viernes, 11 de enero de 2008

Carretera perdida

TITULO ORIGINAL: Lost Highway AÑO: 1996 DURACIÓN: 134 min. PAÍS: EEUU DIRECTOR: David Lynch GUIÓN: David Lynch, Barry Gifford MÚSICA: Angelo Badalamenti FOTOGRAFÍA: Peter Deming REPARTO: Bill Pullman, Patricia Arquette, Balthazar Getty, Robert Blake, Natasha Gregson Wagner, Jack Nance, Richard Pryor, Gary Busey, Robert Loggi
Mi comentario:
Pese a que promociono este blog como defensor empedernido de la caspa de serie Z más arrastrada y yo mismo defiendo el género B-Z ante este mundo perro, he de reconocer que también degusto auténticos peliculones. Tal es el caso de un film de David Lynch, Carretera Perdida, del año 1996. Más o menos toda mi elección de verla se resume en que la ví en la biblioteca, leí en la carátula que era de este director y que encima salía Patricia Arquette. Es decir, dos elementos dignos de atención.
El film viene a ser lo mismo que ofrece este señor: una historia prácticamente incomprensible, que comienza como la clásica historia de cine negro de suspense en el que un músico interpretado por el siempre eficiente Bill Pullman comienza a recibir unos misteriosos vídeos en el que se le ve en su propia casa junto a su mujer. Finalmente, ve él solo una de las cintas, y en ella aparece su mujer completamente destripada y mutilada. A partir de aquí se desarrolla una primera parte de la película que responde a patrones clásicos como es el caso del falso culpable y similares. Sin embargo, a partir de un punto clave, la historia da un giro y comienza una segunda parte de la película, donde las cosas inexplicables se empiezan a suceder hasta que volvemos (más o menos) al principio. Innegablemente, Lynch es un cineasta con un estilo propio que sabe crear atmósferas opresivas y oscuras hasta lograr que el más mínimo sonido y el más indetectable suceso formen parte de la historia, pero su cine es para mí algo incomprensible, inalcanzable y, sinceramente, me siento incapaz de explicar todo lo que requeriría un análisis convincente. Tan sólo puedo decir que Carretera Perdida es cine con mayúsculas, no recomedable para todos los públicos ni mucho menos para el espectador medio. Es cine avanzado, para espectadores avanzados y que realmente sepan disfrutar del cine, en suma, es un filme para cinéfagos (más que para cinéfilos) y poco apto para alternativos y pseudointelectualoides.
Mi recomendación es que, pese a que no entendáis completamente nada, os dejéis llevar por el director y os garantizo de sobra que, seguramente, será para vosotros una experiencia sensacional porque no encontramos seguramente ante una de las mejores películas de suspense, horror, drama y sexo raro de las dos últimas décadas. Y, por si eso no fuera suficiente, podéis disfrutar de Patricia Arquette en condiciones, pues se pasa la mayoría del metraje como Dios la trajo al mundo.
Un 9, de muy buena.

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