domingo, 6 de abril de 2008

Inocentada sangrienta (2008)


¿Qué necesidad había de hacer un remake de Inocentada Sangrienta? Ninguna. Inocentada Sangrienta, April Fool´s Day era su título original, es posiblemente uno de los mejores slashers que dio la década de los 80 a la sombra de los Viernes 13 y derivados. Y es así porque, como Pesadilla en Elm Street, se alejaba de los convencionalismos. No quiero decir que se centrara en el mundo de las pesadillas, sino que tomaba otros derroteros para justificar su argumento, y se le dio bastante bien porque el resultado fue un agradable film de horror y misterio con un grupo de amigos aislados un fin de semana en una casa situada en una solitaria y pequeña isla. Lo que la hace diferente de otras del estilo es su temática y su sorpresa final, idea casi plagiada en la más reciente (y también agradable) Cry Wolf.


El problema es este estúpido remake, que idea una trama nueva y, en principio, llamativa, es que está rodado con el culo y donde ni los actores, ni el montaje, ni la fotografía, ni nada, es capaz de llegar al aprobado. La trama, como ya he dicho, empieza bien, pero sólo hasta los cinco minutos. Además de que le cuesta arrancar (no pasa nada hasta casi los 20 minutos de metraje), tiene tantas escenas ridículas de relleno y carentes de sentido que nos quedamos perplejos al comparar esta cosa con la original. Como bien he comentado, los actores son francamente lamentables, empezando por su protagonista, que pese a que está bien buena, poco puede aportar en cuanto a dotes interpretativas. El resto, igual de cutres, incluyendo también a Scott Taylor Compton, el hiper-mega-pibón que hacía de Laurie Strode en Halloween, el origen.
El filme es un slasher como tantos otros de los que se estrenan aún en vídeo, pero la garra que tenía la Inocentada original del 86 se ha difuminado por completo, no sólo por ese mediocre trabajo actoral, sino porque, a pesar de ser dos los que dirigen, se nota todo demasiado postizo y muy para ser lanzado en vídeo. No hay una atmósfera acongojante ni escenas gore, ni cuerpos llamativos, como bien está establecido en esta clase de productos. Es un remake en el que se ha prescindido de todo y se ha intentado partir de cero para mejorar algo que no necesitaba mejora alguna-


Parece mentira que los responsables de este engendro, The Butchers Brothers, lo fueran también de aquella genial joya independiente, Los Hamilton (posiblemente, una de las películas que más me gustaron de la remesa que me pegué este último verano). Puede que el filme cause tensión en momentos puntuales y que se eleve su interés al menos unas décimas de segundo, pero, salvo el final sorpresa (que más o menos me esperaba) hay que reconocer que el resto del filme es malo de solemnidad, y todo porque parece que está rodado con cuatro duros y en un fin de semana. Es el segundo remake a lo cutre que me zampo en esta última temporada (el otro fue Day of the Dead) y encima los dos han sido lanzados directamente en vídeo.


Un 3.

1 comentario:

Andres Pons dijo...

Dentro de poco realizaran un remake de scream jajajajajaja.

Yo flipo, pues este slasher me pareció del montoncillo.