miércoles, 30 de diciembre de 2009

Critters 2, 3 y 4

Una de las cintas de bichos hambrientos, junto con Gremlins, enmarcada en la década de los 80, fue Critters, que contó nada menos que con tres secuelas:



Critters 2 destaca por dos razones, la primera es que la guionizó David Twohy, y la segunda que la dirigió el casposo Mick Garris. Se trata de una continuación en condiciones, con bastantes dosis de terror y gore de baratillo que, sin embargo, encierra una gran cantidad de agujeros de guión e incoherencias internas que le restan puntos, gracias (es un decir) a un libreto no pulido del todo.



No obstante, la cinta es de consumo fácil y promete lo que da: diversión, sangre y muchos peluchones hambrientos.

Si bien la gracia se acabó en la primera entrega, Critters 3 mantiene medianamente el tipo a pesar de su mediocridad. Los bichos vuelven, esta vez en una cinta que se sitúa en un viejo edificio cuyo casero pretende desalojar a todos los individuos. Las escenas de terror y ataques sanguinolentos se reducen a dos puntuales momentos pero resultan, al menos, medianamente impactantes. También hay contínuos toques cómicos que hacen aún más ameno el visionado del film. Los FX siguen en la misma línea de los dos primeros films de la saga y son tan resultones como aquellos. Sin más, Critters 3 es pura serie B, de purito videoclub, que se ve con agrado, y es especialmente recomendable para los chavales, los aficionados a la caspa y a la serie B. Y encima podemos ver a Leonardo DiCaprio en uno de sus primeros papeles.




Bastante más interesante resulta Critters 4, aunque tenga un buen puñado de pegas. Lo primero, y más importante, es que los bichos no aparecen hasta los cuarenta minutos de película. La historia es continuación directa de la tercera, pero esta vez está ambientada en pleno espacio exterior, en el año 2045. El argumento es más sc-fi que nunca, en el que se mezclan chatarreros espaciales, bichos, una corporación corrupta llamada TerraCorp que pretende hacer experimentos con los critters para conseguir un arma biológica y todo tipo de homenajes/plagios a todas las películas espaciales que podáis imaginar. A pesar de todo, y especialmente que los bichos no aparezcan más que en cuatro ocasiones siendo más una propina del relato que parte real del mismo, la cinta es entretenidilla y muy divertida, y bastante superior a la tercera parte, sobre todo porque resulta mucho más original. La factura técnica es de pura serie B y, de hecho, se lanzó directamente en vídeo, por lo que los FX no es que sean precisamente una maravilla. Y, por cierto, no nos olvidemos de la presencia de Brad Dourif



Eso sí, esta Critters 4 tiene tantas incoherencias narrativas como el resto de títulos de la saga, aunque sea perfectamente recomendable.




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