domingo, 9 de septiembre de 2007

La Jungla 4.0, ¿algún problema?

El viernes fui al cine a ver una de las más esperadas (por mí, claro) películas de la temporada. Nada de serie B, nada de serie Z. Una serie A con mayúsculas, un auténtico peliculón que me ha dejado fráncamente satisfecho porque, sin concesiones, es un muy buen filme: La Jungla 4.o. La cuarta entrega de una de las mejores sagas de acción de todos los tiempos: La Jungla de Cristal. Crecí con ellas desde que tengo uso de razón (aunque escasa, la tengo) y, si bien John MacTiernan hizo una muy buena primera entrega (y una entretenidísima tercera) y Renny Harlin preparó una excepcional secuela (hace poco me enteré de que era mala según dicen los que realmente saben de cine), Len Wiseman ha entregado un filme trepidante, intenso, con acción, tiros, peleas y humor que homenajea a las anteriores pero que tiene perfecta entidad propia. El director de las infravaloradas pero magníficas Underworld y Underworld: Evolution se ha trabajado una película apoyándose en un buen argumento y un buen guión, cargado de escenas memorables que, desde los primeros minutos, se plantea como una secuela típica, con claras referencias a las tres anteriores que se aprecian durante todo el desarrollo del filme, pero a la vez aumentando todo (en ocasiones hasta el exceso) para hacerlo infinitamente más espectacular. Puede sonar a típico, y lo es, pero son tantos los nuevos elementos que Wiseman introduce en el filme que poco tiene este Live free or Die Hard que envidiar a sus predecesoras. No esperéis un discurso sobre la madurez porque no lo hay, aquí tenemos a un Bruce Willis cansado, asqueado, divorciado, menos ágil de lo que era en sus tiempos mozos, al que sus hijos odian y que, para variar, vuelve a estar por cuarta vez en el momento menos oportuno en el lugar más equivocado. Interesante es el papel de Mary Elisabeth Winstead (Destino Final 3, GrindHouse: Death Proof), un bollicao que interpreta a la hija de McClane, en un principio recatadita y al final se muestra tan burra como su padre.

En definitiva, un título con muy buen acabado en el que una trama donde el inmenso control informático al que estamos sometidos es una de los pilares principales de la historia, y en el que podremos disfrutar de la presencia (corta, pero satisfactoria) del gran Kevin Smith, director de las magníficas Clerks, Clerks II y Persiguiendo a Amy, entre otras.


Una gran película de acción que, como siempre, tendrá sus detractores, aunque esta vez no sean capaces de encontrar nada que sustente sus teorías.


Mi nota: pedazo 10.

1 comentario:

Andres Pons dijo...

A mi tambien me encanto.
Felicidades por el blog.
Saludos.