lunes, 30 de mayo de 2016

Nocturna 2016: Embers


Dirección: Claire Carré

Intérpretes: Jason Ritter, Iva Gocheva, Greta Fernández, Tucker Smallwood, Karl Glusman, Roberto Cots, Dominique Swain, Matthew Goulish


Reseña:

De todas las propuestas que he visto en esta última edición de Nocturna, esta ha sido sin duda alguna la mejor. Embers cuenta como, tras una pandemia, los supervivientes de la infección intentan buscar el sentido de su existencia y de las relaciones con sus semejantes en un mundo carente de recuerdos y memoria.

He aquí el mejor ejemplo de cómo sacar partido a una historia aprovechando al máximo los pocos recursos de los que se dispone. Rodada plenamente en un búnker, exteriores y ruinas, he aquí una cinta independiente, pequeñita, pero enormemente bella, cautivadora y que deja huella a medida que pasa el tiempo desde que se termina su visionado. La cinta parte de una premisa interesante que no necesita apenas desarrollo, puesto que con la información que se da al espectador es más que suficiente para cumplir su objetivo, que no es otro que centrarse en los personajes. He aquí diferentes historias paralelas que transcurren en un mismo universo pero que en ningún momento se entremezclan. La información que se da acerca de los distintos personajes tampoco es excesiva, sino la justa y necesaria para que empaticemos con ellos, quizás con algunos más que con otros... Lógicamente, un buen resultado no se hubiese conseguido sin unas interpretaciones a la altura y, desde luego, Embers cuenta con ellas. No hace falta rebanarse los sesos para entender al completo la película, aunque también es cierto que, en cierto modo, se deja que el espectador saque sus propias conclusiones, no sólo en lo que a elementos y aspectos puntuales de la historia se refiere, sino también en su bellísimo final.

Embers supone 83 minutos de puro placer audiovisual que te sumergen de lleno en un mundo apocalíptico y deprimente, del que se pueden interpretar distintas lecturas, gracias a un guión en el que sus responsables pretenden dar a entender, por ejemplo, que aquel que siempre ha seguido el camino del mal nunca se desviará de él, o que por muy desesperanzadora que sea la situación, al final todo puede volver a encauzarse.

Sin duda alguna, esta cinta dirigida por Claire Carré es una propuesta muy a tener en cuenta por el aficionado al buen género fantástico aburrido de lo mismo de siempre. No es, eso sí, un film nada comercial, sino muy festivalero, por lo que no es recomendable, desgraciadamente, para todos los públicos. De todos modos, el que quiera encontrarlo, lo encontrará.


Nota: 7,5/10.

domingo, 29 de mayo de 2016

Nocturna 2016: Cold Moon



Director: Griff Furst

Reparto: Stephanie Honoré, Christopher Lloyd, Robbie Kay, Rachele Brooke Smith, Frank Whaley, Tommy Wiseau, Josh Stewart, Candy Clark.

Reseña:

El incombustible Griff Furst, director y actor, sigue sin dar su do de pecho a pesar de que aquí entrega uno de sus mejores trabajos hasta la fecha. Si analizamos detenidamente la carrera de este joven veremos que tras él hay una larga colección de títulos destinados al mercado del vídeo y la TV por cable. Responsable de engendros para la Asylum como la deplorable y desternillante Universal Soldiers o la aburrida I Am Omega, también le debemos títulos como El tiburón del pantano, Mandíbulas 3, Tiburón fantasma y Caimanes mutantes. Aparte, su trabajo como actor es también bastante amplio, habiendo aparecido en películas como Focus o Terminator: Génesis.
Pero a lo que vamos, Cold Moon es, como decía, su cinta más correcta y más para "todos los públicos", por decirlo de alguna manera.

¿De qué trata? En la pequeña localidad de Babylon, Florida, una joven es asaltada por un misterioso individuo encapuchado. Tras dar muerte a la chica, el encapuchado  lanza su cuerpo a las negras aguas del río Estigia, casualmente el mismo lugar en el que sus padres desaparecieron de su barco en la década anterior. El banquero del pueblo y su acaudalado padre son los principales sospechosos del crimen...

La película adapta una novela de Michael McDowell, guionista de Bitelchús y Pesadilla antes de Navidad y, la verdad, se queda a medio camino de todo, pese a que lo que cuenta puede resultar más o menos curioso. Cold Moon supone un entretenido pastiche de conceptos, géneros y subgéneros, entremezclando el thriller campestre con el terror sobrenatural y el drama familiar. El problema es que no termina de acertar del todo, ya que el guión, principal punto de conflicto del film, no tiene muy clara la dirección a seguir, lo que trae como resultado una película inconexa, confusa y mejorable. Es más, cuesta seguir la película debido a este farragoso guión, el cual encierra fallos tan importantes como el hecho de que no sepamos qué lugar ocupa más de un personaje hasta que el contador no alcanza más del minuto cincuenta, o que no sepamos realmente de qué trata la historia hasta bien tarde. A todo esto hay que añadir la dirección de Furst, salpicada de esos tics que caracterizan el cine que hace, es decir, planos tan cerrados y breves que no te permiten vislumbrar lo que ocurre alrededor de los personajes, secuencias que requieren acción resueltas en dos segundos, etc.

No obstante, no todo es negativo, ya que esa incertidumbre y falta de dirección del libreto puede incluso jugar a favor de la película al contar con algún giro argumental que permite un replanteamiento completo de lo visto anteriormente, dando ya a conocer cuáles son las verdaderas intenciones de los mugrientos y pringosos espectros. Por ende, reivindico la idea que intenta transmitir la película acerca de la locura y pérdida del control de la situación de uno de los personajes principales.

Sin duda, lo mejor de Cold Moon, ya que empieza de una forma bastante potente, y las breves apariciones del asaltante encapuchado resultan francamente turbadoras. Aparte, los escenarios rurales en los que se desarrolla la historia resultan sobrecogedores y junto con la soberbia ambientación son, con diferencia, lo mejor de la película. De acuerdo que el espectador tiene cierta sensación de desasosiego transmitido por la abuela y hermano de la joven asesinada, pero no es suficiente para que el visionado de la cinta suponga una experiencia realmente satisfactoria.

No se merece una mención especial ninguna de las actuaciones, salvo quizás las de Frank Whaley y Josh Stewart, correctos y entregados a su labor, pero poco más. La presencia de Christopher Lloyd es meramente anecdótica y supone un toque cómico de naturaleza involuntaria. Además hay que añadir ciertos momentos con altas cotas de delirio que invitan a la carcajada. Si esto es bueno o malo, ya depende del estado de ánimo en el que se encuentre el espectador.

En resumidas cuentas, Cold Moon es un ejercicio de suspense y terror que se ve con agrado, aunque no supone ni una reinvención de ninguno de los dos géneros ni tampoco va a perdurar en el recuerdo salvo por tratarse de lo mejor que ha hecho su director en toda su carrera.


Nota: 5/10

sábado, 28 de mayo de 2016

Nocturna 2016: Disco Inferno (C)


Disco Inferno (C)

Director: Alice Waddington

Reparto: Olivia Baguvi, Yibing Cao, Cova de Alfonso, Victor Granado, Mikeka Nshimbi, Ana Rujas, Aitana Sánchez-Gijón, Alice Waddington.

Reseña:

Haciendo honor a uno de los mejores profesores que tuve durante la carrera, voy a describir de forma precisa, breve y concreta lo que me ha parecido este cortometraje escrito y dirigido por Alice Waddington.  ¿Qué pretende contar? Una funcionaria infernal tiene la misión de rescatar a su jefa, pero el Diablo no está dispuesto a volver a su rutina diaria... ¿Lo cuenta bien? Pues no, porque todo se reduce a un compendio de imágenes impactantes y poco más, en un producto que pretende ir de profundo y provocador y se queda en la nadería alucinógena más sonrojante que he podido ver  en una pantalla. Aburrido, mediocre, absurdo, este trabajo de 12 minutos que se hacen eternos sólo me sirve para confirmar que la mayoría de los cortos que se realizan a día de hoy no dejan de ser mera técnica de escuela, exclusivos vehículos de lucimiento para que sus implicados demuestren lo bien que se han aprendido la lección, sacrificando una historia coherente o que enganche un mínimo.

Lo que es realmente triste es que los presupuestos más o menos holgados estén al servicio de obras tan pretenciosas, pomposas y absurdas como esta. Si este es el terreno en el que tiene que moverse el cortometraje de terror, conmigo que no cuenten. Y sí, pocas veces uso esta expresión, pero su visionado fue un sopor y un auténtico sufrimiento. Vergonzoso es quedarse corto, aunque no tanto como proyectarlo en inglés sin ningún tipo de subtítulo. Muy delicados al no contar con aquellos que no dominamos el idioma. Y gracias por contar Aitana Sánchez-Gijón en vez de con muchos de los actores que están a la espera de su oportunidad. Por eso, y por todo, gracias, de todo corazón.


Nota: 2/10 (en honor al brillante trabajo de fotografía).

discoinferno

viernes, 27 de mayo de 2016

Nocturna 2016: Summer Camp

summercamp


Director: Alberto Marini

Intérpretes: Diego Boneta, Maiara Walsh, Jocelin Donahue, Andrés Velencoso, Mark Schardan, Rick Zingale, Xavier Capdet

Reseña: 

He de decir que mi primera incursión en Nocturna 2016 no ha podido ser más grafiticante. Summer Camp es el debut en la dirección de Alberto Marini, guionista de títulos como las estupendas Mientras duermes y El desconocido, y la decepcionante Extinction.  A su vez, la película cuenta con Jaume Balagueró como productor ejecutivo.

¿De qué trata? Summer Camp cuenta la historia de cuatro jóvenes estadounidenses, que se apuntan como monitores a un campamento de verano en España. A su llegada al campamento, una rara infección que causa ira extrema desencadena una oleada de terror, sadismo y locura, lo que determinará el inicio de una carrera a contrarreloj para encontrar la fuente del contagio y poder salvar sus vidas.

Bueno, vamos a ver, hay que ser claros, no se trata de una película original, ni muchísimo menos, o al menos no es original en cuanto a lo que ofrece en primera instancia. Es más, el guión no es más que un pastiche de títulos que ya nos sabemos de memoria. De hecho, a tenor de la sinopsis mostrada en el párrafo anterior, es inevitable que se nos vengan a la mente películas como 28 días después (y secuela), Cabin Fever, [REC] (en una versión más afortunada que su lamentable cuarta entrega), etc. Tampoco me parece de recibo dar más referencias para no reventarle esta broma a nadie, pero ahí hay otro buen puñado de títulos que esta película homenajea, o directamente saquea. Entonces, ¿qué tiene de gracioso este verbenero producto? Pues eso, su gracia, su salero y sus desprejuiciadas dosis de humor negro como el tizón.  Y, además, la estructura narrativa del guión es magnífica, ya que sabe dosificar la acción, el terror y las sorpresas de la manera más adecuada, sin saturar la función con diálogos imbéciles como ocurre en muchas ocasiones. Es más, la película no se anda con rodeos, es sincera y honesta con el espectador, dejando bien claras sus intenciones prácticamente desde los primeros minutos. En este sentido, el espectador no pierde ni un momento el interés por lo que se le cuenta y, pese a lo trillado de más de una situación, al final, éste acaba sorprendiéndose. Esto se debe a que, en un alarde de ingenuidad pseudocientífica, el libreto introduce un par de ideas novedosas (que pienso dejar para que cualquier potencial espectador descubra) que hacen que el visionado de esta completita cinta de terror sea toda una experiencia.

Puede que no nos encontremos ante una gran película, pero es que tampoco es necesario, ya que estamos hablando de género fantástico, el cual se mueve en un terreno regido por otras normas mucho más liberales y permisivas que las del cine convencional. De esta manera, para exigir, ya están otros títulos, pues este deja bien claro que aún se puede realizar terror palomitero, entretenido y apreciable. El filme está protagonizado por Maiara Walsh (Los muertos del hambre), Diego Boneta (Scream Queens) y Jocelin Donahue (La casa del diablo, sí, de mi querido Ti West).

Un título a tener en cuenta, brutal, sanguinolento, rodado de forma impecable a pesar de algún que otro fallo perdonable, y en el que se nota la mano de Balagueró.

Nota: 7/10.

jueves, 26 de mayo de 2016

Nocturna 2016

Como muchos aficionados al fantástico ya sabrán, esta semana se está celebrando el Festival Internacional de Cine Fantástico de Madrid, NOCTURNA 2016. Y allí va a estar Peibolster en Cinemascope. Como la vida de cada uno es un compendio caótico de experiencias y obligaciones, no podré asistir más que a unas poquitas películas (Summer Camp, Cold Moon), alguna aún por determinar, que tendrán su oportuna reseña, y al estreno del nuevo cortometraje del director Sergio Morcillo (Tus gritos me dan risa, M is for Metamorphose), titulado You're gonna die tonight.


Os invito a participar en esta nueva edición de este divertido festival, donde volver a ver caras conocidas e intercambiar opiniones sobre cine fantástico siempre es un placer.

Todo lo que necesitáis saber está aquí: http://www.nocturnafilmfestival.com/


jueves, 5 de mayo de 2016

Capitán América: Civil War


Capitán América: Civil War

Directores: Anthony Russo, Joe Russo

Intérpretes: Chris Evans, Robert Downey Jr., Scarlett Johansson, Sebastian Stan, Anthony Mackie, Don Cheadle, Jeremy Renner.


Reseña:

Y de la mano de los Russo, llegó la tercera entrega de Capitán América, más cerca de ser un Vengadores 2.1 que una película dedicada en exclusiva al personaje que da nombre al título. Aquí han surgido infinidad de debates acerca de su dudosa fidelidad a la historia en la que se inspira y que, por descontado, no me he leído. No soy mucho de cómics, leo sólo lo fundamental, lo que me llama mucho la atención. Ello se debe a que me resulta imposible estar al día en todo lo que se publica, además de que considero que ya es demasiado tarde para ello, principalmente por vaguería y por supuesto por cuestiones monetarias. Es así, no me apetece gastar un duro más en viñetitas, bastante tengo con el dinero invertido en celuloide. Y además voy a ser sincero: Me importa un comino la fidelidad al cómic en lo que a historia se refiere, casi para cualquier adaptación que se precie. Mientras se mantenga la línea general y se respeten personajes, me vale (y si no, que se lo digan a Christopher Nolan). Incluso me suele importar poco la total fidelidad cuando se adapta una novela a la gran pantalla, según qué casos. Por esta razón, vamos a ser claros desde el principio: el cine y el cómic son dos medios diferentes y, por ende, tienen normas distintas. Ahora bien, ¿qué me ha parecido la película?

Primeramente, deberemos saber de qué trata, ¿verdad? Después de otro incidente internacional con dramáticas consecuencias en el que Los Vengadores se ven involucrados, las presiones políticas para instaurar un sistema que exija más responsabilidades se han visto aumentadas, lo que supondrá un control total sobre las actuaciones del grupo de superhéroes, cada vez más frecuentemente tratados como mercenarios. Esto llevará a una tensa situación que terminará por dividir a Los Vengadores, mientras entra en escena un nuevo villano.

La historia que nos cuentan los Russo, al margen de pequeños detalles que la reducen en el tercio final al simplismo más absoluto, me ha gustado en líneas generales. Esa reducción a lo más simple puede, no obstante, jugar a favor de la película, ya que el malvado malvadísimo, interpretado por Daniel Brühl, tiene algo más de fondo humano que otros malvados de cómic. Sin embargo, pese a que me ha resultado interesante, creo que su inclusión en la trama ha sido algo traída por los pelos. ¿Cuál es el punto fuerte del conjunto? Precisamente el enfrentamiento, tanto verbal como físico (casi más el verbal), entre el Capi y el petardo de Iron Man. Aquí no voy a dejar a un lado mis sentimientos hacia el millonario del traje metálico. Nunca me ha caído bien, por lo que todo lo concerniente a esas discrepancias resueltas a base de hostias entre los dos supuestos héroes es más que bienvenido. En este sentido, Civil War hace una perfecta disección de cada uno de los personajes. O de casi todos, aunque a esto ya llegaremos... La Viuda Negra,  Máquina de Guerra, Ojo de Halcón, El Soldado de Invierno, Black Panther, Ant-Man... son demasiados personajes para aquellos espectadores que no hayan seguido la trayectoria narrativa de las diferentes entregas del Universo Marvel, lo que puede suponer un impedimento bastante serio para el disfrute total de esta nueva aventura del Capi. El hecho de recuperar las tramas de Vengadores: La era de Ultrón, en mi opinión, juega muy a favor de la trama a pesar de que exija dedicar cierto tiempo para ver las películas previas. Y las secuencias de acción son brillantes, están bien rodadas y resultan frenéticas, hasta el punto de crear cierta emoción.

Por ende, como película, sí, Capitán América: Civil War me ha parecido buena, aunque varios puntos por debajo de la magistral El soldado de invierno. Teniendo en cuenta que El primer vengador, aunque eso suponga mi fusilamiento, me pareció de lo más apreciable, pondré ambas al mismo nivel.

Y es aquí cuando he de hablar del punto más conflictivo de esa tercera entrega: la inclusión de una versión adolescente de Spiderman. Y es precisamente el motivo por el cual reduzco la nota de esta entretenidísima y notable película de acción, por la presencia de un Spidey diseñado para críos, con gracietas infantilonas y ridículas hasta el exceso. Y todo por mantener al público infantil fiel a la butaca... que es lo que más pena me da. Si no fuera por ese molesto elemento, de verdad, le subía la nota, pero es que aporta tan sumamente poco la presencia de este Trepamuros en pañales que, de verdad, sólo me quedo con el diseño del traje. Y remarco "el traje", porque el CGI para animar a este super-héroe es, simplemente, penoso. Creo que esto ya va en cuestión de gustos, aunque prefiero retraerme a los años 90, donde los adolescentes no eran tan adolescentes, cosa que era muy de agradecer. Además, este infantilismo choca bastante más con ese tono algo más oscuro que tiene la película. Por si esto no fuese poco, tanto este joven Peter Parker como su joven Tía May (Marisa Tomei) se sienten innecesarios y forzados. Una pena, de verdad.

Ahora va el remate final. Aunque sea algo totalmente gratuito, y puesto que la propia campaña de Disney ha fomentado la dichosa y NECESARIA comparativa, diré que no, no me ha gustado más Capitán América: Civil War que Batman v Superman: El amanecer de la justicia. Y el no es más que rotundo, porque esta nueva aventura Marvel viene lastrada por un personaje para niños perjudicando el resultado final. BvS es más adulta, más seria, más madura, más violenta, más épica y más desquiciada, lo que implica que tampoco es para todos los públicos. Capitán América: Civil War, mola, bastante, pero es mucho más asequible para la mayoría.

Llegados a este punto, que cada uno decida, yo no tengo la verdad absoluta.


Nota: 6,5/10.

miércoles, 27 de abril de 2016

Locke



Título original: Locke

Director: Steven Knight

Intérpretes: Tom Hardy, Olivia Colman, Ruth Wilson, Andrew Scott, Ben Daniels, Tom Holland y Bill Milner

Reseña:
Tom Hardy interpreta a Ivan Locke, un hombre en apariencia tranquilo que trabaja como capataz de grandes obras, cuya vida ha transcurrido hasta el momento sin demasiados sobresaltos. En la víspera de uno de sus más importantes trabajos, sube a su coche sin imaginarse que su vida va a dar un giro inesperado cuando reciba una llamada que trastocará la tranquilidad de su existencia. Desde ese momento, los aspectos familiares, laborales y personales de Locke referidos a su pasado le harán tomar una serie de importantes decisiones.

He de aclarar que esta sinopsis es lo más parecido a lo que la película nos va a contar, ya que por la red circulan auténticos desastres que dan una idea equivocada de lo que hay aquí. Locke es una película peculiar, contada en tiempo real, absorbente, dinámica y, en suma, magistral. El único actor al que vemos en pantalla es Tom Hardy, el resto de intérpretes simplemente prestan su voz a una historia atípica y francamente original en la que se plantean diversas dudas acerca de la capacidad de redención del ser humano y acerca de la toma de decisiones que nosotros consideramos correctas. Humildemente, creo que Locke es una película que puede suponernos una ayuda enorme en aquellos momentos en los que nos mostramos dubitativos y no sabemos qué demonios hacer con nuestra vida al margen de la opinión de los que nos rodean. Y es que a veces las decisiones que nosotros consideramos correctas no van a ser aceptadas por todas aquellas personas que conforman nuestra pequeña burbuja, perjudicando a algunas y beneficiando a otras. Los fantasmas de nuestro pasado siempre estarán ahí, esperando a que nosotros decidamos enfrentarnos a ellos quebrantando la linealidad que nuestra vida pueda llevar. En este sentido, Locke también nos habla de la honestidad, esa que debemos mantener aunque suponga la pérdida de lo que nos importa. Ese es, sin duda, el mensaje más importante de la película.

Esta película dirigida por Steven Knight, responsable de una de las mejores películas de Jason Statham, Redención, es un vibrante ejercicio de estilo apoyado en la labor impecable de un actor tan sumamente potente como es Tom Hardy. Resulta increíble la cantidad de sensaciones que este intérprete es capaz de transmitir con su trabajo en la película. Es una obra hecha para él pero no para servir exclusivamente de vehículo de lucimiento. Los momentos en los que Locke, sin perder ni un atisbo de su temperamento, habla con su difunto padre mirando a través del retrovisor del coche como si éste se encontrase en el asiento de atrás te generan profunda desazón al darte cuenta de todo lo que llevaba dentro de sí el personaje. Es esta una de las razones por las que Locke tiene tanta fuerza, ya que su guión no encierra una excesiva complejidad pero sí riesgo en cuanto a la narrativa. Que una película que transcurre en un espacio tan limitado, y en la que sólo vemos el rostro de un actor, no resulte aburrida es sinónimo de que ha conseguido captar la atención del respetable al plantear una historia atrayente y cautivadora.

Lógicamente, esta película no se puede recomendar a la ligera, simplemente por lo que es. Al aficionado al cine podrá gustarle o no, pero desde luego al espectador casual, a ese que no entiende ni de directores, ni actores, y que quiere ver la clásica historia de bueno persigue a malo (sin que esto sea nada indecoroso, por supuesto) esta cinta no le interesará lo más mínimo.


Para mí, una cinta casi sobresaliente.

Nota: 9/10.

Superman IV: En Busca de la Paz

Título original: Superman IV: The Quest for Peace

Dirección: Sidney J. Furie

Intérpretes: Christopher Reeve, Gene Hackman, Margot Kidder y Jackie Cooper

 

Reseña:

Sé que con esta reseña voy a levantar ampollas, y de las gordas. Y también sé que me voy a contradecir más que el guión de Terminator: Génesis. Más de uno me replicará que cómo puedo poner a bajar de un burro una película que sigo disfrutando a día de hoy. A lo que responderé: "Es lo que hay". Y sinceramente, creo que todo atisbo de réplica me da igual. Dicho esto, comencemos el espectáculo.

¿Qué pasa si juntas una historia ambiciosa y sumamente atractiva con un presupuesto paupérrimo? Viendo Superman IV: En busca de la paz obtenemos una respuesta. Pese a los enormes atractivos que para mí tiene esta película, la cuarta aventura del Hombre de Acero es un despropósito de tomo y lomo en muchos aspectos, y para muchos espectadores... Pese a que un número bastante cuantioso de aficionados y críticos detestan Superman III, en algunos aspectos está muy por encima de esta cuarta, especialmente en cuestiones técnicas. Sin embargo, Superman IV tiene una ventaja, y es que suprime toda la comedia slapstick que había en la tercera, ofreciendo una trama algo más seria y que, siendo justos, resulta más molona.

Vamos pues, a ponernos en situación. Ya habían pasado cuatro años tras el desastre comercial que había supuesto la reivindicable Superman III, cuando los Salkind, la Warner y el propio Christopher Reeve le dieron carpetazo a la saga del Hijo de Krypton. A pesar de ello, la mítica productora Cannon Films adquirió parte de los derechos para así poder realizar una cuarta entrega. De modo que, si pensamos un poco, los problemas de Superman IV proceden no sólo del guión, sino también de la propia producción. Por eso, primero tenemos que comentar de qué trata esta cuarta aventura del superhéroe de los calzoncillos rojos. En esta ocasión, Superman ha decidido eliminar todas las armas nucleares de la Tierra estrellándolas contra el Sol. Pero el criminal Lex Luthor ha creado un doble del héroe que siembra el caos en todo el mundo con sus aterradores poderes. ¿Mola? Pues a mí sí, pero hay varios problemillas con la cinta...

Partiendo de una buena historia como es la del desarme nuclear se elaboró un libreto que, debido a los recortes y problemas de producción derivados de la delicada situación económica en la que se encontraba la Cannon, derivó en una película pobretona en la que no se profundiza en absolutamente nada de lo que se quiere contar, y en la que la idea inicial se convierte en una mera anécdota sin ninguna explotación. No es buen guión, de acuerdo, ya que resulta confuso, y torpe, pero al desastre que supuso la película contribuyó sobre todo la mala gestión económica. Una cosa es emplear 17 millones de dólares en películas como El guerrero americano o Desaparecido en combate, producciones baratas y rentables a tope que en realidad costaron mucho menos, y otra cosa emplear tan escasa cantidad en una entrega de la saga Superman. Lógicamente, eso se tuvo que notar en la película, y por ello los FX suponen un bajón tremendo en comparación con las tres entregas anteriores. Pero, claro, si no hay dinero, no podemos esperar unos correctos efectos especiales. El problema es que tanta pobreza de medios no resaltaría tantísimo si no hubiese una diferencia tan abismal entre esta cuarta película y las tres primeras. Y, como bien he dicho, eso es lo que ocurre al querer rodar con cuatro duros un libreto que daba para una enorme superproducción. No sólo se resintieron los efectos especiales, sino también la fotografía, la caracterización de los personajes y la propia duración de la cinta, recortada hasta los escasísimos 90 minutos.


La inclusión de una serie de las lamentables aportaciones pseudocientíficas en la trama, ya sean la creación y nacimiento del villano pensado para esta cuarta parte, el Hombre Nuclear, o cualquier lección de ciencia infusa que nos brinda el "bueno" de Luthor, resulta aún más chocante y propio de cualquier serie infantil de dibujos animados. Cómo Luthor le cuenta a su sobrino la manera de diseñar un clon maligno de Superman es algo tan ingenuo que acaba resultando entrañable. Con todo, este amago de He-Man que es el Hombre Nuclear a mí me hace bastante gracia, más que nada porque se trata de un personaje que conforma una némesis de Superman muy acorde con los tiempos que corrían cuando se estrenó la película, el típico de toda serie B que se preciara por aquel entonces. Pero es que aquí no termina todo, pues a lo largo de la película podemos encontrar errores tan sumamente garrafales como que una persona sea capaz de respirar en el espacio y atravesar sin problemas toda la atmósfera sin ningún riesgo de desintegración. Esos son los detalles que no me gustan de Superman IV, ya que te das cuenta de que perfectamente podrían haberse evitado. Con todo, y dejando bien claro que las dos primeras entregas de la franquicia son insuperables, refiriéndome a la segunda parte como la de Richard Donner, acepto estos errores porque no me queda otra.

Sin embargo, hay algo con lo que no puedo de verdad, y son aquellas secuencias en las que aparece el villano Lex Luthor, probablemente una de las peores interpretaciones de Gene Hackman. Quieren ser cómicas hasta el punto de resultar simplemente patéticas y surrealistas. Por eso decía anteriormente que se abandona la comedia slapstick... pero por desgracia se recurre a la comedia chusca sin ningún tipo de gracia. En este sentido, dentro de esta línea de comedia verbenera encontramos la acción concerniente a los intereses amorosos de Superman/Clark Kent, abarcando desde la plomiza de Lois Lane (interpretada nuevamente por Margot Kidder) hasta la petarda de Mariel Hemingway. A pesar de que tienes la risa tonta continuamente, el único que está a la altura en este triángulo interpretativo es Christopher Reeve en la que fue su última aparición como Superman, aún evidenciando ya cierto cansancio por el personaje.


Ahora bien, muchos se preguntarán por qué, siendo tan mala en algunos aspectos esta cuarta película de Superman, me sigue gustando. Lo voy a dejar muy claro:  Superman IV es una serie B (aunque para la Cannon fuese A) que sólo sirve para divertir y para ver por última vez a Christopher Reeve vistiendo el traje azul. La disfruto porque, guste o no, para mí tiene apuntes interesantes. No obstante y, pese a todo, los primeros minutos son lo mejor de la película, con el regreso de Clark a Smallville y esa nostalgia que evoca a la primera entrega (y seguramente la mejor de todas). A partir de ahí, ya reina el cachondeo y, pese a todo, Superman IV me parece una película molona, muy molona, por su estética casposa, sus situaciones ridículas, sus nuevos poderes para Superman (ese rayo enladrillador, la telekinesia, etc.), su acción absurda y prácticamente incesante en el último tercio. De hecho, el combate en plena ciudad, y que culmina en la Luna, entre Superman y Nuclear Man, me parece una flipada. El regreso de John Williams componiendo la música también me parece un punto a agradecer, pese a que la dirección musical corriese a cargo de Alexander Courage, a quien debemos algo que me parece propio de la más zarrapastrosa y disfrutable serie B, esa música sintetizada pensada para el combate entre el héroe y el villano.


En definitiva: Superman IV: En busca de la paz es una película entretenida pero muy pobretona y absurda, que invita de forma continua a la carcajada, que se encuentra a años luz de la primera y que es recomendable sólo para completistas y fanáticos de la serie B y del cine de la Cannon. El resto, abstenerse.