lunes, 19 de noviembre de 2007

Viernes 13: Jason se va al Infierno


La novena entrega de la saga Viernes 13 fue dirigida por Adam Marcus en 1993 bajo el título Jason goes to Hell: The final friday, y se tituló en España Viernes 13: El Final. Jason se va al Infierno y fue estrenada directamente en vídeo, como ya era traidicón desde la sexta parte. Si en las anteriores ya se desvariaba bastante, sobre todo en la séptima, esta novena película de la serie se alejaba completamente de lo que ya conocíamos para contarnos una historia descabellada en la que se nos aseguraba que Jason usaba los cuerpos de sus víctimas para seguir viviendo y asesinando, y lo único verdaderamente importante era su corazón (el órgano como tal). La película empieza con la cacería de Jason por parte de la policía que, finalmente, consigue acabar con él haciéndole pedazos. Sin ninguna explicación, Jason ha vuelto a Crystal Lake (no sé si sacaría billete para volver desde Nueva York o preferiría nadar un rato) y aparece un nuevo personaje, el cazador de cabezas Creighton Duke, que dicen lleva muchos años tras las actividades del despiadado criminal. También se sacan de la manga a una hermana de Jason (creía que era hijo único) y a una sobrina, por cierto. La película innova bastante y elimina parte de la monotonía que ya suponía una entrega tras otra, pero si ya las anteriores eran poco creíbles, ésta es una historia de maldiciones, brujería, posesiones y re-posesiones, matrimonios destrozados, periodistas sin escúpulos, es decir, un batiburrillo para caerse de espaldas que, pese a lo descabellado de la trama, se hace entretenido y consigue divertir, siempre y cuando nos olvidemos de la primera entrega, porque poco tiene que ver el estilo de dark-fantasy de ésta con el estilo slasher de aquella. Al menos, la cinta no está protagonizada por adolescentes idiotas, algo que es de agradecer, destacando la participación de John D. Lemay, curiosamente uno de los protagonistas de Viernes 13, la serie, que se emitió en Tele 5 a principios de los 90 bajo el título de Misterio para tres, junto con Las pesadillas de Freddy.




Pese a que los FX corrieron a cargo de la KNB, fueron demasiado flojos, destacando por su inmensa mediocridad el extraño bicho demoníaco que emerge del interior del cuerpo decapitado de Jason (o mejor dicho, de uno de los poseídos por éste) y el momento cumbre del film en el que Jason es enviado al infierno.


Cabe destacar que la edición en vídeo de la que se pudo disfrutar en nuestro país estuvo tremendamente mutilada y, debido a la dichosa censura, se eliminaron las escenas más fuertes, algo verdaderamente lamentable, pues considero más horripilantes programas como Gran Hermano, Mira quién baila, Supermodelo, etc, que son los que convierten realmente a la masa en seres sin seso. Ignoro si en EEUU fue estrenada en cines, pero desde luego se le debió de dar bastante bombo puesto que se realizó una adaptación oficial al cómic y todo.


No es tan buena como la primera o la sexta, pero es un agradable entretenimiento tanto para el fan como para el aficionado al género que busque un film de terror alejado de los convencionalismos al uso. De lo más recomendable.


Mi nota: Un seis. Y el póster mola que te cagas.

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