viernes, 16 de mayo de 2008

Prom Night - Noche de Graduación.

Interesante y a ratos aburrido slasher de los 80, protagonizado por Jamie Lee Curtis (aprovechando el tirón de Halloween) y Leslie Nielsen. El filme comienza con la muerte accidental de una niña a manos del típico puñado de niños sinvergüenzas y repugnantes (incluyendo a una cría que parece estaba hecha con desgana). Por supuesto, los chavales deciden ocultar su crimen y no vuelven a hablar del asunto (es decir, un Sé lo que hicisteis... pero con chavalines de diez años) hasta que, seis años después, aunque los actores tengan casi treinta años y no dieciséis, un asesino psicópata vuelva para cumplir su venganza.


El arranque de la película no está nada mal, tiene ritmo, suspense y crea expectación, pero lamentablemente, ante un comienzo prometedor, la acción en condiciones no llega hasta los casi cincuenta minutos de metraje. En caso de que en esos cincuenta minutos se nos hubiera contado algo sobre la investigación policial (reducido todo simplemente al escape del falso culpable del asesinato de la niña del manicomio donde estaba recluido) y no se hubieran limitado casi en exclusiva a meter montones de escenas de adolescentes idiotas, el filme hubiera resultado mucho más entretenido de lo que es. Aún así, no se puede negar en ningún momento la eficacia de escenas clave como el momento de los baños, donde la Curtis y su amiga encuentran el espejo roto en el que falta un trozo (que será un elemento para matar), cuando el asesino telefonea una por una a cada una de sus víctimas tachándolos en su lista o el momento en el que el asesino recorta las fotografías del anuario del instituto para enviárselas a los desdichados. Pero, como ya he dicho, es a partir de los ya mencionados cincuenta minutos donde la cosa empieza a mejorar bastante, convirtiéndose en un tenso desenlace que podría parecer muy previsible en principio pero que, al final, hasta contiene sorpresa. En cuanto al resto de apartados, los actores cumplen eficientemente con su papel y las interpretaciones, salvo algunas bastante sobreactuadas, son bastante competentes. Por otro lado, no hay ningún tipo de pega a los aspectos técnicos, aunque poco puedo decir de la fotografía dado que la calidad de la copia que he conseguido no es demasiado elevada y la resolución más bien modesta. La sangre, sin tampoco ser muy abundante, es la justa para un producto de semejantes características. De todo, lo mejor la música, que ayuda a crear la necesaria atmósfera de suspense.


A su manera, todo un clásico de la época y del subgénero slasher en general, imitado hasta la saciedad y la hartura, y eso que ni siquiera es de los más originales, sino que se trata de la clásica historia de venganzas y asesinatos de jovencitos idiotas.


Hoy mismo se estrena el remake, Una Noche para Morir, de la que ya se ha hablado bastante mal, y como sea tan mala como el remake de April Fool´s Day, estamos apañados. Y mira que me jode no ir a ver este título al cine, pero es que el que me empaqueten junto a ese puñado de jovencitos idiotas que circulan hoy día por el mundo y los parques haciendo botellón, que ni tienen ni puta idea de cine, ni mucho menos del respeto hacia los demás y del comportamiento civilizado de los seres humanos, me hierve la sangre, así que prefiero disfrutar tranquilamente de ella en vídeo por mala que sea. Una pena que sólo estrenen productos para macarras en lo que a terror se refiere. Claro que no se les puede dar nada más a los pobres...


Por cierto, la película original contó con tres secuelas: Hello Mary Lou: Prom Night II, Prom Night III: The Last Kiss y Prom Night IV (esta última me parece que ni se estrenó aquí).


En definitiva, que sin ser una maravilla, sino más bien un producto aburridillo, superficial y simplón, se merece un seis por resultar, cuanto menos, interesante.

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