martes, 22 de julio de 2008

EL CABALLERO OSCURO




The Dark Knight, de Christopher Nolan.
Con Christian Bale, Heath Ledger, Aaron Eckhart, Michael Caine, Gary Oldman, Maggie Gyllenhaal, Morgan Freeman, Eric Roberts, Cillian Murphy, Anthony Michael Hall




¿No creéis que un director que tiene el honor de contar con cuatro de sus películas en el Top 250 de IMDb es toda una esperanza para el cine made in Hollywood? O, puestos a ser ya más ambiciosos, ¿no es una esperanza para el mundo del cine? No ha habido film de Christopher Nolan que me haya defraudado, y en este caso, con la secuela de la que, hasta hoy, era para mí la mejor entrega de Batman, acaba de convertirse en uno de los mejores cineastas del panorama actual.



Batman Begins fue una gran película, pero puedo asegurar que El Caballero Oscuro es, no solamente el mejor film del hombre murciélago realizado hasta la fecha, sino el mejor film de esta temporada. No, es el mejor film del año, un trabajo grandioso, impecable, sublime.




En esta continuación del nuevo y triunfal comienzo de la serie, Batman (inmejorable Christian Bale) prosigue su implacable lucha contra el crimen, contando con Jim Gordon (Gary Oldman) y el Fiscal del Distrito, Harvey Dent (Aaron Eckhart). El objetivo de Batman es poner fin a la corrupción y el crimen organizado, pero su victoria es truncada con la aparición de un villano psicópata, sádico y aterrador, Joker, al que ya se nos hacía referencia en el primer film.



A primera vista, el argumento de esta nueva aventura del Señor de la Noche puede asemejarse a cualquiera de las anteriores entregas, pero Nolan es bueno y, gracias a un sólido guión escrito por él mismo y su hermano Jonathan a partir de una historia escrita junto a David S. Goyer, logra imprimir su sello personal inconfundible en la que posiblemente sea la mejor película basada en un cómic de superhéroes que se haya rodado jamás. Un film en principio pesimista, que muestra una sociedad podrida, decadente, hostil, donde Batman no es más que un mercenario odiado por muchos ciudadanos de Gotham City, y que, sin duda, ofrece bastantes parecidos con el mundo que realmente nos rodea. No sólo trata de la lucha del Bien contra el Mal, trata además de la lucha interna de un hombre y las miles de preguntas a las que se tiene que responder: ¿es realmente el héroe que necesita la ciudad a la que ha jurado librar del crimen? Batman se debate entre ser ese símbolo a quien el crimen ha de temer y ser simplemente Bruce Wayne.



No toda la fuerza y poderío de la película reside en la quirúrgica disección del personaje principal, sino que parte de esa asombrosa maestría queda reflejada en los constantes y nada forzados giros argumentales. The Dark Knight contiene una historia sólida, coherente, que se aleja de cualquier ápice cómico, y al mismo tiempo desquiciada, cruel, sórdida y atroz. Es toda una tragedia, un drama con sentimiento, plagado de escenas macabras y retorcidas, en el que, sin lugar a dudas, merece especial atención el fallecido Heath Ledger, aquí en su último y mejor papel. Legder está inmenso como Joker, a años luz del papel que interpretara Jack Nicholson en el Batman de Tim Burton. Es un personaje desquiciado, cruel, enfermo, un nuevo modelo de villano, alejado del que ya conocíamos. Inspirado en The Killing Joke, la novela gráfica de Alan Moore, este nuebo Joker es un ser histérico, que no histriónico ni sobreactuado, es un enfermo mental, un ser repulsivo y, en esencia, el propio Mal personificado. Aquí no nos encontramos ante un mero bufón, como ya ocurrió en aquel sobrevalorado film de 1989.



The Dark Knight supone, a nivel interpretativo, un antes y un después en la carrera de Christian Bale, actor inmenso que aquí ha llegado a su cima. Aunque si hay algo que caracteriza a esta maravilla es que se trata de un film coral, y cada personaje, o mejor dicho, cada actor, aporta su grano de arena para que el carisma sea verdaderamente conjunto. Así, Aaron Eckhart, Michael Caine, Gary Oldman, Maggie Gyllenhaal, Morgan Freeman, Eric Roberts, Cillian Murphy y Anthony Michael Hall, hacen un trabajo simplmente excelente.



En cuanto al apartado técnico, esta tragedia griega se gana el oro tanto en la brutal y épica banda sonora, en el sobrio montaje, en la oscura y preciosista fotografía y en la siniestra puesta en escena. TDK no es una mera sucesión de efectos, pues aquí la acción, las explosiones y la destrucción son perfectamente acordes con la historia y realmente puede decirse que dichos FX están puestos al servicio de ésta. Nada es excesivo, algo que deberían envidiar productos de la talla de El Increíble Hulk, Iron Man o incluso SpiderMan 3, los cuales, pese a ser competentes, no dejan de ser repeticiones esquemáticas plagadas de efectos CGI, algunos más cantosos que otros, con superhéroes saltarines generados con ordenador.



Resumiendo, The Dark Knight es la más seria y madura película de Batman, es épica, es sobrecogedora, despierta reacciones en nuestro organismo como hacía tiempo que no sentíamos, es un trabajo milimétrico, competente, todo un ejemplo a seguir por cualquier estudiante de cine y, lo más importante: Es un film que ha conseguido situarse más allá de los límites, un film que demuestra la posibilidad de que rodar cine de entretenimiento y fantasía preparado para reventar taquillas no es lo opuesto a calidad.



Una película de visión obligada que deja a las cuatro primeras aventuras del hombre murciélago a un ínfimo nivel, y que supera con mucho a la genial Batman Begins. Poesía fílmica y cultura pop para una muestra de auténtico cine con mayúsculas.





Obra maestra.


PD: Eso sí, hoy se me ha caído por los suelos lo grande que podía ser Christian Bale...



1 comentario:

Mario dijo...

http://avecesveocine.blogspot.com/2008/07/premio-al-esfuerzo-personal.html