lunes, 21 de diciembre de 2009

El Justiciero de la Ciudad


Death Wish, de Michael Winner.

Con Charles Bronson.

Crítica:

Llevaba ya tiempo deseando degustar este pedazo de clásico de 1974 y, sinceramente, me ha gustado bastante a pesar de su falta de ritmo en determinados momentos y sus pequeñas carencias. Cargada de violencia a raudales y un mensaje ultraconservador, ultraderechista y ultrareaccionario, El Justiciero de la Ciudad es una cinta de acción que hay que ver dejando a un lado la ideología que uno mismo tenga. Lo correcto al ver esta divertida salvajada, que puede hacernos sentir rabia en más de una ocasión, es dejarse llevar por la narración y ponernos en la piel de Paul Kersey, interpretado por Charles Bronson, que no cambia el gesto en toda la película.

La trama es simple: Paul Kersey es un ciudadano corriente de Nueva York que, tras sufrir su hija y su mujer un brutal ataque, decide vengarse de todos los delincuentes de la ciudad que cometen sus crímenes durante la noche. Aquí Kersey inicia una particular y sanguinaria batalla contra la escoria más despreciable de la ciudad. Lógicamente, la ciudad no tardará en ponerse alerta, y más aún el cuerpo de policía, empeñado en dar caza al siniestro justiciero.

Basada en una novela de Brian Garfield, que posteriormente dio lugar al film de James Wan Sentencia de muerte, se antoja como un film de acción de visionado imprescindible para los amantes del género y las películas de venganza. Death Wish contó con cuatro secuelas, cada una de ellas estrenada en nuestro país con un título más absurdo que el de la anterior.

Se merece el 6,5.

1 comentario:

Al dijo...

muy grande Charles!