domingo, 3 de enero de 2010

2009: Crónicas de un año que ya acabó

La intro: Se acabó 2009.

Bueno, se acabó otro añito más y me veo en la obligación de resumir un poco el panorama cinéfago como bien vengo haciendo desde 2007. Sí señores, este blog lleva activo desde hace ya tres años y espero siga así durante muchos más. Antes de empezar a hablar sobre ninguna película en concreto he de aclarar que me ha sido imposible ver todo lo que este año 2009 se haya estrenado, bien por falta de tiempo o simplemente por falta de dinero, y es que a un humilde currito como yo difícil le resulta ir todos los fines de semana al cine y, salvo el tiempo que reserva para las series, poco más le queda para ver películas a diario. O casi más claro, difícil es elegir entre todos los estrenos. Ah, y otra cosa muy importante: esta estará seguramente entre las listas más frikis que podáis encontrar, incluyéndose cosas que no veréis en ninguna de corte más serio.

Bien, una vez hecha esta aclaración pondré de manifiesto mi satisfacción por los estrenos que hemos podido disfrutar este agónico año (y digo agónico porque se acaba, vaya). Por comparación con 2008, este ha sido un gran año en el que, no obstante, hemos podido ver también nuestros bodrietes y nuestras decepciones. En mi resumen me he visto obligado a meter títulos relevantes que, por desgracia, no han sido estrenados en España por la razón que sea, destacando casos de censura imbécil como el de Saw VI o de estrenos inexplicables como el de Halloween II (aún hay tiempo).

Lo que deberíamos ver:

En el apartado que más nos importa, el terror, hemos conocido grandes películas a la par que enormes decepciones y/o tomaduras de pelo, aunque, por lo general, podemos sentirnos medianamente satisfechos. Este género es el que más afectado se ve por la fiebre del remake, y es que a nuestro país es donde más obras recicladas llegan, quedándose en sus países de origen piezas indispensables para entender la renovación que está sufriendo este tipo de cine. ¿Qué tal si empezamos por lo bueno?

Si hay algo que hemos de ver de manera obligada es Déjame entrar, de Tomas Alfredson, una magistral obra terrorífico-romántica procedente de Suecia que le da mil vueltas a cosas tan lamentables como Crespúsculo y secuela, y trata el tema del vampirismo con una naturalidad de lo más atípica, planteando una historia infantil a la par que adulta, romántica, feliz y trágica a partes iguales Existe un futuro para el buen cine de horror y os aseguro que está aquí. Desgraciadamente, en Hollywood ya le han echado el guante a los derechos de explotación de la idea y se está realizando un remake...

Sam Raimi, tras sus Spiderman, volvió a sus orígenes homenajeando su Evil Dead con un film sobresaliente de principio a fin. Hablo, claro, de Arrástrame al infierno, que en mi crítica definí como una película impresionante y sobresaliente, toda una lección de cine que debería servir de ejemplo a muchos productores y directores de hoy día, preocupados únicamente por abarrotar las salas sin que lo que cuentan tenga mucho interés. Raimi junta diversión con terror de la manera más ochentera posible, dando como resultado una cinta ágil, dinámica, cargada de humor y escenas escabrosas que, en resumidas cuentas, se erige como una de las mejores muestras del género en los últimos años. Y lo mejor es que no es ni remake ni nada por el estilo.

Dentro de las obras originales al cien por cien destacamos también uno de los más conseguidos slashers en años, Colinas sangrientas, film de Dave Parker que desgraciadamente sólo ha conocido distribución en DVD. Se trata de una sanguinaria cinta de terror visceral que junta el más trillado slasher con el survival-horror en estado puro, guionizada por David J. Schow, uno de los artífices del splatterpunk, guionista a la vez de un pequeño gran clásico, La matanza de Texas III. De querer gozar con el buen cine de género, recomiendo echarle mano a esta lograda salvajada.

También derechita al DVD ha ido Truco o Trato: Terror en Halloween, que será posiblemente la mejor película ambientada en Halloween que se haya rodado en años, y que combina todo tipo de horrores en cuatro historias entrelazadas. Cargada de amor por el género, originalidad y sentido de la maravilla a raudales, es una de las mejores películas de terror del año.
Si seguimos en la festividad del 31 de octubre no podemos olvidarnos de la serie más emblemática de la historia del cine. Rob Zombie nos regaló (realmente fue un regalo) Halloween II, la entrega más innovadora hasta la fecha a la par que la más bestia y la menos recomendable para los fans más acérrimos de la saga. Estupenda.

Volviendo a la temática vampírica, este 2009 hemos podido disfrutar de una obra tan notable como la precuela de Underworld, la tercera entrega de la serie, titulada para la ocasión Underworld: La Rebelión de los Licántropos, que a mi juicio es la mejor de la trilogía. Dirigida con mucho oficio por Patrick Tatopoulos, y protagonizada por Rhona Mitra, Bill Nighy y Michael Sheen, prescinde esta vez de Kate Beckinsale y Scott Speedman, pero a cambio da una historia que, aunque narrada ya en parte en la primera entrega a modo de flashbacks, resulta bien narrada y llamativa por la capacidad que tiene para unificar terror, vampiros, hombres lobos y cine de capa y espada. De lo más recomendable.

Mención especial se refiere el título más sádico, salvaje y enfermizo del año, Anticristo, de Lars Von Trier. El responsable de maravillas como Dogville nos trae una arriesgada y provocadora muestra del más extremo cine de horror, en todo un ejemplo de arte y ensayo malsano, no recomendable, ni por asomo, para todos los paladares. Partiendo de un planteamiento bastante rocambolesco que automáticamente rechazarán los más puristas, Von Trier propone en su film un mundo creado por Satán, en el que la Naturaleza es su Santuario, lugar en el cual un matrimonio destrozado por la muerte de su hijo conocerá un proceso destructivo con resultados sangrientos. La película no se anda con demasiados tapujos al combinar escenas pronográficas con la sanguinaria historia, en la que somos aterrados testigos de secuencias de mutilación genital, entre otras tantas lindezas. Sorprendentemente, la pudimos ver en salas comerciales, lo que no me deja de resultar chocante, ya que aquí no obtuvo más que un no recomendada para menores de 18, cuando perfectamente podría haberse calificado X dadas las mencionadas escenas de pronografía que aparecen en ella (y me refiero, cómo no, a escenas gráficas de sexo con penetración). El mayor ejemplo de que nuestro Ministerio de (In)Cultura es un desastre dirigido por verdaderos despistados, por no llamarles cosas peores. Un film muy duro y difícil de soportar, dirigido a los más experimentados y a los amantes de las emociones fuertes y, sin duda, una de las cintas más bestias y perturbadas que hayamos podido ver en años.

Si metemos el dedo en la herida con respecto a los maquiavélicos planes de nuestro Ministerio, tendremos que hablar de Saw VI, la película de Kevin Greutert cuyo estreno fue fulminado irremediablemente haciendo que su distribuidora, Buena Vista, perdiera una gran cantidad de dinero. Ya hablé sobre el asunto en más de una ocasión, y cada vez que lo recuerdo me hierve la sangre. No es sólo el hecho de que censuraran un film de maneja injustificada, sino el uso que hicieron de los medios para poner a parir a este y otros tantos títulos de género, en los cuales montones de expertos aprovecharon para lanzar sus dardos envenenados contra la industria del cine terrorífico. Y es a la vez esa falta de escrúpulos por hacer perder dinero a la propia distribuidora sin importarles los daños económicos que eso les pudiera ocasionar. Desde aquí, les digo a mis lectores que la sangrienta cinta es, seguramente, la mejor secuela de la serie, y una buena cinta de terror visceral.

Aún nos quedan unos cuantos titulillos terroríficos, entre los que se encuentran la inédita y directa a DVD Laid to rest, divertido slasher cargado de gore y violencia en el que destacamos la presencia de Lena Headey y Thomas Dekker. Y, a pesar de no ser una maravilla en lo que a originalidad se refiere, no reversiona nada, lo que ya es un logro. Otro más a tener en cuenta, pese a las malas críticas, ha sido la española Paintball y, qué queréis que os diga, es un remedo de Hostel o Turistas que me dejó muy satisfecho, con un final un tanto confuso, pero con la emoción suficiente para no salir estomagado del cine. Inédita en nuestro país, y formando parte del pasado After Dark Horrorfest III (dentro de nada empieza el cuarto), se encuentra Butterfly Effect 3: Revelations, un thriller bastante burro que poco tiene que ver con las dos entregas previas pero que está rodado con suma eficacia y resulta bastante terrorífico por sus dosis de violencia. Casi que me ha parecido la mejor de las tres entregas.

Al igual que los vampiros están de moda, también hemos podido disfrutar de un nuevo apogeo del cine zombie, destacando sin lugar a dudas la excelente Bienvenidos a Zombieland. Comedia y terror se dan cita en una pequeña joya, divertida, dinámica y bastante original en cuanto a la manera de narrar la ya de por sí bastante sobadita historia. Sé que hasta ahora hemos estado hablando de terror y que esto es una comedia, pero bebe de las fuentes clásicas del horror, la meto aquí. Sin ser exactamente de zombies, destaco Infectados, de los hermanos Pastor, un interesante film en el que lo que más importa es la relación entre personajes y hasta dónde es capaz de llegar el ser humano por sobrevivir.

En ocasiones, la fiebre del remake trae consigo obras que merecen la pena. Tal es el caso de La última casa a la izquierda, nueva versión de la obra seminal de Wes Craven que, a pesar de estar dirigida a un público más actual con todo lo que eso conlleva, sigue encerrando en su interior escenitas bastante escabrosas y puede verse perfectamente. De hecho, me pareció bastante buena. Otro ejemplo de buen remake que ha sido masacrado de manera injusta por otra parte de la crítica es Presencias extrañas, que se basaba en la asiática 2 Hermanas, cuando en realidad es una agradable muestra de thriller terrorífico para pasar una agradable tarde de sábado. Y, por último, Viernes 13, nueva vuelta de tuerca al asesino en serie por excelencia, Jason Voorhees, en una película divertida y bastante burra dirigida por el responsable de La matanza de Texas (2004), Marcus Nispel.

La ciencia-ficción ha salido también muy bien parada en este pasado 2009, sobre todo gracias a dos cintas que han sabido juntar el buen cine con el sano entretenimiento. Estoy hablando, claro está, de una maravilla como Distrito 9 y otra como Moon, dos películas que todo buen aficionado a la sci-fi debería ver. Vamos, que son de visión obligada para entender el cine de este año, y como 2008 fue un patinazo en el que la falta de ideas fue la causa principal del desastre.

Dentro del mismo campo está Terminator Salvation, de McG, una notable secuela cuya crítica ha estado dividida. Mi impresión es que se trata de una continuación muy superior a la tercera parte y muy al nivel de la estupenda serie de TV, Terminator: Las Crónicas de Sarah Connor. Christian Bale hizo un buen trabajo como John Connor, y a pesar de que el guión podría haber estado más trabajado, el film supone una vuelta a los orígenes, recordando mucho a la primera (y mejor) Terminator. No os la perdáis.

X-Men Orígenes: Lobezno, de Gavin Hood es uno de esos títulos que, pese a sus notables defectos, consigue hacerse un huequecito en nuestra videoteca. Salvo porque le hubiese venido bien un guión más elaborado y unos FX más acordes con su categoría de superproducción, se trata de una precuela bastante digna con momentos bastante memorables y otros tantos totalmente prescindibles. Pese a todo, resulta bastante superior a la mediocre tercera parte de la saga X-Men.

Mencionándolas sólo de pasada tenemos cositas como Los Sustitutos, de Jonathan Mostow, Señales del futuro, de Alex Proyas, con Nicolas Cage en otro de los papeles por los que le están masacrando impunemente y Transformers: La venganza de los caídos, de Michael Bay, que es la horterada del año. Directa a vídeo ha llegado Screamers: Asesinos Cibernéticos 2, una agradable serie B, tan deliciosa como la primera, por la que un servidor tuvo un absurdo enfrentamiento con un lector descontento que tuvo la poca vergüenza de meterse con mi físico (que no es que sea para asustar, precisamente) sólo porque recomendé la película en Muchocine.net. En fin, que no es que venga al caso, pero ha sido una de mis experiencias como crítico más llamativas de este pasado 2009, al igual que aquella en la que otro lector susceptible llegó a mencionar mi vida sexual, inexistente según él, porque no le hizo gracia mi crítica sobre Start Trek, de J.J. Abrams, de la cual he tenido nuevas y mejores impresiones tras su visionado en formato doméstico. En fin, que sea el año que sea, imbéciles los habrá siempre.

No olvidemos Watchmen, de Zack Snyder (Dawn of the Dead, 300), la adaptación del cómic de Alan Moore que, aunque no sea todo lo buena que debería haber sido, es bastante interesante y de visión más que obligada para todo cinéfago de pro.

Si hay que hablar del drama como género, ahí está Gran Torino, de Clint Eastwood, la que es la mejor película del año con suma diferencia. Una obra maestra que me dejó maravillado y que ví dos veces en salas. Ahora está ahí, formando parte de mi videoteca personal esperando a ser disfrutada una y otra vez. Una película bonita, estupenda, cargada de ingenio y buenos sentimientos. Emociona, de verdad.

La otra es Slumdog Millionaire, de Danny Boyle, que estar, está bien, pero ni por asomo se merecía un reconocimiento tan grande como el que se le dio en la entrega de los Oscar...

¿Y comedias? ¿Ha habido comedias dignas de mención? Pues, para empezar, la comedia del año ha sido Resacón en las Vegas, la cinta más divertida que se ha visto en años, que junta varias cosas: originalidad, humor bastorro y calidad. Y eso, señores, es algo que deberíamos tener muy en cuenta, motivo por el que servidor ya ha visto la película cinco veces, y no se cansa de ello...
Y quedan tres: Tan muertos como yo: La vida después de la muerte, la película directa a DVD que ponía punto y final a la ingeniosa serie de TV, Sex Drive, un combinado de American Pie y Viaje de pirados bastante potable pese a ser más de lo mismo y La Cruda Realidad, una comedia romántica con Katherine Heighl y Gerard Butler que me dejó muy satisfecho.

En un género tan variopinto como la acción hay que destacar cositas muy interesantes como Fast and Furious: Aún más rápido, cuarta entrega de la saga más macarra y barriobajera, y muy superior a las dos anteriores gracias a un elemento tan simple como es una buena historia que contar. A pesar de ser otro videojuego del mediocre Stephen Sommers, G.I. Joe: Rise of Cobra, superó con creces a su anterior bodrio, Van Helsing, y no tiene otra función que la de divertir y entretener. Me gustó.

Me reservo un párrafo para hablaros de Crank: Alto Voltaje, una comedia de acción descerebrada, que continúa Crank: Veneno en la sangre, con resultados inferiores pero mucho más videocliperos, histéricos y desquiciantes. Una notable entrega para los amantes de las emociones fuertes y el cine de un buen actor de acción como Jason Statham. Desgraciadamente, su estreno en cines se suspendió y ha sido lanzada directamente para poder disfrutarla en nuestros reproductores caseros. Los creadores de ambas entregas han sido responsables también de un pastiche de sci-fi y acción de lo más sugerente con Gerard Butler a la cabeza del reparto y Michael C. Hall (Dexter) como malísimo, Gamer, una cinta futurista cargada de FX, frenesí y buenas ideas que recuerda mucho a las dos películas de Statham por ese tono irónico e histérico que las define.

Dentro del suspense, destacar Celda 211, de Daniel Monzón.

En el género que ahora nos ocupa poco más he visto este año, así que, sólo por mencionar algo, aunque no sea precisamente cine, destacaría Prison Break: Evasión final, el estupendo episodio final de una serie que empezó muy fuerte y fue aflojando hasta llegar a un desenlace cargado de drama y emoción. El último episodio, que servidor disfrutó en Blu-Ray como nunca antes lo había visto, es de sobresaliente.

No perdemos nada por verlas:

Imago Mortis, italianada de Stefano Bessoni que recuerda muchísimo a las clásicas cintas de la época dorada del cine fantástico nacido en Italia que, aunque no sea nada del otro jueves, se antoja muy recomendable, a pesar de sus evidentes carencias.

El Destino Final, cuarta entrega de la serie donde lo único que se salvan son sus FX en 3D porque ni las muertes ni la mimética, simplona y poco trabajada historia están a la altura de las películas precedentes.

San Valentín Sangriento 3D, otra en tres dimensiones y poco más que añadir a un slasher del montón, a la vez remake del gran clásico de los 80 y una de las mejores muestras del subgénero.

La Reliquia del Mal, directa a DVD se presenta esta pseudosecuela de Dead Birds, también dirigida por Alex Turner, mediocre y aburridilla pero con algún que otro aliciente que justificaría su visionado.

Camino sangriento 3, de Declan O'Brien. Aunque su título español invite a la confusión, no hay una Camino sangriento 2. Se trata de la tercera parte de Km 666, es decir, Wrong Turn, y a diferencia de la segunda entrega, es bastante inferior en prácticamente todos los aspectos, que van desde lo artístico hasta lo ingenioso. Aún así, divierte.

S. Darko, de Chris Fisher, es la innecesaria secuela de Donnie Darko, film de culto dirigido por Richard Kelly que, al menos, es atmosférico y bastante poético. Merece la pena darle un mordisquito.

Children of the Corn, de Donald P. Borchers, un remake hecho para TV del clásico de los 80, y que vendría a ser la octava entrega de la serie. Más fiel al relato original, cuenta el libreto con la mano del propio Stephen King y me atrevo a calificarla de superior a la primera. Aunque, pese a todo, la falta de ideas es realmente preocupante en bastantes ocasiones...

Lo peor de 2009:

Además de tener buen cine, 2009 ha traído consigo bodrios que hay que comentar de manera más que obligada. Entre ellos, señoras y señores, Malditos Bastardos, una película lamentable que le ha servido a Tarantino para que montones de fans y críticos le eleven a la categoría de maestro cuando, en realidad, y según mi parecer, es una obra vacía, sin contenido, pomposa, pedante, ridícula, carente del más mínimo sentido de la medida y sumamente engañosa, ya que no se parece en nada a lo que se nos quiso vender en los trailers promocionales.

2012, de Roland Emmerich es otra película incomible de la que hablé bastante en su momento y de la que no pienso volver a hablar más, ya que sería perder mi preciado tiempo.

En una frase:

Dragonball Evolution, de James Wong, es el mayor ejemplo de anti-cine de la última década.

REC 2 es una pirada de pinza que echa por tierra los logros de su predecesora.

Street Fighter: La leyenda, no es ni lo suficientemente casposa como para resultar entretenida.

Cazadores de sangre es una de Steven Seagal en la que mata vampiros, mientras el espectador se muere de asquito y aburrimiento.

La semilla del mal, una cinta de terror chusco escrita y dirigida por un David S. Goyer sin sentido del ridículo.

Anaconda 4: Rastro de Sangre, de Don E. FauntLeRoy, es infinitamente peor que Anaconda 3, lo que ya es mucho decir, y no tiene ni la virtud de entretener que tenía aquella.

Hermandad de sangre: No pienso decir nada más al respecto.

The Terminators, de Xavier Puslowski, la copia made in The Asylum de Terminator Salvation es un bodrio descarado que produce vergüenza ajena.

Soy consciente de que me he dejado en el tintero un buen puñado de títulos de todos los géneros posibles, pero 2010 va a ser muy largo y, entre lo que nos echen y lo que me falta por ver de 2009, tendré material suficiente para mantener viva mi afición cinéfaga. Yahora doy paso a la lista oficial del blog:

Mejor película de 2009: Gran Torino, de Clint Eastwood.

Mejor secuela: Saw VI, de Kevin Greutert.

Mejor película de terror: Déjame entrar, de Tomas Alfredson.

Mejor película de ciencia-ficción: Distrito 9, de Neill Blomkamp.

Mejor comedia: Resacón en Las Vegas, de Todd Phillips.

Mejor slasher: Colinas sangrientas, de Dave Parker.

Mejor película de suspense: Celda 211, de Daniel Monzón.

Las peores del año: Malditos Bastardos, del subido a la parra Quentin Tarantino y Dragonball Evolution, de James Wong.


Salud.

1 comentario:

Cápulo dijo...

Aunque discrepo de tu Mejor Película y de tu pota sobre Inglorious Basterds realmente éste es un gran resumen de lo que ha sido 2009.

Espero que 2010 traiga consigo alguna brillante cinta y que un servidor pueda seguir disfrutando de tanta "políticamente incorrecta" crítica.