domingo, 2 de agosto de 2009

Arrástrame al infierno


Dirección: Sam Raimi
Con Alison Lohman, Justin Long, Lorna Raver, David Paymer, Dileep Rao, Reggie Lee, Adriana Barraza.

Crítica:


Sam Raimi ha retornado a sus orígenes con Arrástrame al infierno, un auténtico homenaje al terror más puramente ochentero. Ya desde el comienzo, con ese logo de la Universal apareciendo sobre el globo terráqueo, sabemos que lo que vamos a ver va a ser cine de género, palomitero, gamberro, terrorífico y satisfactorio. ¿Por qué no volver a la fórmula del buen cine de los ochenta? ¿No nos merecemos otra Era Dorada del cine de terror y la serie B? En una época de remakes y blockbusters de nula calidad, Raimi ha dirigido y co-escrito con Ivan Raimi la que seguramente sea la peli de terror más verbenera de la última década.

La premisa es sencillita, ya que nos encontramos ante un thriller sobrenatural que narra la vida de una joven (Alison Lohman) que trabaja en un banco concediendo préstamos hipotecarios y que, tras negar la ampliación de la hipoteca a una anciana, será objeto de venganza de ésta, quien la echará una horrible maldición. Si bien lo que vemos es simple, cuenta cómo está contado. El ritmo es vertiginoso y Raimi demuestra, como hizo con Evil Dead, que el terror puede ser divertido y que es capaz de mezclar angustia y humor sin fastidiarla. Es más, nos encontramos ante una comedia negra brutal que puede entenderse perfectamente en el contexto actual de crisis económica que nos envuelve. Gracias a Nicotero y Berger, el film cuenta con una impresionante colección de FX, que se regodean produciendo ascos en el espectador. Y es que, a pesar de que Sam Raimi está muy comedido, Arrástrame al infierno es una fiesta loca y descerebrada, sin llegar a los niveles de Terroríficamente muertos, pero sí bastante cañera.

Ante todo, la presente cinta es un homenaje al más clásico cine de terror, y una parodia autoreferencial sumamente lograda. Hay que sumar las interpretaciones, tanto de Alison Lohman como de Justin Long, así como del resto de secundarios, competentes y sólidas, propias de un director con talento que no sólo se limita a lo meramente visual. Y eso que Drag me to hell entra por los ojos (y en el caso de la protagonista, por más sitios...).

En resumidas cuentas, este regreso de Raimi al terror es un catálogo de sustos y guarradas varias, rodado con pulso firme y un desarrollo tan ágil y rápido que hace que sus noventa minutos se pasen en un suspiro. Olvidáos de los prejuicios y sentáos a disfrutar de un divertimento de calidad en condiciones.

Una película impresionante y sobresaliente, toda una lección de cine que debería servir de ejemplo a muchos productores y directores de hoy día, preocupados únicamente por abarrotar las salas sin que lo que cuentan tenga mucho interés. Y, por si esto fuera poco, el final es brutal, aterrador, y supone un homenaje aún mayor que el resto del film.

Un 9.

Leer critica Arrástrame al Infierno (Drag me to Hell) en Muchocine.net

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