sábado, 26 de mayo de 2007

Uwe Boll y su Alone in the dark

Tras el estreno en cines de la película Alone in the Dark, de Uwe Boll, desperté mi interés por la obra de este señor, despreciado por muchísimos y adorado por muy pocos. Dado que en nuestro mundo nos movemos en masa, cuando toca poner a parir a alguien, toca poner a parir a alguien y película que estrena, película que masacramos. Yo no estoy aquí para eso, y no es que Uba me pague algo ni nada, sino que me gusta su cine y me gusta que lo haga y siga haciéndolo. Cierto es que sus obras no son buenas, pero la única que realmente es mala de cojones es House of the dead, posiblemente uno de los mayores truños de la historia del cine lanzado en salas y superado con creces por su propia secuela, House of the dead 2: Dead aim (estrenada en DVD bajo el título de El amanecer de los zombies). Uwe Boll, está claro, tiene dificultades para dirigir pero le gusta lo que hace y cree que hace grandes películas. Y grandes no son, pero son divertidas y puro divertimento friki, pues mete de todo lo que le llame la atención y se nota su pasión por los tiempos bala y los videojuegos de tiros. En definitiva, es un autor (dicho con muchas comillas, pero un autor al fin y al cabo). Lo que sí que se le puede hechar en cara es lo que se les hecha en cara a todas las adaptaciones de videojuegos, y es su nula fidelidad al argumento original, aunque, visto desde otro punto de vista, podría entenderse que Boll hace filmes que amplian la historia de los juegos. La crítica no tolera (y en muchas ocasiones, su postura es irracional, aunque, claro, ellos sólo tienen ojos para Scorsese y derivados) las adaptaciones de juegos, y eso que de ese pequeño sub-mundo han salido buenas películas, como Resident Evil, Mortal Kombat, Silent Hill, etc. Son videojuegos y para ellos eso no es cine.


Cuando vi Alone in the dark en el cine me quedé perplejo porque aquello era para mear y no echar gota. La película empezaba con un rótulo de casi tres minutos de duración en el que se nos intentaba poner en situación sobre lo que íbamos a ver pero que lo único que conseguía era dejarte en una nube de surrealismo de la que dificilmente se podía salir... La peli en sí no es tan nefasta como la pintan. Es cierto que no estamos ante un buen film y es cierto también que el tío Uwe debería plantearse seriamente el hacer sus películas con menor presupuesto y rodarlas directamente para distribuirlas en vídeo. Es cierto que la trama carece de pies y cabeza, pero creo que, al margen del videojuego, estamos ante un film entretenido y muy divertido, aunque lejos de divertir de la manera que seguramente pretendía Uwe Boll. El problema real es que Boll no aporta gran cosa como director, es decir, que la historia avanza a trompicones, que te pierdes a los quince minutos de película y que no te termina de quedar claro para qué demonios quería el doctor chalado abrir la puerta (me parece que únicamente para joder). Dentro del conjunto, lo peor de todo es Tara Reid que, a parte de que su papel no aporta absolutamente nada, la chica actúa soberanamente mal. En definitiva, un film correcto que engancha y que resulta bastante curioso sobre todo por el tremendo rodillo explicativo de más de dos minutos que nos meten al principio como ya he comentado al principio. Ligerita.


Por supuesto, en casa tengo una copia original de la edición en DVD.


Mi recomendación: ved la película o haced lo que os dé la gana.


Por supuesto, Boll ha rodado más cosas y a la espera estoy de títulos como In the name of the king: A Dungeon Siege Tale, Bloodrayne II: Deliverance y Seed, y espero ver obras anteriores como Siniestro (Sanctimony).


El póster de la película de Boll:




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