jueves, 11 de septiembre de 2008

Crónicas IV

Como tampoco es mi intención alargarme en demasía con mis crónicas, y ya estamos en septiembre, esta será ya la última entrega de la saga, y haré una breve reflexión sobre mi opinión personal cinéfaga.


No country for old men, de Joel Coen y Ethan Coen.
Con Tommy Lee Jones, Javier Bardem, Josh Brolin, Kelly Macdonald, Woody Harrelson, Stephen Root, Garret Dillahunt, Tess Harper, Barry Corbin, Stephen Root.


Toda una enorme decepción supuso para este humilde pero ambicioso crítico la pasada incursión cinematográfica de los Coen, No es país para viejos, protagonizada por Javier Bardem, Josh Brolin y Tommy Lee Jones. Con un comienzo prometedor y una puesta en escena sobria y contundente, el film encierra momentos de innegable interés, en los cuales (uno concretamente) se palpa una tensión y angustia como pocos trabajos han sido capaces de mostrar.


Sin embargo, a pesar, como ya he dicho, de un inicio prometedor, el film se desinfla hacia la mitad del metraje debido a un guión confuso y deslabazado. Frente a unas secuencias espectaculares se encuentran otras tantas carentes de total interés, vacías y sumamente aburridas. Un discurso en algunos momentos incomprensible y pretencioso que termina por arruinar por completo un producto sobrevalorado y, hasta cierto punto, irritante.


Una suerte de western y cine negro salvado por la interpretación de Bardem, y sólo en momentos muy puntuales, el cual es ampliamente superado por el siempre inmenso Tommy Lee Jones. Las interpretaciones y el logrado talento visual de los Coen en la realización son los puntos más fuertes del film, lastrado irremediablemente por un guión excesivamente alargado y vacío.


Sobrevalorada y alabada a bombo y platillo, este supuesto ejemplo de buen cine le ha dejado a este crítico y espectador un tanto frío. No se merece, siempre desde mi peculiar punto de vista, más que un cinco (de pasable, y ya).


En fin... que hay cosas mejores que ver de los Coen. Si queréis emociones fuertes, tirad de Barton Fink, una maravilla muy superior a este No es país para viejos. Por supuesto, vamos a obviar Fargo, que ya nos la sabemos todos.



K-Pax, de Iain Softley.
Con Kevin Spacey, Jeff Bridges, Alfre Woodard, Mary McCormack, David Patrick Kelly, Saul Williams, Peter Gerety, Celia Weston y Loyd Catlett.


Un ejemplo de cine cautivador y divertido ha sido para mí K-Pax, de Iain Softley, film basado en una novela de Gene Brewer. En el mismo, se narra la historia Prot, un misterioso paciente ingresado en un hospital mental, el cual asegura venir de un lejano planeta llamado K-Pax. Un psiquiatra interpretado por Jeff Bridges se dará cuenta, poco a poco, de que este supuesto alienígena es cada vez más convincente.


Una historia emotiva y tierna que combina sci-fi y drama, predominando lo segundo. El desarrollo es lento e hipnótico, y obliga a ver hasta el final este intenso producto, algo sensiblero en determinados momentos, pero cautivador y sugerente. Las soberbias interpretaciones, tanto de Jeff Bridges como de Kevin Spacey, son lo mejor de la película junto con la original y perfectamente narrada historia. Una fotografía de tintes azulados y una banda sonora atípica se suman a la totalidad del conjunto para dotarlo de gran calidad artística.


Un final abierto a diferentes conjeturas ayuda bastante a poner fin (?) a una historia que, a medida que transcurre, más misteriosa y carente de desenlace puede parecer. Un 8.


Menciones breves se merecen títulos de consumo rápido como la tercera entrega de Piratas del Caribe, Piratas del Caribe: En el fin del mundo, tan divertida como sumamente imbécil, y carente de lógica desde principio a fin. Una historia absurda y vacía, salvada por los asombrosos FX más unos tantos puntos de humor y que, a pesar de su duración, se hace francamente entretenida. Interesante sin más, aunque superior a la segunda, a pesar de que las dos mantienen el mismo grado de estupidez.


Asylum, de David R. Ellis, responsable de Destino Final 2 o Serpientes en el avión, es una historia tópica mil veces vista, carente de cualquier atisbo de originalidad, en la que el único punto de interés reside en los eficaces y sangrientos FX empelados para mostrar los más variopintos asesinatos. Demasiado mediocre, apta para incondicionales del género.


Siguiendo en la misma línea de asesinos psicópatas está Mr. Brooks, protagonizada por Kevin Costner y la siempre mediocre Demi Moore. Un film lento y sin demasiadas emociones, con algunos puntos de interés, perjudicado por un trabajo de dirección algo torpe y una puesta en escena de telefilm de sobremesa. Si le sumamos un guión malamente desarrollado, el cual enlaza secuencias de la manera más tosca posible sin ningún tipo de hilo conductor, queda un producto decepcionante y entretenido a partes iguales. Podría haber dado para más, a pesar de que el final, al menos, tiene la decencia de sorprender.


Sin ser nada del otro jueves, San Valentín Sangriento, de George Mihalka (no confundir con Un San Valentín de muerte, de Jamie Blanks), es un tópico y competente slasher que mantiene el interés en todo su metraje. En el fondo, no es más que la misma historia de siempre pero desarrollada en San Valentín, pero es ya todo un clásico de los 80. Recomiendo su visión más otro pequeño clásico, Inocentada sangrienta. Ante la enorme falta de originalidad que se cierne sobre parte del sector, este film tendrá su remake en breve, My Bloody Valentine 3D, al igual que el otro slasher anteriormente recomendado, titulado Abril sangriento (y altamente mediocre, para qué negarlo).


Para rematar la faena, tuve la oportunidad de disfrutar de un psicodélico y casposo producto de sci-fi, convertido ya en todo un clásico, Barbarella, protagonizada por el hiper-mega-pibón Jane Fonda. Provista de detalles tanto visuales como argumentales de lo más psicotrónicos, inspirados y divertidos, este curioso pastiche es toda una pieza que desprende encanto dentro de su inmensa casposidad. Recomendable al cien por cien.


En cuanto a White Noise, destacar tan sólo el correcto trabajo de Michael Keaton y un comienzo prometedor que termina de una forma completamente chapucera e incoherente. Una película mala



1 comentario:

Alvaro dijo...

K-pax: Un regalo para la imaginación. Donde lo real y lo que no lo es se confunde. Extraterrestre o desequilibrado? Argumento precioso. Me encanto!