jueves, 29 de mayo de 2008

Living Hell


Living Hell, de Richard Jefferies.

Escrita por Richard Jefferies.

Año: 2008 (En Filmaffinity dicen que es de 2006, pero ni caso)

Intérpretes: Johnathon Schaech, Erica Leerhsen, James McDaniel, Jason Wiles, Terence Jay, Charissa Allen, Dylan Kenin, Judy Herrera, Vic Chao, Josh Berry, Daniel Beer


Formando parte de la serie de tres películas The Horror Chronicles, y recientemente estrenada en DVD, Living Hell es un tanto lacio film de ciencia-ficción y terror que poco tiene que ofrecer al espectador que ande buscando alguna sorpresa. Basicamente, la cosa trata de una base militar en fase de desmantelación y la llegada a la misma de un hombre, Frank Spears, que exige no molestar a aquello que se encuentra en el Subnivel 3, Cámara 12. Sin embargo, a pesar de sus advertencias, los militares entran en el lugar y despiertan a una misteriosa criatura que se alimenta de luz y otras formas de energía.


Puede que el argumento sea llamativo y hay que reconocer que al principio está bien llevado, pero a los quince minutos, con la aparición de la criatura, todo el suspense se va al traste al igual que el resto de la película. A partir de este momento, la ingenuidad más absoluta se apodera de cada minuto y, además de cometerse errores científicos garrafales, la imaginación se difumina por completo, por lo que el resultado no es más que otra monster-movie del montón, llena de situaciones forzadas, unas interpretaciones bajo mínimos, una fotografía bastante regular y unos FX infográficos llamativos en momentos muy puntuales pero tocados por la mediocridad en la mayor parte del metraje.


Tienen estructura de células musculares con núcleos de células vegetales, un comportamiento que sólo había visto en colonias de bacterias. No podéis imaginar el descojone que tuve al escuchar semejante gilipollez. Esto lo dice nuestra protagonista militar científica, observando al microscopio óptico una muestra del tejido de la criatura, pero lo que vemos no se parece en nada a una célula muscular y, por supuesto, no sería un comportamiento, sino un rasgo morfológico. Es decir, que el guionista (también director) se saca de la manga una frase por la que seguramente se sentiría muy orgulloso pero carente del menor sentido. Es a modo de ejemplo, pues la película entera está llena de majaderías como esta, luego ya os podéis hacer una idea del nivel de rigurosidad que guarda el invento.


Como dije antes, los FX se muestran interesantes a ratos, pero en su mayoría son diseños de ordenador completamente postizos que, en ocasiones, se notan demasiado superpuestos a la imagen real. Incluso una de las explosiones y el propio helicóptero son digitales y fráncamente terribles en cuanto a calidad.


Esta es una película tan intrascendente que lo único que podría justificar su visionado sería alguna escena aislada y Erica Leerhsen, de la que aquí podemos disfrutar algo más de lo que estamos acostumbrados en una escena interesante pero gratuita. El resto se limita a ser una cacería sin pulso ni emoción alguna que aburre hasta al menos exigente.


Y, por cierto, la idea del guionista de mencionar "Día del Juicio Final" es totalmente innecesaria.

Un cuatro.

No hay comentarios: