sábado, 25 de octubre de 2008

Cuarentena


Quarantine, de John Erick Dowdle.
Jennifer Carpenter, Jay Hernandez, Columbus Short, Johnathon Schaech, Rade Serbedzija, Marin Hinkle, Greg Germann, Steve Harris, Denis O'Hare, Stacy Chbosky.


El arte del remake alcanza unas cotas de delirio que a un servidor le dejan boquiabierto. Si bien en 1998 Gus Van Sant se atrevió a perpetrar la mayor tomadura de pelo de la historia del cine rodando Psicosis otra vez, aquí ha vuelto a ocurrir lo mismo con la genial [REC] de Balagueró y Plaza. Drew Dowdle y John Erick Dowdle (éste último también en la dirección) se han descolgado con un film exactamente igual al original en una maniobra que no hace más que evidenciar el enorme egocentrismo del que se hace gala en Hollywood. No basta con comprar los derechos de disrtibución, no, hay que comprar los derechos para poder explotar la idea, y en vez de enseñar nuestra película ellos se fabrican una para que los adolescentes y demás público (imagino que tan masificado e impersonal como el de aquí) pasen un rato de miedo.


A pesar de ser un calco, y de que seguramente el guión se escribió haciendo fotocopias, hay que reconocer el empeño que se ha puesto en la realización de la tarea. Los actores son todos más que competentes, y la hermana de Dexter, Jennifer Carpenter, borda bastante el papel de Angela, e incluso me aventuro a decir que es más convincente que Manuela Velasco. El resto de personajes están adaptados al modo de vida americano, aunque el edificio está bastante calcado de la cinta original y a mí no me ha convencido demasiado. Las interpretaciones, sin embargo, son bastante buenas. Destacamos, por supuesto, a Jay Hernandez, joven actor al que pudimos ver en Hostel, que se muestra más que solvente.


También hay que destacar que el comienzo de la película difiere un poco en cuanto a situaciones y diálogos, notándose un tono más divertido y menos serio. Pero, en general, se sigue manteniendo el esquema. Destacamos también algunos insertos que no estaban presentes en la versión original, pensados para crear una mayor sensación de sorpresa, sobre todo destinados a aquellos espectadores que se atrevan con las dos versiones. No obstante, dichos trucos sorpresa no son capaces de mostrar un poco de originalidad, ya que recuerdan demasiado a otras historias como 28 días después o Resident Evil. Y a buen entendedor...


No sólo los insertos carecen de ingenio, sino que todo lo demás no viene a ser más que mera repetición de la fórmula original, lo que me hace plantearme qué sentido puede tener ver dos versiones distintas de lo mismo, más teniendo en cuenta que la anterior se estrenó el año pasado. Lo único que podría justificar su visionado sería la mera curiosidad, razón de la que me he valido yo mismo para elaborar este comentario. Claros ejemplos del mercado del remake son Shutter, The Eye, etc., productos que, como esta Quarantine, están pensados para espectadores medios, esos que simplemente acuden semanalmente al cine a que les cuenten una historia, o para aquellos que tengan prejuicios contra las nacionalidades de los productos que sirven de modelo.


Pese a la falta completa de originalidad y la absurdez de perpetrar una maniobra semejante, Quarantine es un competente film en cuanto a dirección y realización y otros aspectos técnicos, y aún así es totalmente innecesario, bobo e intrascendente.


Un 5.

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