viernes, 28 de septiembre de 2007

El grito de la momia. Caspa, caspa y la momia sólo grita al final.

Y lo prometido es deuda. Hoy toca el comentario de una de las peores, más psicotrónicas y más recomendables películas de terror de toda la historia: El grito de la momia, del incombustible David DeCoteau, posiblemente uno de los directores más obsesivos y desprejuiciados a la hora de rodar a chicos guapetones enseñando sus torsos desnudos. El bodrio en cuestión sigue la línea de otros productos de tan conocido manufacturador de serie Z (está especializado en cine de género desde hace años y suele estrenar en vídeo y TV por cable), como Instituto sangriento, Puñalada final, Witches of the Caribbean, La hermandad, La hermandad II, La hermandad III, Pacto de sangre, Creepozoides, Lobos de Wall Street... todo filmes de nulo presupuesto, escasas chicas, algo de sangre y psicotronía por los cuatro costados. Casi siempre dentro de un marco adolescente en el que los descerebrados protagonistas se enfrentan a una historia que suele durar poco, deambulan por un par de escenarios hasta que los escabechan y de rápida resolución (más bien parece que el celulolide se disuelve).
Esta Ancient Evil: Scream of the Mummy ejemplifica toda la torpeza narrativa y de realización de este hombre, pues el argumento es de lo más rocambolesco y la forma de contarlo más aún. La trama se centra en un grupo de estudiantes que residen en una casa de lo más grande (absurdo), con una profesora borracha (absurdo) haciendo estudios de no sé qué, quizás de arqueología o quizás no (nunca quedan claros los campos de estudio en estos filmes). Éstos reciben un paquete con una momia que, para variar un poco, es azteca. Bien, como es mandado la momia se despierta por orden de uno de los estudiantes, que no es tal, sino una especie de reencarnación de no sé que dios azteca. Es decir, que pese a que en la carátula del DVD nos hagan referencia al hallazgo en México de una pirámide con momia included, en la película no aparece como tal, y la mayor parte del metraje consiste en idas y venidas sin interés de los protagonistas que parece que buscan quién les escabeche. Y no es posible que en una casa como las que nos muestra el filme la gente se pierda como si estuviera en medio del bosque. Y la momia sólo grita al final de la película...
Poco más puedo añadir de un bodriete de tres al cuarto, rodado únicamente para sacar algo de dinero (a poco que gane lo amortiza) y para ocupar espacio en la estantería de cualquier videoclub de los buenos o en cualquier estantería de cualquier pirado coleccionista de caspa como es un servidor. De hecho, se puede localizar entre Instituto sangriento y Wishmaster IV: La profecía...
En Imdb hay referencia a una tal Ancient Evil 2: Guardian of the Underworld, pero no sé nada más de ella, ni siquiera si será secuela oficial o no, puesto que también se la conoce como Anubis: Rising. Y, por cierto, a esta caspa se la conoce también como Bram Stoker´s Legend of the Mummy 2, título absurdo donde los haya. Toma ya.
En breve os traeré la crítica de Instituto sangriento.

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