

A partir de una novela escrita por Rober Bloch, que a su vez es la primera entrega de una vistosa trilogía, Hitchcock hizo una película soberbia, una auténtica lección de cómo hacer cine, dosificando la información a lo largo de toda la trama hasta llegar a un clímax final aún más aterrador que el resto de la película.

Psicosis es un ejercicio de terror alejado de los convencionalismos que aún no existían en el momento de su estreno, es una película que ofrece un montón a partir de elementos tan simples como una habitación de motel, un caserón en una colina, una ladrona fortuita y un personaje tan lleno de matices como Norman Bates, inspirado en el célebre asesino Ed Gein (que entre otras muchas películas, dio lugar a un film de Chuck Parello bastante interesante). Como parte ya de la historia del cine, por razones obvias, figura la secuencia del asesinato en la ducha, tan directa, cargada de misterio y tan bien rodada como pocas. De hecho, no creo que exista una escena tan potente y terrorífica como esta, en prácticamente ninguna película. Es una afirmación contundente, pero estoy plenamente convencido de ello. Hitchcock era un maestro que supo rodar una secuencia tan simple con un pulso firme, enseñando lo mínimo, cosa que otros imitadores vulgares no han llegado a conseguir rodando escenas similares o directamente copiadas de esta.

Con esta primera entrega de la serie se desató, años más tarde, toda una oleada de imitaciones, guiños, homenajes, etc. que intentaron aprovechar las bases argumentales de un film que supuso un inicio y un final, al menos en lo que a calidad se refiere. No sólo dio pie a una infinidad de secuelas extra-oficiales, sino que Psicosis fue el inicio de una saga compuesta por tres entregas más (Psicosis II: El regreso de Norman, Psicosis III y Psicosis IV: El comienzo), y ninguna de ellas carente de interés. Mención a parte se merece esa cosa perpetrada por Gus Van Sant en 1998 que en España se estrenó como Psycho (Psicosis), que no era más que una repetición plano por plano de la cinta original sólo que en plan subproducto, en plan ridículo total y en plan deleznable. Y, para completistas, citar el fallido (según dicen, porque no lo he visto) telefilm Motel Bates, que ignoraba las secuelas y ambientaba la acción nuevamente en el motel después de que fuese heredado por Alex West, compañero de habitación de Norman en el hospital, tras la muerte de éste.

La mayor virtud de la película es la dosificación del suspense a la vez que su capacidad para generar angustia. Todo se le va presentando poquito a poco al espectador, hasta llegar a un soberbio clímax final en el que todas las respuestas son contestadas. Creo que, tras muchos años de consumo cinematográfico, esta es la mejor manera de realizar una cinta de suspense y terror. No se debe caer en la gratuidad y es mejor sugerir que mostrar, puesto que eso supone la llave a la hora de abrir las puertas de la imaginación del espectador. En Psicosis, además, enseguida te metes en la piel de la que supuestamente es la protagonista principal, Marion Crane, interpretada por una espléndida Janet Leigh. Todo lo que viene a continuación descoloca de tal forma al espectador que, de tan turbado que queda, necesita respuestas, lo que le obliga a permanecer atado a su butaca.

Psicosis es una película de visión obligada para todos los amantes del buen cine de terror, pues es, no sólo el comienzo de todo lo que vino después, sino la mejor película de asesinos psicópatas que se haya rodado jamás. Sus secuelas oficiales, como bien he dicho, son competentes, muy competentes, pero no están a la altura de esta maravilla cinematográfica. En ella, el actor Anthony Perkins, que en paz descanse, hizo un soberbio trabajo a las órdenes de Hitchcock, y permanece en la retina del espectador como el siniestro Norman Bates, director del motel, un papel que lo encasilló para siempre.

Un 10 indiscutible.

Como nota informativa, el escritor Robert Bloch escribió en 1982 su propia continuación de la historia, titulada Psicosis II, que no tiene nada que ver con la película de Richard Franklin, Psicosis II: El regreso de Norman. Mencionar que se trata de una novela de lo más interesante y entretenida, que vuelve a dar una vuelta de tuerca más a la historia y no debería dejar indiferente a nadie. Desde luego, es muy recomendable su lectura.

Recientemente se ha editado en España La mansión Bates (Psicosis III), una tercera parte también escrita por Bloch, que pone punto final a toda la trilogía literaria, de título original Psycho House. Actualmente me la estoy leyendo, así que ya hablaremos de ella.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Estreno en La Sexta esta noche, hay que verlo.

Enviado desde mi Android: ¿Programa? Person of Interest: Episode 1 ¿Donde? La Sexta ¿Cuándo? 22:25/16-11 Guia TV - ES

viernes, 21 de octubre de 2011

Super 8 (O cómo decepcionar a medio mundo...)


Director: J.J. Abrams
Con Joel Courtney, Riley Griffiths, Elle Fanning, Ryan Lee.

Crítica:

Mucho tiempo esperando la que se supone iba a ser la obra maestra de J.J. Abrams, y al final ha sido una total y absoluta decepción. Super 8 apesta a Steven Spielberg de principio a fin, y tras mucho misterio sobre su trama, al final ha resultado ser una reedición de E.T. mezclada con Los Goonies, Cuenta conmigo, etc. Es decir, que el film es a fin de cuentas lo que se esperaba de él: un homenaje a la década de los ochenta, en la que sí que se hacía cine del de verdad, un cine en el que se respiraba la verdadera esencia de la aventura y en el que la riqueza de ideas era desbordante, a pesar de que en más de una ocasión la crítica haya echado pestes de ella. No tenemos más que echar un vistazo hacia atrás en el tiempo y hacer una retrospectiva recordando joyas como Regreso al futuro, Terminator, En busca del Arca Perdida, Gremlins, Los Cazafantasmas, Jóvenes ocultos, Karate Kid... para darnos cuenta de que poco tienen que ver aquellos filmes con los centenares de subproductos hechos a partir del reciclaje de ideas que se estrenan cada fin de semana en la actualidad. Lo que no esperábamos de Súper 8 es que acabara siendo tan mediocre como ha resultado ser.

Estas afirmaciones sobre la película que nos ocupa necesitan ser explicadas con detenimiento, así que voy a ir por partes. El film, como bien he comentado, es un auténtico homenaje al buen cine de los ochenta y todo un guiño los sueños que los jóvenes realizadores tenían aquel entonces. No hay que ser muy lince para darse cuenta de todo eso, así que como es algo que seguramente ya hayáis leído en multitud de escrituras sobre la película, voy a saltarme esa parte.

Como bien hemos dicho en el párrafo anterior, el principal pretexto de la historia es el homenaje. Un homenaje para prescindir de cualquier intento de innovación, lo que no es que diga mucho de la creatividad de J.J. Abrams, que en televisión hace cosas muy buenas como Perdidos, a pesar de su discutido y defendible final, y en cine no tanto, como es este el caso, a pesar de haber dirigido algo tan notable como la nueva Star Trek. Podríamos recordar Misión: Imposible III, y darnos cuenta de que en el terreno de la elipsis, Abrams es el rey... Por tanto, vamos a llegar rápidamente a la conclusión de que no hay nada nuevo aquí, y todo, absolutamente todo, es conocido de sobra por cualquier espectador aficionado al cine de género.

El desarrollo de la historia es muy bueno durante la primera hora, en la que el guionista y director se centra principalmente en los personajes, en sus relaciones, sus traumas y sus motivaciones, cualquier cosa que obligatoriamente tiene que hacerse para conseguir un buen producto a ojos de la crítica. Por desgracia, esto no es suficiente si se quiere contar una historia con algo de coherencia, y aquí no hay tal cosa. Es más, en el último tercio del film parece que todo deja de importar un comino evitando dar cualquier explicación, reduciendo la trama a una simplicidad sensiblera alarmante, poniendo de manifiesto unas carencias arrolladoras a la hora de intentar plasmar convicentemente cualquier clase de idea en una pantalla.

Y es justo aquí donde está el punto clave que masacra salvajemente la película. Es un punto de inflexión en el que el corte abrupto que puede notar el espectador hace sentir la dilución total de la película. No hay nada más. Super 8 es una película tan vacía, pretenciosa y ridícula que se merece el aprobado raspadísimo sólo porque te mantiene pegado al asiento con la esperanza de que pase algo que merezca la pena. Eso, y unos jóvenes actores competentes son lo único que se salva. Ni siquiera los efectos especiales merecen mención, pues no dejan de ser tan típicos y resultones como los de cualquier producción palomitera del cine de hoy día (por supuesto, con excepciones).

Poco interés tengo en seguir hablando acerca de una película tan decepcionante, engañosa y simple como esta.

Un 5 justo.




Leer critica Super 8 en Muchocine.net

jueves, 20 de octubre de 2011

Los chicos del maíz: Génesis



Director: Joel Soisson
Con J.J. Banicki, Dusty Burwell, Kai Caster, Kelen Coleman.

Crítica:

Tras una notable primera entrega, seis secuelas y un remake hecho para TV que en algunos aspectos llegaba a superar al original, Joel Soisson dirige y escribe para Dimension Films una nueva entrega de Los chicos del maíz, en la que no se deja muy claro si es precuela o secuela. Yo opto más bien por colocarla en la categoría de secuela, ya que cualquier parecido con la cinta original de Fritz Kiersch es mera coincidencia.

La historia, en un principio, es la misma de siempre. Y sí, tenemos a la típica joven pareja que tiene que ir en busca de ayuda como consecuencia de la inoportuna y trillada avería en mitad de la carretera. Por esas cosas del destino y del cine acaban llegando a una casa de lo más siniestra regentada por una especie de predicador, y en donde las cosas raras se suceden por cada rincón... ¿Original? En absoluto. Lo único que queda llegados a este punto en producciones de semejante calibre es dejarse llevar por la trama, pero aquí hay un pequeño problemilla, y es que difícilmente somos capaces de comprender algo de lo que ocurre. A medida que pasan los minutos de cinta se van soltando más y más cabos, hecho que deriva en multitud de incongruencias argumentales e idas y venidas sin sentido. El guionista (y director) se ve incapaz de elaborar un guión fluido en el que se pueda explicar algo sin caer en la abstracción involuntaria.

La única razón por la que engancha medianamente el film es porque el espectador realmente espera que pase algo, lo cual es una verdadera pena porque, a fin de cuentas, la película era a priori bastante diferente de sus predecesoras. Y llega a producir tensión en ocasiones, aunque lamentablemente los buenos momentos de cine de terror se quedan aislados en un mar de contradicciones y situaciones ilógicas que no convencen a nadie que espere una historia cerrada y comprensible. Y, por si fuera poco, no es que los niños tengan un protagonismo muy claro y, de hecho, no aparecen más que al principio de la película. Podría haber recibido otro título diferente y no hubiese ocurrido nada, pues el único punto de conexión con el resto de la serie es el prólogo, que se desarrolla en el pueblo del film original. Nada más concuerda... y no hay manera de poder encajar nada de nada.

Algo a destacar de forma positiva, y con matices, es la presencia de Billy Drago, que no es que sea un actor de renombre pero al menos en cualquier producción de baja categoría como esta sirve para dar un toque entrañable que justificaría su visionado. Pese a todo, su interpretación es tan sobreactuada como siempre. El resto de actores, sinceramente, no lo hacen mal y, aunque sus actuaciones no son para tirar cohetes, no molestan en absoluto.

Mención especial se merece tanto el apartado de efectos especiales, que siendo escasos son convincentes, como el empaquetado final de la película, el cual no rezuma ese tufo pestilente a telefilm tan habitual en las producciones de última hornada.

Resumiendo, si eres un seguidor de la saga, échale un vistazo a esta prescindible novena parte, únicamente como curiosidad, porque está completamente alejada en cuerpo y alma de las anteriores, y hace que Los chicos del maíz 7: Revelación, sea una obra de arte. La sensación final que queda en el espectador es de insatisfacción. Insatisfacción ante una película montada a partir de un guión de nula calidad tan absurdo como carente de sentido, ilógico, mediocre y confuso. Ahí queda eso.

Un 3.

Próximamente, Los chicos del maíz vuelven a The Peibolster Cinema


La base de mi blog a partir de ahora va a ser la actividad continuada, siempre y cuando esté en mi mano, pues las obligaciones son las obligaciones y el trabajo es el trabajo. Como de momento no obtengo ningún tipo de remuneración por este curro que me marco, dejar de lado el trabajo diario sería una tontería.

Ahora bien, siempre intentaré satisfacer las necesidades cinéfagas de mis lectores exponiendo las opiniones sobre las películas que degusto, y para mi eso será lo más importante.

Creo que es interesante el ir creando expectación, así que a día de hoy comunico que en breve podréis leer la crítica de Los chicos del maíz: Génesis (Children of the corn: Genesis), la nueva entrega de la saga, dirigida por Joel Soisson, alejada del competente remake televisivo de 2009, y planteada como una secuela más. Sinceramente, el tema está agotado, pero a un servidor le siguen interesando este tipo de historias y creo que está muy bien el poder discutir sobre un directo a vídeo de esos que tanto nos gustan a los aficionados a este tipo de cine de barrio.

Saludos.

miércoles, 19 de octubre de 2011

The Human Centipede (First Sequence): Es hora de conocer al ciempiés humano...


Director: Tom Six
Con Dieter Laser, Akihiro Kitamura, Andreas Leupold, Ashley C. Williams.

Crítica:

He aquí la que quizás sea una de las películas más sádicas y turbadoras que haya podido disfrutar en muchísimo tiempo. La película del demente Tom Six, procedente de Holanda, es una oda a lo macabro, a lo insano y a lo salvaje.

Sin embargo, que este primer párrafo no os confunda, pues la verdadera fuerza de la película no reside en unos esperables efectos gore y tripas al viejo estilo, sino todo lo contrario. El film, que cuenta como dos pobres turistas americanas y un futuro desquiciado turista japonés son secuestrados por un médico alemán con el propósito de unir sus cuerpos a través de un único tubo digestivo, rezuma suficiente escatología y mal rollo como para poder prescindir de los susodichos y trillados efectos sangrantes. La premisa es brutal, y no se me puede ocurrir otro calificativo para la misma.



La fotografía, impecable, preciosa y de tonos claros e iluminados, ayuda muchísimo a la hora de impregnar las imágenes de una limpieza y pulcritud lo suficientemente turbadoras como para provocar la plena y total incomodidad del espectador, y más aún si éste está desprevenido. Es esa limpieza la que hace que uno se retuerza en el asiento y empiece a tener poco a poco verdadero mal cuerpo, especialmente durante la explicación detallada del Dr. Heiter (interpretado soberanamente bien por Dieter Laser) de cómo llevará a cabo la operación para la creación de lo que él denomina "ciempiés humano" y posteriormente cuando ya aparecen los tres condenados unidos boca-ano. Tremendo, no hay duda.

La película es lenta, pero desde luego también hipnótica, y no aburre. Es más, aunque en más de una ocasión se tenga que retirar la mirada de la pantalla y se lleguen a sentir náuseas, no se puede dejar de prestar atención a lo que estamos viendo (o intentando ver).



No es que haya abuso de efectismos, lo que beneficia, y mucho, a una historia, que sólo con su planteamiento ya es lo bastante obscena y cruda, a la par que atípica. ¿Se había visto alguna vez algo parecido? La verdad es que no, y aunque el arranque sea de lo más tópico y convencional, perturba más que cualquiera de los ejercicios de torture-porn de última hornada, como Hostel, Hostel 2 o Turistas, por citar algunas. El común denominador que tienen gran parte de las cintas de horror estrenadas en los últimos años es el típico grupo de turistas perdidos por Europa (Brasil en el caso de Turistas) que acaba siendo salvajemente masacrado por cualquier grupo de desgraciados hijos de puta, ya sean ejecutivos, palurdos o nativos. Aquí no ocurre eso, sino que es un científico, chalado a fin de cuentas, pero con ciertas motivaciones que aumentan lo turbador de la historia. Aquí merece especial mención el trabajo realizado por Dieter Laser: es espectacular. Hace un trabajo magnífico perfilando a un auténtico maníaco quirúrgico, y en verdad te crees su interpretación. Es verle a él y ver al Dr. Heiter.



El film impresiona, y bastante, por lo que recomendaría su visionado sólo a verdaderos expertos, pero, qué demonios, aquí este crítico ya está bastante curtido y no ha sido gracias a ver películas de dibujos animados, así que por algo hay que empezar, así que todo el mundo a ver The Human Centipede (First Sequence), primer capítulo de una trilogía.



Una estupenda cinta de terror, diferente, bestia, desagradable, con magníficos toques de humor negro y que, en general, puede incluirse entre lo mejor del cine de terror de los dos últimos años.

Un 8,5.

martes, 1 de febrero de 2011

¡Nuevo trailer de Don´t Stop!


Y he aquí el nuevo trailer de lo último del amigo Sergio Morcillo (Psychophobia 2, Bloody Mirrors), titulado Don´t Stop. Se trata de un corto brutal, cargado de violencia, no recomendable para paladares sensibles per sí para aquellos fanáticos empedernidos del terror setentero y ochentero en su vertiente más survival.

Con estreno previsto para finales de febrero, la película está protagonizada por Miriam Izquierdo, Alexandra Rojas, Jonni Laguna, Miguel Angel Pulido, Lidia Sanchez, Daniel Martinez y Raul del Alamo.

He aquí el suculento trailer: