miércoles, 16 de junio de 2010

Zombis Nazis (Dead Snow)


Dirección: Tommy Wirkola
Con Jenny Skavlan, Ane Dahl Torp, Stig Frode Henriksen, Bjørn Sundquist, Charlotte Frogner.


Crítica:

Lo he dicho cien veces y lo diré otras cien si es necesario: es posible disfrutar de buen cine de género siempre y cuando recurramos al DVD de importación, ya que en España es bastante complicado que estrenen productos con un mínimo de interés salvo títulos dirigidos a los niñatos de hoy día. Pese a todo, en ocasiones hay que morderse la lengua ya que podemos disfrutar de algún que otro estreno interesante en salas de cine. Esta Dead Snow, que en España ha recibido el horrendo título de Zombis Nazis, es un ejemplo bastante recomendable para el adicto a la serie B.

A pesar de ser tremendamente irregular, esta cinta procedente de Noruega encierra numerosos detalles que justifican de sobra su visionado. Argumentalmente no es, ni por asomo, un canto a la originalidad, al menos en lo que al desarrollo se refiere. Zombis Nazis bebe de todas las fuentes posibles tanto de los films más clásicos y representativos del género terrorífico así como de otros ejemplos mucho más recientes. De hecho, no sólo podemos sentir la influencia contínua de una saga tan importante para la historia como es Evil Dead, sino también de esa gran joya que es la desternillante Shaun of the Dead. Y no en pocos momentos, precisamente. Por contra, Dead Snow sigue la estela de sus modelos pero carece de la originalidad de los mismos, al no ser más que un refrito que emula tanto a las películas anteriormente citadas como a la hipersangrienta Braindead (Tu madre se ha comido a mi perro) y en el que cualquier alarde de innovación brilla por su más absoluta ausencia. Algo que la hace realmente interesante, a pesar de todo, es la recuperación de la figura del zombi como simple muerto maldito (nótense ciertas reminiscencias del cine italiano de los 70-80), no como el fruto de una infección.

El guión encierra puntuales momentos de brillantez, la mayor parte de ellos meros puntos de humor negro que benefician enormemente a la superficialidad de la obra. Zombis Nazis se divide claramente en dos partes, y eso es lo que la vuelve tremendamente irregular. El prólogo es tan típico como los primeros cuarenta minutos del film, dando la sensación de que estamos viendo la misma cinta de terror de siempre, en la que se nos presenta al no menos típico grupo de jovenzuelos idiotas que son simplemente carne para trinchar. Y así son, a fin de cuentas. Los personajes son simples fantoches desdibujados entre los que se encuentran el graciosillo de turno aficionado al cine de terror, la salida que busca novio, la parejita estable y poco más.

Como he dicho, el esquema de los primeros cuarenta minutos se corresponden con los de cualquier película de terror al uso. Si bien hay más bien escasos gags, sí se consigue cierta sensación de angustia y tensión, propiciada en su mayoría por el tremendo y precioso escenario nevado en el que transcurre la historia. Sin embargo, llegado un punto el film da un giro radical, deja de tomarse en serio a sí mismo y se convierte en una fiesta sangrienta de extrema violencia cargada de tripas, desmembramientos, amputaciones, tiros, mazazos y mucho, pero que mucho humor, además de algún que otro momento dramático de lo más conseguido.

En resumidas cuentas, podríamos considerar a Dead Snow como un divertido y eficaz producto de terror de serie B que homenajea al género pero que carece de entidad propia y un argumento de mediana originalidad, siendo este el lastre principal del film. Al menos, los últimos minutos son un poco más imprecedibles y dejan con un buen sabor de boca.

Un 6.

Leer critica Dead snow en Muchocine.net

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