martes, 16 de diciembre de 2008

Psicosis IV: El Comienzo


Psicosis IV: El Comienzo, de Mick Garris.

Con Anthony Perkins, Henry Thomas, Olivia Hussey, CCH Pounder, Warren Frost, Donna Mitchell, Thomas Schuster, Sharen Camille, Bobbi Evors y John Landis.

Antes de que a Gus Van Sant se le ocurriera la brillante idea de volver a rodar Psicosis, en un acto descarado de "yo también quiero hacer esa película tan buena", en 1991 se estrenó esta sorprendente cuarta parte directamente para TV por cable y vídeo. Dirigida por Mick Garris, director mediocre pero que ha sabido entregar trabajos más que apreciables (como Critters 2 o Sensaciones extremas, de la serie Masters of Horror), Psicosis IV: El Comienzo es, como reza su título, una especie de precuela del original.

Narrada por el mismísimo Norman, nuevamente interpretado por un estupendo y envejecido Anthony Perkins,, que aprovecha un programa de radio para contarnos su historia, conoceremos a su madre y como llegó a convertirse en un auténtico psicópata. Bien rodada, con estilo, emulando correctamente al original, recuperando antiguos e interesantes elementos que merecían explicación, procurando que las incoherencias sean lo menos destacables posible. Interpretando a la madre de Norman tenemos a Olivia Hussey, y al joven Norman tenemos a Henry Thomas (sí, el niño de ET), en un papel bastante sorprente.

Escrita por el guionista de la original, Joseph Stefano (autor, evidentemente, de la fotocopia que dio pie al remake de Gus Van Sant), Psicosis IV: El Comienzo es un apreciable thriller de terror que aclara muchos aspectos de la historia y cierra la saga definitivamente de una manera sobria y convincente. Muy superior a Psicosis III, esta precuela se merece una revisión porque, de verdad, no defrauda y resulta, cuanto menos, curiosa. Incluso su factura televisiva es correcta y, gracias a una fotografía de tintes contrastados y chillones, se hace aún más agradable.

Y, por si fuera poco, recupera el tema musical original, ya que en las entregas anteriores brillaba por su ausencia.

De lo más recomendable (y una de esas que iniciaron la moda de que, a la cuarta, ha de ser una precuela).
7.

No hay comentarios: