miércoles, 7 de noviembre de 2007

Viernes 13, parte VIII (Jason se va a Nueva York)


Siguiendo con el análisis eterno que llevo haciendo ya desde hace más de dos semanas de la saga Viernes 13, hoy voy a hacer un pequeño comentario sobre la octava entrega de la serie. Rob Hedden escribió y dirigió en 1989 esta nueva secuela, que salió directamente en vídeo en nuestro país. Tras la mediocre séptima parte, esta nueva entrega suspuso toda una mejora debido a que, pese a narrar lo mismo de siempre, cambiaba radicalmente de escenario. Es decir, que en Viernes 13, parte VIII: Jason vuelve... para siempre, nuestro asesino deforme de la máscara regresaba de entre los muertos otra vez para embarcarse rumbo a Nueva York, escabechando durante el viaje a un buen puñado de jovencitos retrasados.

La forma en la que Jason regresa está planteada "con la norma de la casualidad", es decir, que todo lo que ocurre se debe a que lo dice el guionista y punto, con la inverosimilitud que ello conlleva. Así, Jason resucita como consecuencia de un cortocircuito provocado por un barco que, casualmente, se encontraba justo encima de dónde él descansaba. Sus dos primeras víctimas acababan de hablar de él y, para rematar la faena, uno de los pobres chavales llevaba consigo una máscara igual que la que Jason acostumbraba a usar. Todo un cúmulo de situaciones cuya única intención es poner en marcha una nueva secuela, es decir, que se resucita a Jason y todo lo demás es pan comido, pues basta con poner a su disposición a un grupo de treintañeros (eso de jóvenes de 18 no cuela nunca, sorry), idear unos cuantos asesinatos y enlazarlos de la mejor manera posible siguiendo el esquema general de este tipo de films. La película, antes de mostrarnos la nueva resurrección de Jason, comienza con unas cuantas escenas nada alentadoras de lo que es Nueva York, y nos deja bien claro que el filme que vamos a ver va a tener bastante mala baba.


Hablar sobre los personajes de esta película no merece la pena, pues básicamente todo lo que se ha hablado sobre las anteriores partes de la serie es extrapolable a esta nueva entrega. Lo que sí que merece la pena destacar es que se trata de un notable cambio de ambiente para la saga y que es una de las películas donde Jason aparece más y está mejor caracterizado, además de tener una de las más largas persecuciones de toda la serie, donde se deja bien clara la inmortalidad de Jason. Todo esto, sumado a un final simbólico, contribuye a crear una de las mejores entregas de la serie y, junto con la sexta, una de mis preferidas.


Humor, sangre, asesinatos bestiales y variados, Jason a mansalva y qué se yo, una película de Viernes 13 que no deberíais dejar pasar. Y encima el póster mola que te cagas.

1 comentario:

Wilmar Raigosa dijo...

Estoy desparchao... ven, te invito a que escribas un comentario cualquiera en mi blog.

wilmarraigosayusted.blogspot.com