jueves, 30 de septiembre de 2010

Scanners III: El poder de la mente



Scanners III: The Takeover, de Christian Duguay.

Crítica:

Toda buena película, o por lo menos toda película que resulte rentable, tiene secuelas. Es el caso de Scanners, de David Cronenberg, un notable thriller de terror parapsicológico cargado de buena sci-fi, que contó con dos secuelas y otras dos no oficiales, cronológicamente, Scanners II: El nuevo orden, Scanners III: El poder de la mente, Scanner Cop y Scanner Cop 2.
De la trilogía original, y a falta de ver las dos Scanner Cop, me he centrado en Scanners III por su excesiva casposidad. Alejada totalmente en cuerpo y alma del primer film de la serie, esta tercera parte, rodada inmediatamente después que su antecesora, es un bodrio de tomo y lomo.

Si empezamos por el guión, qué decir tiene que la banalidad a la que se ven reducidos los complejos conceptos planteados por Cronenberg da bastante miedo. El libreto de B.J. Nelson, Julie Richard y David Preston es tan infantil que cualquier comparación con el del film de Cronenberg es dañina para esta tercera película, que más bien parece un mediocre comic-book a lo Patrulla X. Lo peor de todo es que, en un alarde de originalidad, los ingeniosos guionistas optaron por saturar la historia de momentos cómicos que no vienen a cuento y desentonan por completo con la supuesta atmósfera terrorífica que envolvía la serie en un principio. La trama, en si, no deja de ser una mera repetición de la historia de la primera Scanners, sólo que en esta ocasión el enfrentamiento entre scanners, esta vez hermano bondadoso contra hermana malvada, es mucho más pirotécnico, ingénuo, casposo y psicotrónico. Por no hablar de los FX, que son de baratillo al cien por cien, provocando la carcajada histérica en no pocos momentos.

Scanners 3 es una película de acción, terror, sci-fi y comedia realmente mala, disfrutable únicamente como producto casposo no comparable con la obra original, dirigido a los amantes del cine más bizarro. Eso sí, entretenida es un rato, aunque sea sólo por su sobrada mediocridad. Lo único que da pena verdaderamente es que, tras una secuela tan competente como Scanners II, Christian Duguay (Asesinos cibernéticos, El Arte de la Guerra) hiciera un trabajo tan lamentable como el que hizo con esta tercera parte.

Un 2, no hay más. Aunque, a pesar de todo, amo este divertido bodrio.

Leer critica Scanners 3: el poder de la mente en Muchocine.net

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Predators


Predators, de Nimród Antal.

Crítica:

La primera Depredador ya contó con una secuela, Predator 2, que en 1990 dirigió Stephen Hopkins (Pesadilla en Elm Street 5 y la más reciente e interesantísima Blindado), y que fue injustamente repudiada por gran parte de la crítica y del público. Pese a aquellas duras críticas, aquella segunda parte fue un muy buen título de sci-fi y terror que, si bien no superaba a la película original de John McTiernan, sí contaba con una serie de virtudes, siendo la más destacable de todas el positivo cambio de escenario. En definitiva, que fue muy buena como secuela.

Los ejecutivos de la Fox y Robert Rodríguez se empeñaron en volver a las fuentes de la saga para entregar una especie de secuela-reboot-remake que se caracteriza principalmente por el reciclaje de ideas previas aprovechando además otras tantas procedentes de los cómics basados en la franquicia. La historia que plantea la película la hemos visto ya en decenas de cómics, pero es de agradecer. Eso sí, el suspense que ésta intenta imitar no tiene nada que hacer con el que generaba aquella obra maestra que fue la primera Predator. Aquí ya sabemos el destino de los protagonistas y, salvo un buen número de giros argumentales, pocas sorpresas serán capaces de causar algún tipo de impresión en el espectador.

El film, en líneas generales, está bien hecho. Es decir, que tanto la puesta en escena como las interpretaciones, la fotografía o la banda sonora reciclada, están bastante conseguidas. Destaco, sin duda, el buen hacer de un actor tan notable como Adrien Brody, en un papel que, aunque pudiera parecer lo contrario, le ha venido como anillo al dedo, habiendo hecho un trabajo sumamente espectacular. La verdad es que el resto de actores se limitan a poner gesto de serie B en un producto que huele y sabe a pura serie B.

Lo peor, a destacar, son demasiados agujeros argumentales, nacidos de las ansias del guionista Alex Litvak de entregar un libreto sorprendente que, al final, termina por resultar sólo confuso. Hay demasiadas incoherencias argumentales como para que podamos considerar a Predators como una película redonda. Sí interesante, pero ni mucho menos es una buena película, y dista bastante del gran clásico de los ochenta.

Destaco, sin duda, los FX. No por buenos, sino porque vuelven a ser la típica sobredosis de infografía que tanto gusta a los directivos de Hollywood de hoy día. Hay detalles muy buenos, eso sí, como es el diseño de las criaturas, totalmente acorde con el de las dos primeras películas y el de los enfrentamientos entre Aliens y Predators.

El trabajo de dirección que ha hecho Nimród Antal (Habitación sin salida) es mecánico pero, pese a todo, eficaz.

Por consiguiente, resumo que Predators se limita a ser una agradable y entretenida entrega de sci-fi que no supera al resto de películas de la saga, como se pretendía y como se vendía en un principio, que ignora abiertamente el segundo film del ciclo y se convierte en una continuación del film d McTiernan, simpática y medianamente eficaz pese a sus numerosas limitaciones. Lo mejor de todo es que, por fin, no se trata del todo de un remake, sino de una esperada tercera parte.

Un 6.

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miércoles, 22 de septiembre de 2010

El Equipo A


Dirección: Joe Carnahan
Con Liam Neeson, Bradley Cooper, Quinton 'Rampage' Jackson, Sharlto Copley, Jessica Biel, Patrick Wilson, Gerald McRaney, Henry Czerny, Yul Vazquez, Brian Bloom.

Crítica:


Otra de las series más emblemáticas de la dorada década de los ochenta ha saltado recientemente a las pantallas de cine. Ante la manía compulsiva que tienen los productores de Hollywood de reciclar toda idea que pueda sonar al espectador dada la patente falta de ideas frescas, uno ya no puede tomar otra postura que la de precaución, ya que de cada diez estrenos sólo un par de ellos son mínimamente decentes. Por este motivo, si el film es medianamente bueno, hace que el espectador salga de la sala más que satisfecho.

De primeras, hay que hacer una aclaración importante: Tomarse en serio algo como El Equipo A es, tal cual, de bobos, por lo que lo mejor es dejarse llevar. Con esto creo que quedan bien claros los cánones en los que se define esta película. La serie original era absurda como ella sola, pero a la vez era dinámica y divertida.

Esta adaptación cinematográfica tiene una virtud enorme, y es que consigue que sus protagonistas tengan aún más carisma que los originales. El contar con un actor tan notable como Liam Neeson era ya una garantía, confirmada con un trabajo sensacional en el que asume perfectamente el papel de Hannibal Smith siendo consciente del material que está manejando. Y si hay que destacar a otro actor en particular, destacaremos a Bradley Cooper, en el papel de Face, simplemente brutal.

La desventaja que tiene El Equipo A es que su trama, a parte de inverosímil, está forzada hasta niveles insospechados, y de ahí que lo mejor que pueda hacer el espectador es dejarse llevar para no tener en cuenta los múltiples fallos argumentales que posee el film. No obstante, estamos ante una cinta de acción entretenida, dinámica, frenética y, lo mejor, divertida, suponiendo un sano y estupendo homenaje a la serie ochentera por excelencia, en el que, por cierto, se han introducido algunos cambios para actualizar el invento (cambiar Irak por Vietnam es el más evidente).

Puesto que nos encontramos en pleno siglo XXI, el cine de hoy se define por la sobresaturación de FX digitales, y esta cinta no es una excepción, por desgracia. Técnicamente está muy bien rodada, con ritmo y buen pulso, pero abusa de los efectos infográficos hasta el exceso, ya sea para retocar secuencias o para ilustrar explosiones y demás eventos destructivos.

Salvo el desenlace, en el que el aturdido y sufrido espectador poco puede diferenciar de lo que sucede en la pantalla, la última secuencia es magistral.

En resumidas cuentas, la impresión que deja El Equipo A es positiva y de buen sabor de boca, porque es cine cien por cien palomitero, de consumo rápido y disfrute sin prejuicios, no apto ni mucho menos para cualquier tipo de espectador pero sí para los aficionados a la serie, porque la fidelidad que guarda con respecto al material de partida, salvo pequeños detalles, es bastante bueno. Sin embargo, nos encontramos ante un film sumamente irregular, con más virtudes que defectos, pero éstos ahí están.

un 7,5.

martes, 14 de septiembre de 2010

Don´t Stop, de Sergio Morcillo.



Crítica:

La nueva creación del amigo Sergio Morcillo se llama Don´t Stop. A falta de revisar otra vez su llamativa Bloody Mirrors, diré que este divertido pastiche terrorífico me ha resultado bastante interesante, especialmente gracias al empaquetado final.

El corto en cuestión es un relato bastante violento que encierra escenas verdaderamente retorcidas, no aptas para espectadores impresionables. El film te atrapa prácticamente desde el comienzo y se pasa en un suspiro, independientemente de su condición de cortometraje. La historia nos la sabemos al dedillo, y aún así esperamos con ansia que los protagonistas sean masacrados uno tras otro salvajemente. Don´t Stop rebosa amor por el género, lo que hace que vaya destinada a un público muy concreto, que sea capaz de ver y entender cada guiño y homenaje a uno de los géneros más demandados por el público a la par que más atacado por los críticos "serios" y su masacre verbal. En este aspecto, el nuevo film de Sergio Morcillo sale muy bien parado, porque está pensado para los auténticos fanáticos del horror.

Las interpretaciones son más bien medianas, algo sobreactuadas en determinados momentos pero, en general, no tienen nada que envidiar a las de cualquier teleserie. Y sí, es un halago.

Técnicamente se va notando cada vez más la mejoría de este director y de todo el equipo del que se rodea, aunque si tengo que mencionar algo es, sin duda, el buen montaje, la buena iluminación, la ambientación y los efectos de maquillaje, repulsivos y plenamente logrados.

Pese a entretener, gustar y resultar más que competente, Don´t Stop tiene un pequeño problema, y es que recuerda excesivamente a los clásicos en los que se inspira por lo que, salvo al final, el efecto sorpresa es bastante limitado. El espectador aficionado al terror conoce de sobra obras cumbre como La matanza de Texas, una clara inspiradora de esta obra. Ignoro si su director lo habrá pretendido, pero también encuentro un parecido asombroso con Frontière(s), de Xavier Gens, film del director de la pasable Hitman que aún seguimos sin disfrutar en nuestro país. Otra de las limitaciones del libreto es su escaso desarrollo de los protagonistas, y no me refiero precisamente a las pobres víctimas sino a la familia de psicópatas que se las hacen pasar putas, aunque esto es algo perfectamente justificable ante la corta duración del film.

En definitiva, creo que Sergio Morcillo ha hecho un buen trabajo, mejorable a nivel argumental y de guión, pero cerrado eficazmente, y que deja un sabroso regustillo a la vez que la sensación de haber visto todo un homenaje al cine de survival-horror más setentero, salvaje y desprejuiciado.

Un 7.