jueves, 5 de junio de 2008

Feast (Atrapados)

Cuando todo aficionado de pro va al cine a disfrutar del género terrorífico-fantástico poco encuentra que pueda complacerle. Títulos como Retratos del Más Allá, The Eye, Llamada perdida, Una Noche para Morir... no son más que revisiones de otros títulos (tanto recientes como antiguos) y de los que sólo llegué a ver Llamada perdida, más que nada porque lucía un flamante 2,8 en Imdb al poco de su estreno. Cuando digo que el mejor cine se estrena en vídeo no voy desencaminado, puesto que a nuestro querido país no hacen más que llegar a las carteleras títulos infectos, ya sean reversiones o comedias chuscas, además de que la mayor parte de títulos de cosecha propia no se merecen en muchas ocasiones ni un vistazo ligero.

Títulos como este Feast (Atrapados) nos llegan con mucho retraso, siendo este caso de tres, pues el film está fechado en 2005. Y puedo asegurar que este feroz producto merecía estreno en salas comerciales, a pesar de que lo que ofrece no es precisamente a lo que está acostumbrada la borreguil juventud actual.


La película ya empieza de un modo bastante brusco, presentando a unos pintorescos y grotescos personajes en un bar perdido de carretera (al más puro estilo de Abierto hasta el amanecer, de la que se nota la influencia aunque con un planteamiento diferente). A medida que vamos conociendo a cada uno de ellos, se nos muestra una brevísima descripción del personaje, destacando "espectativas de vida", todo ello con un humor negrísimo. Poco después aparece un hombre de aspecto rudo y manchado de sangre que dice venir a salvarles del terror que se avecina, unos seres del desierto con ansias de carne humana que van a devorarlos a todos.


Poco a poco iremos conociendo el leit-movit de los horrendos y mortíferos seres, en un film que no es más que el clásico grupo de personas encerradas y acechadas por criaturas desconocidas, pero que se eleva con creces por encima de la media por varias razones. En primer lugar, los escritores del imaginativo libreto han intentado irse a todos los polos opuestos de todos los convencionalismos posibles, por lo que resulta bastante complejo determinar qué va a pasar en la siguiente escena o quién va a ser el próximo en ser devorado, y es que está planteado de tal forma que la incertidumbre sea su principal aliado. En segundo lugar, el humor del que hace gala la película, negro negrísimo y muy elaborado. Y para rematar, los brillantes FX y el ritmo endiablado que el director, John Gulager, imprime en toda la película, con suspense, acción a raudales y tensión como hacía tiempo que no se veía. En cuanto al gore, el film es una verdadera salvajada y las tripas, los desmembramientos y amputaciones funcionan verdaderamente bien en un producto grotesco y altamente desagradable que no se anda con suavidades ni tonterías.

Toda una lucha sanguinaria que culmina con un doble final, con un último gag desternillante y el susto de turno (lo más trillado de su buen guión) para dar pie a una segunda parte (y a una tercera).


Sin duda alguna, esta Feast es un festín para el aficionado y garantiza una hora y media de terror puro, acción, sangre y diversión. Una lástima que las distribuidoras tiren de los mediocres productos sin miga y dejen pasar títulos como este que, gracias a Amazing! ya ha visto la luz aquí en DVD.


El film cuenta con dos secuelas que se estrenan este 2008, Feast 2: Sloppy Seconds y Feast 3: The Happy Finish, aunque si esta primera ha tardado tres años en llegar aquí, no quiero ni pensar cuánto tardaran las dos que quedan.


Un ocho.


PD: Y fijáos en quiénes son los productores, creo que eso ya es una garantía.

No hay comentarios: