viernes, 23 de enero de 2009

Star Trek: Primer Contacto


Star Trek: First Contact, de Jonathan Frakes.

De visión obligada para los amantes de la serie, y de la ciencia-ficción en general, se presenta la octava entrega de la saga cinematográfica. Star Trek: Primer Contacto puede catalogarse, con plena seguridad, como ls mejor película de todas. Con un punto de vista más oscuro y tenebroso, es una continuación del episodio en dos partes Lo mejor de dos mundos.

Este film supone un antes y un después en la saga, ya que, además de tener como absolutos protagonistas a los borg, la implacable raza asimiladora de mundos, propone un viaje en el tiempo que nos llevará a conocer al mismísimo Zefram Cochrane (conocido por los seguidores más fieles). Pero no sólo eso, sino que profundiza muchísimo en las obsesiones de Picard y de Data, en este último en su deseo de comprender mejor a los humanos. Por si todo fuera poco, el guión introduce momentos dignos de la Nueva Carne, e incluso trata temas interesantísimos como la dominación y la pérdida de identidad. Por ello, Star Trek: First Contact, podría englobarse en la corriente cyberpunk.

Si bien Star Trek: TNG transmitía valores realmente buenos y poderosos, en este octavo film se ven ampliamente potenciados, llegando a tener momentos capaces de emocionar. A modo de ejemplo, Picard le cuenta a una nueva amiga que en el futuro, de donde él viene, ya no existe el dinero y que lo que mueve a la raza humana es su deseo de mejorar. O bien ese momento cumbre del final del film y que, evidentemente, no revelaré aquí.

Es decir, que la presente película combina los mejores FX y las más espléndidas y eficaces escenas de acción con el suspense propio de las apasionantes y gerenalmente brillantes historias que propone la saga. Una de las mejores entregas, sino la mejor, a años luz de la primera (que tampoco está nada mal), bastante angustiosa y con momentos a cargo de los borg realmente grimosos. Y, además, el cartel está realmente logrado.

Un film sobresaliente.

9.

Ya veremos qué parecido hay entre esta magnífica película y el experimento que veremos en mayo...

2 comentarios:

Alvaro dijo...

Indispensable. Resistirse a verla es futil

Peibolster dijo...

Futil del todo.