lunes, 19 de mayo de 2008

Seed, de Uwe Boll.


Seed, de Uwe Boll.

Con Michael Paré (Siniestro, BloodRayne II: Deliverance, Tunnel Rats), Will Sanderson (BloodRayne, Alone in the Dark), Ralf Moeller (Far Cry, Postal), Jodelle Ferland (Silent Hill).


Mi Crítica:

(Ríete de ella, Carlos Boyero)

Hoy he terminado de ver la última película que ha llegado a mis manos del odiado por todos y admirado por mí Uwe Boll. Con esta película, titulada Seed, Boll deja de lado sus videojuegos y se pasa al slasher de toda la vida, contándonos como sólo él sabe hacer la historia de un asesino en serie, Max Seed, quién finalmente es capturado y ejecutado en la silla eléctrica. Como se le ejecuta mal, y no muere, los polis deciden enterrarlo vivo. ¿Para qué? Para que pueda regresar de la tumba y acabar con quienes le capturaron y enterraron. Así de simple es la historia de esta película, que si bien no es de las mejores, no es el truño infecto que dicen que es. Es más, su estilo amateur me gusta, ya que está rodado con cámara digital (e incluso diría que con cámara en mano), lo que le da un aire independiente que siempre me ha llamado la atención.

El comienzo del film es una sarta de imágenes de archivo que incluyen torturas a todo tipo de animales, las cuales causan malestar y, aunque hay quien dice que no aporta nada a la historia, ayuda a profundizar en la mente enferma de Seed, quién no es más que una mezcla de Leatherface y Max Jenke (el de House III). Hay otra escena clave en la que el policía protagonista, interpretado por Michael Paré para variar, revisa unas cintas de vídeo en las que aparecen diferentes animales y personas encerradas por Seed. Aquí podemos ver el progresivo proceso de muerte por inanición, con la consecuente desesperación y malestar del espectador (aviso que son imágenes enfermizas y pueden llegar a revolver), destacando la escena en la que aparece un bebé, el cual acaba finalmente muerto. A mí, personalmente, me pareció muy fuerte y me dejó alterado y con desajuste emocional.

Hay que reconocer que Boll se pierde en ocasiones en la diferencia que hay entre aburrir y crear tensión, error que otros tantos directores han tenido ante la falta de ideas para contar. Aún así, aunque pueda rasultar paradójico, ese estilo de cine me llama la atención, y poco tiene de diferencia con otros productos de la talla de Elephant, o cualquier otra película ideada por y para gafapastas.

La película en sí es bastante violenta, incómoda y desagradable, pese a que no muestra demasiado las terribles mutilaciones que comete el asesino, y por lo que he leído sobre ella, su destino fue el vídeo y TV por cable. Personalmente, siempre he considerado mejor este medio puesto que te permite liberarte y rodar auténticas salvajadas, y creo que, para Boll, es la mejor opción.


Ahora, a modo de SPOILER: La escena final, en la que Bishop se pega un tiro ante el asesinato salvaje de su mujer, me pareció surrealista, y lo único que consigue es poner al detective como un desgraciado cobarde y egoísta que deja abandonada a su hija. Evidentemente, el destino de ésta también será fatal.


No es una gran película, pero no es una basura y el resultado, aunque insatisfactorio, se antoja la mar de interesante, y desde mi blog os la recomiendo, a pesar de que no redefina los cánones del gore desbancando a Saw o Hostel (lo siento, Uwe, me ha gustado tu peli pero no es para tanto). Y, por cierto, aunque no diga ni pío en toda la peli, el actor que interpreta a Seed, es Will Sanderson, habitual en el cine de Boll.



Cierro mi post con esta cita:


Si quieren saber quién es el culpable de que Uwe Boll siga dirigiendo mirénse al espejo. Sí, son ustedes, todos los que han ido a ver Bloodrayne o los que han alquilado Alone in the Dark o los que se molestan en mirar sus webs, sus estrenos y en bajarse de la mula algún trailer (que los hay, y muchos), son los culpables de que a Boll le den trabajo. Él sólo se gana la vida, pero los frikis que tanto le odian y tanto rechazan su cine, son los que hacen que se la pueda ganar así.
Lección del día, hijitos: UWE BOLL + CINE = BASURA.
(Y todavía tendrán la poca dignidad de ir a ver “Dungeon Siege” y hasta de poner la opinión…).
Formas de pensar diferentes, las hay a miles, pero, por favor, un poco de seriedad y menos intransigencia. Un saludo al responsable de Uruloki, con el cual espero haber tenido sólo un traspiés.

1 comentario:

GO dijo...

s uno de esos post que yo sí hubiera puesto. No me gusta el señor Boll, al menos lo visto de el hasta la fecha, me parece malísimo, pero siempre he intuído cierta sorna en lo que hace, y la intro de POSTAL me da la razón, al menos en parte.

Lo que es patético, como señalas, es el comentario (como ese hay muchos) que parece querer reprimir al resto de espectadores de ver lo que les apetezca, o, como en el caso que ocupaba, defender a Boll, lo odien o lo amen, por la extraña situación de censura a la que se ha sometido a su película, porque para su irrisorio estreno no hay otra opción.

Quizás si se hubiera aliado con Seth McFarlane, que parece experto en colar las burradas y cabronadas más cínicas contra su gobierno y las cadenas fascistas que le emiten las series (sin que nadie de ellos parezca percatarse), le hubieran estrenado la peli en plan Epic Movie y ni se hubieran enterado de nada.

Aunque el avance de la película fué una evidente provocación, y espero en Europa le demos el estreno y renombre que merece, sólo por esa maravillosa y cínica intro, aunque el resto de la peli sea un tostonaco, si es que lo es.