jueves, 8 de noviembre de 2007

Tránsito


Tránsito (Stay, 2005)


Duración: 99 min.
País: EEUU

Director: Marc Forster
Guión: David Benioff
Música: Asche & Spencer
Fotografía: Roberto Schaefer
Cast: Ewan McGregor, Naomi Watts, Ryan Gosling, Janeane Garofalo, Bob Hoskins, B.D. Wong, Elizabeth Reaser, Kate Burton, Michael Devine.
Productora: 20th Century Fox.


Hace unas semanas dije que iba a publicar un post haciendo referencia al Top 10 personal de las películas preferidas de la gente que leyera mi blog. Como solamente he tenido constancia de una persona, evidentemente voy a pasar de publicar dicha entrada, pues si ya tenía poco sentido hacer el experimento con cuatro gatos, menos aún con dos (contándome a mí, por supuesto). Así que, supongo que si recordáis mi Top 10, dentro de él se encontraba una película que me dejó impresionado de principio a fin: Tránsito (Stay) de Marc Forster (Monster´s Ball y Descubriendo Nunca Jamás). Este filme protagonizado por Ewan McGregor, Naomi Watts y Ryan Gosling es sin duda alguna una de las obras cinematográficas que más me han cautivado, pues se trata de un espléndido drama psicológico con tintes de suspense y, hasta en ciertos momentos, de terror, que juega con el espectador desde el comienzo y son tantos los detalles visuales que posee que exige ser visto varias veces para poder comprender la trama y aún así, siempre se pasará algo por alto. En resumidas cuentas, la fuerza de esta película reside en el poderío de sus imágenes, que te cautivan desde el principio, sin que exactamente sepamos qué es lo que va a pasar o de qué trata lo que vamos a ver. Por tanto, el principio de esta soberbia película es algo así como la clásica relación paciente-médico en un mundo aparentemente normal pero, posteriormente, todo se complica en un mundo caótico donde diferentes realidades chocan, confluyen, se entremezclan, etc. Es decir, que Tránsito es una película muy compleja, que a mí personalmente me resulta imposible describir, y de la cual poco más puedo decir salvo que me encantan sus imágenes, sus interpretaciones, el estilo visual de Marc Forster y su magnífica banda sonora. Un thriller espléndido que recomiendo a todo el mundo que disfrute con las comidas de tarro al estilo Memento y siempre y cuando se sea ame el cine de verdad, pues no es un título apto para espectadores medios, ni para la muchachada actual ni para espectadores que entienden el cine tan sólo como arma de denuncia y se muestran incapaces de ver el cine como imágenes bellas, poéticas y que crean verdadera admiración por los que nos desvivimos por las auténticas joyas de culto como la que ténéis ante vosotros.


Espléndida, sobrecogedora. Y pese a que el filme es de diez, Naomi Watts es, sin duda, de lo mejor de la película. Desgraciadamente, pasó sin pena ni gloria por las salas y ha sido despreciada, precisamente, por esos seres a los que he hecho referencia un poco más arriba.

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