viernes, 26 de enero de 2007

La nueva trilogía de Drácula



Dracula 2000
AÑO 2000

DURACIÓN: 99 min.

PAÍS: EEUU
DIRECTOR: Patrick Lussier
GUIÓN: Joel Soisson (Historia: Patrick Lussier & Joel Soisson)
MÚSICA: Marco Beltrami
FOTOGRAFÍA: Peter Pau
REPARTO: Jonny Lee Miller, Justine Waddell, Jennifer Esposito, Omar Epps, Gerard Butler, Danny Masterson, Jeri Ryan, Colleen Fitzpatrick, Lochlyn Munro, Sean Patrick Thomas, Shane West, Christopher Plummer.
PRODUCTORA:Dimension Films / Wes Craven Films.
Recientemente he podido ver nuevamente un filme que Wes Craven produjo en el año 2000 para Miramax y Dimension Films, Drácula 2001 (Dracula 2000, 2000) un simpático producto terrorífico que narraba la historia de Drácula en nuestros días, en pleno siglo, XXI, con la esperanza de adaptar el mito a los standards del momento. No es que de aquella idea surgiera un gran filme, pero desde luego es un producto bastante competente que, a falta de otras virtudes, se hace mortalmente entretenido. Y es que la historia de un Van Helsing que custodia el ataúd de Drácula vigilando que éste no despierte, el robo de dicho ataúd por unos delincuentes (entre los que se encuentra la secretaria de Van Helsing), la posterior resurrección de Drácula y la búsqueda implacable de aquella mujer que lleva su sangre, se hace lo bastante llamativo e interesante como para que merezca la pena echarle un vistazo. Como ya he dicho, se trata de un sencillo filme de vampiros con todo lo que se le puede pedir a una película de nuestra época, es decir, que además de los necesarios mordiscos y gotas de sangre, se nos ofrecen multitud de escenas de acción al más puro estilo Matrix, con los típicos saltos que buscan espectacularidad y artificio. Así que, evidentemente, podemos deducir que esta película con Drácula macarra es un disparate total, pero un disparate divertido, simpático y, en definitiva, apreciable.

El filme fue escrito por Joel Soisson y Patrick Lussier y dirigido por éste último, de los cuales puedo decir que estuvieron francamente inspirados a la hora de dar una nueva explicación al origen de Drácula, el cual no revelaré aquí.
Pese a que el libreto tuviese un final bastante cerrado, sorprendentemente, no se llegó a rodar una, sino que se rodaron dos secuelas, lanzadas directamente al mercado del vídeo, y protagonizadas ambas por Jason Scott Lee. La primera de ellas ha sido editada en DVD en nuestro país, no pudiendo decir lo mismo de la tercera.
Las secuelas: Los mordicos continúan, el ansia de dinero, también.

Dracula II: Ascension
AÑO: 2005

DURACIÓN: 82 min. (y bastante aburridos)

PAÍS: EEUU
DIRECTOR: Patrick Lussier
GUIÓN: Joel Soisson & Patrick Lussier
MÚSICA: Marco Beltrami, Kevin Kliesch
FOTOGRAFÍA: Douglas Milsome
REPARTO: Jason Scott Lee, Jason London, Craig Sheffer, Roy Scheider, Brande Roderick, Jennifer Kroll, Diane Neal, Khary Payton
PRODUCTORA: Distrubuida por Buena Vista Home Video

Así, Drácula II: Resurrección (Dracula II: Ascension, 2003), dirigida también por Patrick Lussier y escrita de nuevo por éste y por Joel Soisson, está tocada por la mediocridad. Resulta difícil comprender como procediendo de los dos mismos guionistas, la película se aleja totalmente del final cerrado de la primera entrega y se descuelga ignorando parte de los acontecimientos que en ella se narraban al final del metraje, con el único pretexto de encontrar una manera de resucitar a Drácula. No creo que a nadie le reviente el final del primer filme a decirle que Drácula acababa carbonizado. A partir de aquí, el cadáver del vampiro es trasladado a la morgue, donde, sin dudarlo ni un momento, los dos forenses llegan a la conclusión de que se trata de un vampiro. Acto seguido, se nos muestran un mogollón de escenas mal hilvanadas y rodadas de mala manera, a través de las cuales podemos deducir que el objetivo de los muchachos protagonistas es ayudar al novio paralítico de una de ellos inyectándole sangre de vampiro (es decir, un argumento completamente imbécil). Para fastidiar aún más la película, el nuevo Drácula es completamente diferente al de la primera entrega, si aquel era moreno, este es rubio y, a parte de que no se menciona su nombre en ningún momento, se pasa la mayor parte del filme encadenado, por lo que los momentos de acción son mínimos. En definitiva, esta segunda parte es, no sólo un mal filme, sino un burdo intento de sacar algo más de dinero a costa del éxito de la primera parte.

Sorprendentemente, Drácula III: Legacy (2005), es una continuación directa de la anterior, y como suele pasar en muchas ocasiones, supera con creces a la anterior, siendo, esta sí, un perfecto producto de vampiros, ambientado en Rumania, donde se ha librado una guerra civil en la que, delirantemente, participan los vampiros. Este punto se toca en el filme de mala manera y deja bastante clara la incapacidad narrativa de Patrick Lussier y Joel Soisson, de nuevo guionistas y director. Tampoco es que el argumento sea abundante, pues, básicamente, se trata del enfrentamiento final con Drácula (otro diferente, esta vez interpretado por Rutger Hauer) y su definitiva destrucción. Unos cuantos FX, unos cuantos mordiscos y unas cuantas ideas incomprensibles hacen de esta tercera entrega un título superior a la segunda parte y casi al nivel de la primera. Aún sin estrenar en España.

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