domingo, 4 de noviembre de 2007

Viernes 13, parte VII: Sangre Nueva


La séptima entrega de la serie de nuestro enmascarado zombie-psicótico favorito fue lanzada nuevamente en formato vídeo en nuestro país. Si el título original de esta séptima entrega fue Friday the 13th. Part VII: The New Blood, la edición en vídeo se titulaba de forma absolutamente desconcertante Viernes 13, parte VII: La película. Un título absurdo, imbécil, que tan sólo podía sugerir que este producto era la película basada en una obra de mayor duración o algo así (se me ocurre la serie de TV del mismo título) pero nada más lejos de la realidad. Cuando la han emitido por TV, o bien se le ha suprimido la coletilla o bien se le ha cambiado por la correcta Sangre nueva. En todo caso, esta entrega dirigida por el técnico en FX John Carl Buechler (responsable de cosas como Ghoulies III) puede vanagloriarse de ser una de las peores de la serie pues, a pesar de ofrecer lo mismo de siempre, la trama es ya tan esperpéntica y la realización tan mala que acabas pasando un buen rato de diversión ante sus notables carencias. Más o menos, la historia se centra en una joven, Tina, que tiene poderes telekinéticos con los que mató a su padre por accidente cuando era niña, haciendo que éste se ahogara en Crystal Lake. Pasados unos años, regresa con su madre al famoso lago para someterse a terapia con su psiquiatra y, también por accidente, resucita a Jason. Es decir, que todo parece sacado de un cómic de Marvel o algo por el estilo y son tantos los fallos e incoherencias narrativas que presenta esta nefasta séptima parte que, a pesar de todo, acaba diviriendo de lo lindo.

Justo al comienzo del filme vemos un calendario en el que claramente se lee que es viernes 13, y esto puede que sea lo único acertado con respecto a anteriores entregas. Acto seguido, vemos a Jason descansando en el fondo del lago justo como estaba al final de la sexta parte, pero es el hecho de ver a Tina de pequeña lo que termina por descuajaringar el asunto, más que nada porque, sin incluir el clásico 10 años después, vemos a Tina ya bastante crecidita regresando al famoso lago, lo que no deja de resultar chocante por varios motivos. El primero de ellos es que los coches, la tecnología, el vestuario, etc. siguen siendo los mismos de antaño y el segundo que el pequeño pueblo de Jason Voorhees vuelve a llamarse Crystal Lake, cuando en la entrega anterior había pasado a llamarse Forest Green. Puede que no sean más que pequeños detalles, pero teniendo en cuenta que estamos hablando de una séptima parte sólo puede ser significado de desidia y ganas de sacar dinero sin importar mucho ya la calidad del producto que nos están vendiendo.


Cuando Jason resucita al poco de comenzar la película empiezan los asesinatos, bastante bestias, por cierto, y van sucediéndose entre un ir y venir de tópicos, actuaciones baratas y una nube general de mediocridad que recubre todo el conjunto.


Aunque, todo hay que decirlo, el filme está planteado al estilo "contundente". Echadle un ojo y entenderéis a qué me refiero. Como detalle curioso, esta fue la primera de las entregas en las que participó Kane Hodder interpretando a Jason, y posteriormente repitió en Viernes 13, parte VIII. Jason vuelve... para siempre, Viernes 13, el final: Jason se va al Infierno y Jason X.


Mi nota: un cinco justito.

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