domingo, 6 de junio de 2010

Eliminators + Hydra

Brevemente, os hago un par de recomendaciones cinéfagas, destinadas exclusivamente a los amantes de la serie Z más infecta. De las dos películas aquí mencionadas, encierra muchos más valores la primera, al ser un producto netamente ochentero procedente de la factoría de Charles Band, lo que garantiza la caspa de primera. El segundo título es más bien el clásico producto clónico destinado a DVD y TV por cable, por lo que si se ha visto uno, se han visto todos. Pero en fin, las risas no nos las quita nadie.


Eliminators es una película dirigida en 1986 por Peter Manoogian (Demonic Toys). Se trata de un pastiche de sci-fi y acción futurista en el que un cyborg que es enviado en misiones de reconocimiento al pasado va a ser enviado al desguace. Sin embargo, uno de sus creadores, el bueno, le ayuda a escapar. Éste deberá buscar la ayuda de una científica, con el fin de acabar con los planes de su diabólico creador.

Como puede verse, se trata de un argumento de lo más ingenuo. Lo que importa, realmente, es que se trata de una cinta casposa en la que todos los elementos funcionan como meros artífices de la risa más histérica. Acción hay a raudales, eso hay que reconocerlo, pudiéndonos encontrar con ninjas, mercenarios, cientítifos locos, cyborgs caracterizados de romanos... vamos, que Eliminators es toda una fiesta para el aficionado de pro. Lo que se debe hacer es no tomarse nada de lo que nos cuenten en serio porque, de tan cutre que está hecho todo, lo mejor es dejarse llevar y pasar un rato tremendamente entretenido. Eliminators es uno de los mejores y más clásicos ejemplos de como un producto cutre puede suponer un rato de tremenda diversión, importando bien poco el empaquetado final. Es una cinta representativa de la cultura ochentera de videoclub, lo que la convierte en un producto entrañable y, además, de visión obligada.

Merece muchísimo la pena, vaya. Y, por si fuera poco, está rodada en España y cuenta con Gabino Diego haciendo un brevísimo papel de guardia de seguridad. Es cutre, muy cutre, pero qué maravilla.



Hydra: The Lost Island es un bodrio pensado para TV dirigido por Andrew Prendergast (Parasite), en el que un ex marino llamado Tim Nolan ha sido capturado junto a tres ex-convictos y llevado para ser utilizado en un juego de lo más macabro, en el que gente rica ha pagado una enorme cantidad de dinero por poder cazarlos en una isla desierta. Sin embargo, en la isla vive la mítica Hydra... Este pastiche argumental es de lo más psicotrónico que servidor ha podido ver en mucho tiempo, y resulta demasiado lastimoso como para despertar la risa... Todo en este film es tan lamentable que hasta se hace aburrido en demasiados momentos, algo que no le viene demasiado bien a un producto de estas características, más aún cuando es imposible tomárselo en serio. Las interpretaciones son bastante inferiores a la media habitual, los FX son caspa pura y dura, los decorados y escenarios varios son postizos hasta la náusea y qué se yo, el conjunto es tan horriblemente malo que merece la pena echarle un ojo sólo para corroborar lo que os estoy dieciendo, siempre y cuando no tengáis algo mejor que hacer.

El guión guarda en sus entresijos diálogos horrorosos propios de un par de principiantes sin mucho cerebro y se hace tan ingenuo que te hace meditar sobre si realmente sus artífices son así de ignorantes o es que realmente toman por imbécil al espectador.

Hydra es una película horrenda, muy, pero que muy mala, aburrida, absurda, ridícula y únicamente recomendable para verla un domingo por la tarde y en compañía de los amigos. No hay más.

1 comentario:

tavogus dijo...

qué obras maestras que nos hicieron pasar un buen rato!!!