martes, 12 de febrero de 2008

Más de mil cámaras velan por tu seguridad

Más de mil cámaras velan por tu seguridad Año: 2003 Duración: 108 min. País: España Director: David Alonso Guión: Cristóbal Garrido, David Alonso, Fernando Cámara, Daniel García (¡¡¡¡¡) Música: Javier Cámara Fotografía: José García Galisteo Reparto: Antonio Hortelano, Laura Manzanedo, Fernando Andina, Mónica Estarreado, Lorenzo Armenteros, Eva Marciel, Aurora Carbonell Productora: Lotus Films / Ensueño Films
Habiendo visto [REC], uno siempre tiene alguna gana de ver un producto terrorífico con calidad y hecho en casa. Por eso, suelo buscar alguna cosita que me entretenga y me lo haga pasar bien. Sin embargo, si buscas algo de interés en una película llena de caras televisivas procedentes de cosas como Compañeros o Al salir de clase, poco puedes esperar encontrar que valga realmente la pena.
En Más de mil cámaras velan por tu seguridad se intenta contar una historia de terror que se vuelve comedia desde el inicio de la cinta. Un montón de ideas desaprovechadas, y por qué no decirlo, plagiadas de otros éxitos del cine made in USA, puestas al servicio de una historia nula y sobre todo, carente de toda lógica. Nada se puede comprender en este film de terror-suspense donde poco hay que se pueda destacar como decente: ni interpretaciones (de nuevo tenemos a treintañeros haciendo de universitarios), ni un guión con diálogos mínimamente decentes, ni FX en condiciones, nada.
A pesar de la nulidad interpretativa de todo el equipo (y digo todo porque no se salva nadie), en un principio la película puede enganchar, pero son tantos los interrogantes que plantea y tantos los cabos que se van soltando a medida que avanzamos en la trama que la explicación final de todo lo que ha ocurrido en el film termina por arruinar un producto pobre y absurdo. Escenas inconexas y demasiado ilógicas, creadas supuestamente para causar terror, y un ambiente irreal que queda injustificado, se suman a una prescindible y lamentable entrega que, pese a ser un auténtico bodrio, supera con creces a otros subproductos terroríficos creados en casa como la sonrojante School Killer o la vergonzosa y mierdera Tuno negro.
Un 2, no más. Aún así, prefiero estas películas a las cacareadas obras de denuncia que tanto gustan a público-minoría y crítica pedestre.

1 comentario:

Andres Pons dijo...

Ese filme es realmente maligno para la salud.

Gracias por pasarte por mi blog.