lunes, 31 de mayo de 2010

Lost: The end


Bueno, tras la friolera de tres semanas sin actividad bloggera, he vuelto, aprovechando que tengo muchísimo menos trabajo, lo que me permite dedicarme a lo que mejor se me da hacer, que es escribir de cine (algunos dirán que si esto es lo mejor que sé hacer...). Bien, pues creo que es buena manera de empezar esta nueva etapa centrándome en lo que fue el final más esperado de una serie de TV de la historia. Evidentemente, estoy hablando de Lost: The End, el último capítulo de la serie y el más largo de todos, alcanzando los 103 minutos de duración, al menos la versión uncut y no la chapuza que emitió Cuatro y que yo, afortunadamente, no vi. Mi señor padre y mi señorita hermana vieron dicha versión y entre ese detalle, y el hecho de que no les gustó nada el episodio, se quedaron con un mal sabor de boca, como imagino le pasaría a un número considerable de seguidores.


Creo que, tras el aluvión de críticas que hemos podido leer sobre el capítulo, es tontería que me centre en las mil y una teorías e hipótesis y demás historias que han surgido a raíz de la falta de respuestas, así que me voy a limitar a expresar, con pocas palabras, lo que me ha parecido The end. Me ha encantado, no hay más. No puedo dejar de ver, como cualquier mortal, la absoluta falta de explicaciones sobre todo lo concerniente a la isla, aunque, según mi opinión, poco importaba ya. Es decir, todos los elementos isleños pasaron a un segundo plano hacía ya mucho tiempo y lo que importaba era dónde iban a terminar los personajes. Y creo que, sinceramente, el guión de este último episodio ha sabido exprimir su jugo al máximo, cerrando la historia de todos ellos, o al menos, de todos aquellos que tenían una verdadera misión en la isla.


Cierto es que hay una gran cantidad de elementos y subtramas en las que los cabos se fueron soltando cada vez más hasta quedar en el limbo, hecho que ha supuesto la ira de muchos de los aficionados a la serie. Creo que, a pesar de todo, cuenta más la fuerza del espectador para elaborar sus propias ideas, aunque no sea algo necesario para entender lo que no necesita explicación. ¿Tenía sentido volver a hablar de Dharma en esta sexta temporada? ¿Era necesario comprender el verdadero motivo de la existencia de Jacob? Pues, tras meditarlo, me decanto por el no. Por contra, sí deberían haberse esmerado más en desarrollar ciertos aspectos de algunos personajes y resolver algunas dudas que, a falta de explicaciones, terminaron por llevar a la incoherencia. Y no se me ocurre un caso más claro que el de Charles Widmore, o el de Ilana, finiquitada de mala manera y sin pudor alguno, de la que nunca más supimos tras dejar su mochila en el suelo... El resto de personajes han tenido una historia completa, entrañable y totalmente concluída, pues todos acabaron su viaje, poniendo punto y final a sus verdaderos objetivos y roles.

Decir que Lost es una historia de personajes es intentar justificar de algún modo la ausencia de explicaciones, aunque algo así era ya inevitable dada la inmensidad de líneas argumentales que se venían disparando desde la cuarta temporada. Debemos conformarnos o, mejor aún, hacernos a la idea de que la abstracción es la mejor baza de esta excepcional serie y en ella la verdadera esencia es el misterio derivado de esa ausencia de hechos justificables de un modo racional.

Los momentos finales son, sin duda, lo mejor de todo, ya que combinan emotividad y acción de la mejor forma, y hacen que los pelos se pongan de punta. Aunque, si tengo que quedarme con algún momento en particular, destacaría la lucha épica que se marca Jack, el héroe y salvador indiscutible, con el falso Locke. No merece la pena hablar más del tema, porque para disfrutar de este espléndido episodio final hay que dejarse llevar y olvidarse abolutamente de todo. Y cada uno que saque sus propias conclusiones y se monte su propia historia, aunque creo que queda bien clara a pesar de lo abstracta que termina por resultar.


The end es, como bien quiere decir, un final y un cierre redondo de una de las mejores series de la historia de la TV, una serie que estableció unas nuevas bases y supuso una verdadera revolución, tanto como supuso The Matrix para el cine, y que será difícilmente superada en el futuro.


Sin más, un 10 para la serie y un 9 para este trepidante y hermoso final.

No hay comentarios: