miércoles, 21 de octubre de 2009

La censura ha vuelto a España.

Pocas veces he hablado de política en el blog, más que nada porque mi oficio es hablar de cine, pero si se mezclan ambos campos, cogemos una noticia que me ha dejado patidifuso y sumamos el quemazón que tengo con este gobierno que tenemos que sufrir los españoles, estallo. Y aquí está mi versión bomba. Si bien nuestros gobernantes se hunden cada vez más y más en la miseria más absoluta con sus decisiones irracionales, hay que añadir la nueva decisión del Ministerio de Cultura: calificar como película X Saw VI, sexta entrega de la famosa y existosa serie de películas de horror visceral.

Tan sólo intento transmitir mis ideas, erróneas o certeras, pero me parece mucha casualidad que, tras acusar de ladrones a los internautas nada más llegar a su nuevo cargo, Ángeles González-Sinde, Ministra de Cultura, tenga poco que ver en esta decisión, más aún cuando osó confundir términos y acusar a los navegantes de la Red de que el cine español iba mal por su culpa. Desde aquí le digo que, señora, la gente que descarga cine de Internet no descarga cine español, se lo garantizo. Obviamente, igual que el resto de campos que la política ocupa, todo se resume en tirar siempre por la vía más fácil, ignorando los verdaderos problemas para encontrar, si se puede, un falso culpable y resolver la papeleta.

¿Qué pasa con Saw VI? Lo que le ocurriría a cualquier film de género que lleve consigo el sambenito de la X. Está condenado a una nula distribución, no sólo porque la mayor parte del cine pornográfico se venda en DVD, sino porque no hay salas especializadas en cine con alto contenido de violencia (recordemos que X no sólo es sinónimo de pornografía). Y, no obstante, es mucho más sencillo acceder a una película de sexo que a una de terror clasificada X.

La verdad es que pocos han sido los casos en los que un film de terror ha recibido una calificación así. Muy fuerte ha de ser su contenido para ello, por supuesto. Y, de hecho, servidor conserva aún en su videoteca Nekromantik 1 y 2, de Jörg Buttgereit, en las cuales se especifica claramente que es una película X (dada su violencia), pero tampoco se ve capaz de recordar ninguna más. Este episodio desafortunado huele a maniobra desesperada por parte de la Sinde de intentar dar un paso más en la imposición de ese peculiar cine que se hace en casa. El cine español, salvo honrosas excepciones, me resulta poco estimulante y no me llama nada la atención, más que nada, porque no comparto las inquietudes artísticas que en él se narra.

De todos modos, a podrido me huele que esta señora haya sido una de las artífices de bodrios como Mentiras y gordas, cargada de sexo y abuso de drogas, y se atreva a calificar de X a Saw VI. Básicamente tira por tierra todos sus supuestos principios democráticos y progresistas. Ministra, sepa usted que eso que hace se llama censura. Lo realmente repudiable es que el film anteriormente mencionado recibió la calificación de NRM13 (!!!) ¿Acaso no se hace apología del consumo de drogas en tal film? Debe de ser que no, y debe de ser que estamos totalmente sometidos a las decisiones de unos pocos, gobierne quien gobierne. Triste realidad es que esto va a servir de precedente, y veo con temor el futuro de muchos estrenos de género, condenados al limbo de la X. El caso de Saw es peculiar, ya que las cinco entregas anteriormente vistas son tan apología de la violencia como podría ser esta sexta. Imagino que muchos medios especializados en materia de cine se estarán relamiendo ante las decisiones del Ministerio, evitando dedicar un mínimo de espacio al cine de género, práctica que poco trabajo les costaría. Y es que, ¿por qué estrenar cualquier película de semejante categoría si tenemos multitud de títulos frescos a la española para que consumamos como si con una puta pistola nos apuntaran en la puta cabeza?

Pero ahí están los guardianes de la moral, preparados para mantener lo "políticamente correcto", aunque eso suponga la total castración artística. Si esto no es fascismo que alguien venga a pegarme un tiro. O quizás sea sólo imbecilidad, ya no lo tengo tan claro. Al igual que ya no tengo tan claro que la maniobra que ocurrió con Punisher: War Zone, no sea también de una índole similar a la que aquí nos acontece. Tres días antes del estreno, se borró de un posible estreno y pasó directa al mercado del DVD.

¿Acaso yo no me puedo quejar de la enorme calidad de telebasura que se emite en TV? ¿Es justo que los críos tengan total acceso a cualquier clase de contenido? Personalmente pienso que programas como Gran Hermano, derivados del corazón, todos clónicos, y cientos de series lamentables como Física o Química, no hacen sino fomentar el descerebre de la población jovenzuela masificada. Y es ahí donde habría que atacar realmente.

En lo que al cine español se refiere, ¿me puede interesar cualquier film en el que por obligación deba aparecer una teta, un transexual, una puta y las demás constantes que marcan el modo de entender el cine aquí? Pues no. Y el cine tampoco debería limitarse a adaptaciones de los grandes escritores de época ni a retratar los grandes males de la sociedad en la que vivimos. En absoluto.

Resumiendo, que si bien yo ya estaba bastante descontento con muchos aspectos de la política actual, ya sea la crisis (esa que no existía hasta que la cosa se salió de madre), el recorte presupuestario en investigación y desarrollo, el dichoso Plan Bolonia (sí, ese que clasifica la capacidad de acceder a un título o a otro en base al dinero que uno posea) y un largo etc., este lamentable hecho ha terminado por colmar el vaso (el barreño, mejor dicho), haciendo que de mi definitivo adiós al apoyo que le pueda dar yo a esta gente (apoyo traducido en voto, claro).

Lo que me llena de indignación es que esta tipa se quede tan ancha, pensando además que con esta maniobra vaya a fomentar algo el consumo de lo que nos pretende vender. Con lo que no cuenta es que, si bien no puedo acceder a lo que ella me prohíbe en una sala de cine, existen mercados alternativos como el DVD de importación, que sí me permiten comprar lo que nos han denegado. Una manera de pensar verdaderamente retrógrada, anticuada, facciosa e insultante, es la de negar al espectador el cine que quiera ver. No debería ser derecho de nadie decidir qué proyectar y qué no, sino todo lo contrario, debería ser el espectador el que decidiera qué consumir.

Desde aquí lanzo mi grito de guerra y al mismo tiempo esa sensación de decepción y tristeza por no poder disfrutar de algo que han decidido que no es bueno para mí. Si la práctica se convierte en costumbre, casi mejor que no lleguen a nuestras pantallas films como Martyrs, The Children, Frontiers o A L´Interieur, todas ellas de una enorme calidad y poco interés para determinados sectores de la crítica y distribuidores españoles.

3 comentarios:

Al dijo...

Que fuerte... Y las otras 5 anteriores no son X?...Pues no creo que esta sexta parte se separe demasiado del estilo de la saga como para darle ese calificativo.

La solucion a la crisis del cine español es la siguiente: Menos, y de mas calidad.

Sinde, vete YA!! DIMISIÓN ANTES DE QUE NOS HUNDAMOS

Cris dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo en todo (sin que sirva de precedente eh?)
Se creerá que así favorece al cine español, ese que nadie ve y que encima pagamos todos. Yo propondría el boicot al cine español, pero claro, para eso no necesita ayuda.
Esta semana estrenan 3 españolas y seguro que son aptas para todos los públicos, como Mentiras y Gordas y demás.

Esther's Estrenos dijo...

Totalmente de acuerdo...La cosa es que me temo que no va a ser un caso aislado, sino que nos van a empezar a censurar todo el género de terror made fuera de España. Tenemos que hacer un boicot, vamos a crear un evento o un grupo en el facebook para hacer el sabotaje al cine español...